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El XV Sports Medicine Global Summit ha abordado los retos del deporte femenino de la mano de tres figuras de relumbrón: la Dra. Maryia Roshchyn, médica del primer equipo del Real Madrid Femenino, la Dra. Ivana Maric, del proyecto croata Pokaži srce enfocado en la salud de las deportistas, y la Dra. Cinzia Zehnder, especialista en Medicina Interna y exjugadora profesional e internacional con Suiza.

Zehnder, desde su doble experiencia como futbolista y médico en activo, ha sido la primera en pisar el pedal del freno, al menos en lo tocante al hype que existe sobre el cycle syncing: “Cuando jugaba con la selección se produjo un enorme auge de la sincronización del ciclo menstrual. Todas las jugadoras tuvimos que descargarnos una app para registrar el ciclo y nos daban distintos tipos de comida según la fase en que estuviéramos. Pero yo, personalmente, que siempre soy muy escéptica, no veo que haya demasiada evidencia de que realmente funcione. Teníamos que hacer sesiones de gimnasio distintas según la fase, y a veces era bastante ridículo, porque la mayoría de las jugadoras ni siquiera tenían un ciclo regular. La realidad es que no cambió mucho mi rendimiento, aunque creo que fue importante que se tuviera en cuenta por primera vez, porque nadie antes hablaba de ello”.

La especialista médica del Real Madrid ha coincidido: “Hay jugadoras a las que les afecta muchísimo la menstruación y lógicamente hay que adaptarlo y hay otras que no lo notan. Muchas veces nos encantaría adaptarlo más, pero el miércoles hay Champions, el domingo hay partido, el miércoles otra vez y es muy complicado. Estamos en un deporte de alto rendimiento y necesitas rendir. Lo que sí estamos haciendo es un registro para estudiar en qué fase del ciclo están las jugadoras en el momento en el que sufren una lesión. Hacemos una analítica con hormonas y vemos en qué fase del ciclo está, pero todavía estamos recopilando información”.

Roshchyn ha explicado que “parece que los anticonceptivos pueden regular los picos de estrógenos, que parece ser lo que más se relaciona con las lesiones. Pero como pasa mucho en Medicina, no podemos afirmar que esto sea así: necesitamos que haya más estudios y más evidencia”.

La salud pública choca con los padres

Maric ha relatado la experiencia del programa croata que busca apoyar a las deportistas a través de la salud y el inesperado obstáculo con el que se han encontrado. “Hemos introducido recientemente una nueva normativa de pruebas de laboratorio obligatorias para ciertos grupos de deportistas. Y lo que más nos ha sorprendido es haber encontrado muchas condiciones médicas no diagnosticadas en jóvenes que parecen sanos, como niveles altos de azúcar en sangre, enzimas hepáticas, algunas alteraciones tiroideas e insuficiencias de hierro”. El objetivo de este programa no busca certificar la aptitud para jugar, sino conseguir salud a largo plazo. “Pero cuando les decimos a las deportistas que no pueden jugar hasta recuperarse de, por ejemplo, una insuficiencia de hierro, vienen los padres y los entrenadores diciéndonos que qué ocurre con el partido del fin de semana. Y las propias deportistas quieren jugar. No creo que se estén tomando en serio su salud”, ha concluido la experta croata.

Brecha de género en la conmoción cerebral

La Dra. Lucía Costafreda, del equipo médico de la Academia del Atlético de Madrid, ha recordado que en el fútbol actual se permite una sustitución adicional por conmoción, de acuerdo con el protocolo IFAB aprobado en marzo de 2024. “Las mujeres tienen el doble de probabilidad de conmoción con recuperación lenta”. Roshchyn ha coincidido y ha añadido que también los síntomas son más intensos y duraderos (cefalea, visión) en mujeres que en hombres y que la consigna clínica está clara: “No se avanza de fase sin que la jugadora esté asintomática”.