La forma en que el cerebro interpreta las imágenes de mujeres sexualizadas podría estar condicionada por mecanismos cognitivos susceptibles de modificación. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Exeter, en Reino Unido, que ha examinado los efectos de la estimulación cerebral sobre el reconocimiento visual de personas.
El experimento reunió a 76 estudiantes universitarios, que participaron en una prueba basada en fotografías de hombres y mujeres con ropa interior y en poses sexualizadas. Los científicos compararon las respuestas ante imágenes colocadas en su orientación habitual y otras que aparecían invertidas. Este método permitió observar diferencias en la manera de procesar visualmente ambos grupos.
Los resultados revelaron que las imágenes masculinas se reconocían con mayor facilidad cuando estaban en posición vertical. Esta ventaja no aparecía de la misma forma al observar las fotografías femeninas, una diferencia que podría estar relacionada con la tendencia a procesar los cuerpos de las mujeres de una manera más similar a la utilizada para identificar objetos.
Una intervención breve para analizar los sesgos visuales
Para estudiar si estas diferencias podían alterarse, los investigadores recurrieron a la estimulación transcraneal por corriente directa, una técnica que aplica una corriente eléctrica de baja intensidad a través de electrodos situados sobre la cabeza.
Los participantes se dividieron en dos grupos: uno recibió diez minutos de estimulación, mientras que el otro fue sometido a una intervención simulada, diseñada para servir como comparación. Tras el procedimiento, quienes recibieron la estimulación activa mostraron cambios en el reconocimiento de las imágenes femeninas, reduciéndose la diferencia que se había observado entre las fotografías de hombres y mujeres.
El hallazgo sugiere que determinados patrones de procesamiento visual no son necesariamente invariables y que pueden verse afectados temporalmente por cambios en la actividad cerebral. Sin embargo, el experimento no permite determinar cuánto duran estos efectos ni si se trasladan a situaciones cotidianas.
Percepción visual y cosificación de las mujeres
La investigación se enmarca en el estudio de la cosificación sexual, un fenómeno por el que una persona es valorada principalmente por su cuerpo o su apariencia física, en lugar de ser percibida en toda su dimensión humana.
Este asunto tiene especial relevancia en una sociedad en la que la publicidad, los contenidos audiovisuales y las redes sociales difunden con frecuencia representaciones sexualizadas de las mujeres. Comprender cómo se procesan estas imágenes puede ayudar a investigar los mecanismos psicológicos que intervienen en la percepción de género.
Aun así, los autores no sostienen que la estimulación cerebral elimine los prejuicios sexistas ni que modifique necesariamente las actitudes de quienes participaron en el estudio. La investigación se centró en una tarea visual concreta y no midió cambios en las opiniones o en el comportamiento social.
