Karim Fizazi, director general del Centro Oscar Lambret, en Lille (Francia), y autor principal del ensayo PEACE-1 ha probado hoy en ESMO 2026 una de sus tesis: los ensayos académicos con seguimiento largo captan beneficios que los ensayos farmacéuticos, que suelen cortar antes, no llegan a ver.
En 2022 su ensayo PEACE-1 ya demostró que añadir abiraterona al doblete ADT+docetaxel mejoraba la supervivencia en en pacientes con cáncer de próstata metastásico sensible a la castración (CPmSC) de novo. Lo que ha presentado hoy sábado en Madrid es la confirmación a largo plazo de ese beneficio, ahora con medianas y supervivencia a ocho años, lo que permite explicar mejor su magnitud.
Los parámetros del ensayo no han cambiado: 1.173 pacientes aleatorizados (1 de ellos retiró el consentimiento, lo que dejó la cifra en 1.172) de 77 hospitales en 7 países europeos: Bélgica, España, Francia, Irlanda, Italia, Rumanía y Suiza.
La mediana de supervivencia del triplete: en 2022 no se había alcanzado; la del grupo de control era de 4,4 años. Los datos de 2026 dicen que es de 6,2 frente a esos 4,4 años. Naturalmente, una diferencia de 1,8 años entre medianas no implica que cada paciente gane ese tiempo, pero es un dato muy relevante.
En cuanto a la supervivencia: con triplete sigue vivo el 40,3 %, frente al 27,1% que recibieron ADT+docetaxel. Son 13,2 puntos porcentuales de diferencia. Y en alto volumen, el 38% siguen vivos frente a 20%, lo que es prácticamente el doble. En bajo volumen, en cambio, no es significativo.
Un punto muy interesante de la presentación de hoy sábado es que la estimación de la supervivencia es mucho más consistente. En aquellos que recibieron docetaxel, el HR pasa de 0,75 en 2022 a 0,68 ahora; en la población global, de 0,82 a 0,75. Sin embargo, comparar esos HR de dos cortes no demuestra por sí solo que el efecto aumente con el tiempo: lo verdaderamente sólido de los datos de 2026 es la persistencia del beneficio.
El ‘pero’ del comparador
Ahora bien, hay un gran ’pero’ que tiene que ver con el comparador. PEACE-1 evaluó añadir abiraterona a ADT, con o sin docetaxel. En los 710 hombres que recibieron docetaxel, se compara triplete frente a ADT+docetaxel. Lo que no hace es comparar triplete frente a ADT+abiraterona sin quimioterapia, y así se ha reconocido durante la presentación.
De hecho, la guía ESMO 2026 ya recogía que el doblete ADT+docetaxel ya no se emplea, salvo que no exista posibilidad de utilizar un inhibidor de la vía del receptor de andrógenos. La misma guía matiza que, hasta la fecha ningún estudio ha evaluado ADT+docetaxel+ARPI frente a ADT+ARPI. El PEACE-1, tampoco, de modo que no permite concluir que añadir docetaxel a ADT+abiraterona sea mejor que ese doblete hormonal. Aunque el resultado final sea el mismo triplete, la pregunta y el grupo de comparación son distintos.
Esto deja abierta la pregunta de qué pacientes obtienen el mayor beneficio adicional de la quimioterapia.
