Publicada

Madrid acoge este fin de semana a más de 40.000 oncólogos que han acudido al Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica. Los líderes europeos de la especialidad se han dado cita en su Congreso ESMO 2026 para ponerse al día de los últimos hallazgos y plantear los debates que afectan a la práctica clínica de la especialidad y a su relación con los pacientes.

Dentro del ámbito puramente investigador, las vacunas de ARNm y los avances en conjugados anticuerpo-fármaco y biespecíficos, así como los tratamientos no farmacológicos, tienen un peso significativo dentro del programa. Por otro, la especialidad no quiere permanecer ajena al tsunami de la IA y ha planteado distintos debates y una conferencia magistral. Además, también se discutirá cómo humanizar la atención en la oncología médica.

Investigación: ¿qué conversación dominará los cafés?

Fabrice André, presidente de ESMO, ha esbozado los ocho retos que están llamados a modelar el futuro de la oncología durante su discurso inaugural, aunque ha anunciado que “hay otros cuatro marcos en desarrollo, previstos para los próximos 6-12 meses”. Los ocho que ya están listos son:

1. ESCAT v2: Accionabilidad clínica de las dianas moleculares

2. ETAC-S: Clasificación y cribado agnósticos al tumor

3. Recomendaciones sobre NGS: Perfilado molecular en oncología

4. EBAI: Biomarcadores basados en IA en oncología

5. ELCAP: Grandes modelos de lenguaje en la práctica clínica

6. EnLIST: Líneas de tratamiento sistémico

7. ESMO-GROW: Comunicación de evidencia en vida real

8. ESMO-MCBS v2: Magnitud del beneficio clínico

Pero en lo tocante a esta edición del congreso, y más allá de la presentación de resultados de los distintos ensayos, los copresidentes del comité científico del congreso, Yelena Janjigian y James Larkin, han avanzado las conversaciones que triunfarán en los coffee-breaks.

Janjigian, del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, ha mostrado su interés por el debate sobre los conjugados anticuerpo-fármaco (ADC) y los biespecíficos. “Los ADC ofrecen una forma nueva de llevar la quimioterapia al tejido tumoral, preservando al paciente sano mientras se ataca el cáncer. Veremos no solo proyectos de descubrimiento, sino datos de fase 3 aleatorizados que muestran que la supervivencia mejora con estos fármacos nuevos. Esto preparará la siguiente fase de estudios de combinación de ADC con agentes nuevos, inmunoterapias y biespecíficos. Los biespecíficos han entrado con mucha fuerza en la oncología de tumores sólidos y se presentarán datos potencialmente transformadores. Hemos priorizado estudios que estimulen la siguiente fase de investigación y muestren datos potencialmente estimulantes para terapias combinadas y para el diseño futuro de grandes estudios de fase 3. Eso es lo que los oncólogos verán: terapias combinadas, biespecíficos, ADC para dianas de superficie nuevas, nuevas cargas útiles… ¡mucha información!”.

Larkin, del The Royal Marsden Hospital de Londres, ha puesto el foco en las vacunas ARNm. “Tenemos una sesión dedicada, «Lo que los oncólogos deben saber sobre las vacunas de ARNm», cuyo telón de fondo es el ensayo INTerpath-001. Más allá de este ensayo, se trata de una tecnología que fue transformadora durante la COVID que ahora aplicamos al tratamiento del cáncer en estadio precoz y a la reducción del riesgo de recaída. Este tipo de enfoque debería ser aplicable a otro tipo de tumores porque debemos explorar otros tipos de cáncer, como los llamados tumores fríos”.

En esa mirada al futuro para extender su uso, Larkin ha querido moderar el entusiasmo: “Primero veamos los datos. Y segundo, no debemos asumir nada y todo debe probarse bien en ensayos aleatorizados. Pero sí quiero decir que no se aplica solo al melanoma: en los últimos años hemos visto mucho crecimiento del tratamiento neoadyuvante con inhibidores de punto de control en muchos tipos de tumor. De hecho, el primer ensayo aleatorizado de inhibición de punto de control neoadyuvante se presentó en ESMO 2022 en París, hace cuatro años. Para mí, una gran pregunta con la vacuna de ARNm es cómo integrarla en lo que sabemos de tratamiento adyuvante y neoadyuvante, y la única forma de saberlo es hacer los ensayos adecuados”.

Más allá de los tratamientos farmacológicos, Larkin también se ha mostrado interesado por el nuevo campo de actuación: “En mi consulta, casi todos los pacientes me preguntan: «¿Qué puedo hacer yo para ayudar en esta situación?». Puede ser la dieta, el ejercicio, cualquier cosa. Es muy importante para los pacientes y hay mucha información por ahí. Me alegra decir que tenemos varios ensayos aleatorizados que presentan resultados: algunos sobre dieta o suplementos dietéticos, otros sobre el papel de la IA y otros que intentan entender y validar el papel de los dispositivos portátiles (wearables), que casi todo el mundo lleva, y en qué punto estamos para integrarlos en lo que hacemos para ayudar a los pacientes”.

La IA y la oncología humanizada

Para Janjigian, el debate sobre la IA es crítico. “La comunidad científica debe ser consciente de los retos, como la privacidad, pero también de todo lo que podemos hacer con ella para acelerar y ampliar la investigación, llevar fármacos nuevos a la clínica más rápido, descubrir terapias nuevas y entender la biología. Nikolaus Schultz, investigador del Memorial Sloan Kettering Cancer Center será el ponente de nuestra conferencia magistral para explicarnos los usos de la IA y de las herramientas para entender grandes volúmenes de datos. Pero también habrá sesiones con investigación original sobre descubrimiento de fármacos, y mucho que aprender de estos trabajos: en lugar de solo hablar de ello, ver si es práctico y qué podemos aprender”.

En cuanto a la humanización, Fabrice André, presidente de ESMO, ha anunciado que la sociedad europea, junto con asociaciones de pacientes, ha elaborado una guía de 10 principios sobre cómo hacer que la forma de comunicar la ciencia médica sea más humana y empática: “El destinatario no es solo el paciente, sino los médicos y los científicos que asisten al congreso”, ha apuntado.