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La telecirugía robótica permite que un especialista opere a un paciente situado a cientos de kilómetros y comparta técnicas quirúrgicas con equipos de otros países. Es la técnica que va a mostrar Granada este viernes con dos intervenciones en directo durante el 38º Congreso de la Asociación Andaluza de Urología (AAU), pero en dos vertientes. Por un lado, una cirugía de próstata sobre un paciente humano en Bilbao y, por otro, una intervención experimental sobre un modelo porcino en Pekín. Así, Bernardo Herrera, jefe del Servicio de esta especialidad en el Hospital Virgen de la Victoria de Málaga, explica en Redacción Médica que la iniciativa constituye la primera experiencia de este tipo en un congreso que utiliza múltiples plataformas robóticas a la vez y también la primera que se realiza en Andalucía. Además, anticipa que esta tecnología tendrá una presencia más habitual en la práctica clínica "en los próximos tres años".

El sistema robótico reúne distintos componentes: una consola desde la que el especialista controla la operación, una torre de visión que permite seguir las imágenes y gestionar los equipos auxiliares, y un carro con los brazos robóticos que ejecutan los movimientos quirúrgicos. En las dos demostraciones del Congreso, el quirófano permanece fuera de Granada, mientras que la consola del cirujano se sitúa en la sala plenaria. La conexión permite que los movimientos realizados desde Granada se reproduzcan en los brazos del robot situados en el otro centro.

Pekín: un cerdo como modelo experimental

Lo llamativo es que una de las operaciones enlaza el Congreso con un centro experimental de formación y entrenamiento situado en Pekín, en China. En este caso, la intervención se practica sobre un modelo porcino y consiste en una nefrectomía parcial, es decir, la extirpación de una parte del riñón.

En este escenario, Herrera apunta que los cerdos se emplean habitualmente en determinados entornos de entrenamiento quirúrgico porque este modelo "reproduce muy bien la anatomía humana". Su utilización permite entonces desarrollar sesiones de formación y comprobar técnicas quirúrgicas sin que la intervención experimental se realice sobre un paciente humano.

Bilbao: cirugía de próstata sobre un paciente humano

Respecto a la telecirugía de Bilbao, esta demostración se desarrolla sobre una persona y pone a prueba la posibilidad de realizar una operación robótica a distancia en un entorno clínico real para una intervención de próstata.

La distancia entre ambos centros obliga a prestar especial atención a las condiciones técnicas y a la coordinación de los equipos. La seguridad no depende únicamente de que las imágenes lleguen con claridad a la consola, sino también de que las órdenes se transmitan con suficiente rapidez y de que exista capacidad de respuesta ante cualquier incidencia.

Por ello, la organización establece dos equipos profesionales: uno en Granada, desde donde se dirige la intervención, y otro en el quirófano de Bilbao, preparado para actuar si surge algún problema. "Lo primero es asegurar la conectividad, y lo segundo, habrá dos equipos técnicos en ambos sitios", afirma.

Más accesibilidad, pero con retos económicos y técnicos

Más allá de las demostraciones, Herrera destaca el potencial de la telecirugía para ampliar el acceso a procedimientos avanzados a toda la población y "mejorar la formación de los profesionales", especialmente en centros "con menos recursos o especialistas".

El cirujano también destaca las ventajas que atribuye a la cirugía robótica, entre ellas una mejor visión, mayor precisión, menos dolor, menos complicaciones y una recuperación más rápida. Sin embargo, advierte de que su extensión todavía depende de los costes. "A día de hoy probablemente que todavía es una tecnología que no se ha universalizado", explica, al señalar su elevado impacto económico para los sistemas sanitarios públicos y privados.

Pese a estas barreras, Herrera considera que la telecirugía puede dar un salto en un futuro cercano. "Yo creo que de aquí a los próximos tres años probablemente vamos a ver una incorporación mucho más habitual de lo que a día de hoy", pronostica. La mejora de la conectividad y la llegada de nuevas plataformas robóticas son, a su juicio, dos factores que pueden contribuir a que operar a distancia deje de ser una experiencia puntual y se convierta progresivamente en una herramienta más habitual de la práctica clínica.