Un ensayo clínico internacional ha llegado a la conclusión de que la realización de una cirugía coronaria mínimamente invasiva es capaz de acelerar la recuperación de los pacientes. Este es uno de los mensajes que ha dejado el estudio MIST, un ensayo que ha comparado por primera vez de forma aleatorizada la cirugía coronaria mínimamente invasiva con la técnica tradicional, que requiere abrir el esternón.
El bypass coronario es una intervención habitual para tratar a pacientes con enfermedad coronaria de varios vasos sanguíneos. En los últimos años, los cirujanos llegan a acceder al corazón mediante una esternotomía media, una técnica que implica dividir el esternón para llegar al corazón. En contraposición con esta técnica, existe la cirugía coronaria mínimamente invasiva, que permite realizar el bypass a través de una pequeña incisión en el tórax, evitando la apertura completa del esternón.
Hasta el momento, existía poca evidencia procedente de ensayos clínicos que permitieran determinar si esta alternativa realmente mejoraba la recuperación de los pacientes, por lo que se decidió realizar un ensayo abierto y aleatorizado realizado en siete hospitales de Canadá, India, China, Alemania, Estados Unidos y Japón. Los resultados han sido publicados en la revista científica The Lancet.
Los investigadores han seleccionado pacientes adultos con enfermedad coronaria multivaso que podían ser tratados de forma segura tanto mediante la cirugía mínimamente invasiva como mediante la técnica convencional. Entre agosto de 2018 y noviembre de 2024 se incluyeron 176 pacientes, de los cuales 170 fueron finalmente distribuidos aleatoriamente en dos grupos: 86 recibieron cirugía coronaria mínimamente invasiva y 84 se sometieron a un bypass mediante esternotomía.
Una mejor recuperación tras la intervención
La meta que ha perseguido el estudio era conocer cómo se recuperaban físicamente los pacientes un mes después de la operación. Para medirlo, los investigadores utilizaron un cuestionario estandarizado que evalúa distintos aspectos relacionados con la salud y la calidad de vida.
Un mes después de la cirugía, los pacientes tratados mediante la técnica mínimamente invasiva obtuvieron una puntuación media de 45,1 puntos en el componente físico del SF-36, frente a 42,2 puntos entre quienes fueron operados mediante esternotomía. La diferencia media fue de 2,9 puntos. Estos resultados demostraron que los pacientes sometidos a esta cirugía mínimamente invasiva lograban una mejor recuperación física durante el primer mes posterior a la intervención.
Las complicaciones no aumentaron tras el nuevo tratamiento
Después de realizar un seguimiento clínico un año después de la operación, los investigadores han afirmado que no se registraron muertes ni accidentes cerebrovasculares en ninguno de los dos grupos.
Los autores han concluido tras el ensayo que, en pacientes seleccionados con enfermedad coronaria, la cirugía coronaria mínimamente invasiva es capaz de mejorar la recuperación física percibida durante el primer mes después de la intervención. Además, y tal y como se exponen en los resultados, no hay un aumento de riesgos tras realizar esta operación durante el primer año.
Pese a este inicial éxito, los investigadores han recordado que la técnica debe realizarse en equipos con experiencia y en pacientes adecuadamente seleccionados. Por ello, los resultados no significan que la cirugía mínimamente invasiva deba sustituir automáticamente a la esternotomía en todos los pacientes que necesitan un bypass.
