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Incrementar un 24,5 por ciento las consultas médicas dentro de la Sección de Dermatología es el hito conseguido recientemente por el Hospital canario Molina Orosa. Las principales decisiones organizativas implementadas en la Sección que han permitido este notable incremento han sido, principalmente, el aumento de los recursos humanos, logrando que “al contar con más profesionales se ha podido incrementar el número de consultas”. La teledermatología ha sido el otro gran talismán que ha irrumpido recientemente en el centro, que pese a requerir tiempo de dedicación, “permite valorar un mayor número de pacientes en menos tiempo a partir de imágenes clínicas, lo que ha contribuido directamente al incremento de la actividad asistencial”. Tras este éxito de microgestión, se aspira desde el centro canario que otros hospitales españoles emulen esta gesta y logren aumentar las consultas médicas.

El jefe de la Sección de Dermatología, Enric Piqué, es uno de los principales arquitectos de estos cambios introducidos en la Sección, y destaca en Redacción Médica la creación de consultas específicas de Enfermería: “Estas profesionales se han convertido en un apoyo fundamental para la Sección. Por un lado, se ha creado un equipo encargado de realizar las fotografías clínicas que utilizamos en teledermatología para valorar las lesiones”. Pese a este cambio, la principal novedad ha sido la incorporación de una consulta de Enfermería para el seguimiento de pacientes crónicos estabilizados: Estos profesionales se encargan de solicitar y revisar los controles analíticos siguiendo protocolos previamente establecidos, de forma que muchos de esos controles ya no tienen que ser asumidos por el dermatólogo”.

Este modelo, tal y como afirma el facultativo, también ha permitido mejorar la calidad asistencial: “En consulta se dispone de poco tiempo y es difícil registrar de forma sistemática escalas de gravedad o de calidad de vida. Ahora la Enfermería puede realizar esas valoraciones de forma mucho más rigurosa”.

Con respecto a si ha existido algún tipo de resistencia por parte del equipo o de los propios pacientes ante estos recientes cambios, Piqué señala que, por parte de los dermatólogos, “no ha existido ninguna resistencia; al contrario, la incorporación de la Enfermería ha sido muy bien recibida”. Por el contrario, en algunos pacientes sí existieron ciertas reticencias al principio, porque “suponía un cambio importante en la forma de recibir la atención y algunos dudaban de acudir a una consulta de enfermería para el seguimiento de su enfermedad”. Sin embargo, el dermatólogo asegura que con el paso del tiempo esa percepción ha cambiado: “Los pacientes comprueban que el sistema funciona bien, que cualquier incidencia se comunica rápidamente al especialista y que continúan perfectamente controlados. Hoy tanto los profesionales como los pacientes valoran muy positivamente este modelo”.

Enfermería y Primaria, protagonistas en Dermatología

La Sección de Dermatología valora día a día los indicadores recabados, y el especialista llega a afirmar que “la actividad de Enfermería se ha multiplicado y eso ha permitido descargar parte de las consultas médicas. Antes, debido a la presión asistencial, había pacientes con enfermedades crónicas que debían revisarse cada tres meses, pero finalmente eran vistos a los seis meses. Ahora esos controles se realizan cuando corresponde, con sus analíticas y su seguimiento, por lo que los pacientes están mucho mejor controlados”.

Uno de los avances más importantes con esta revolución ha sido crear una figura de apoyo en algunos centros de Atención Primaria para filtrar las interconsultas antes de que lleguen al hospital: “La formación en Dermatología entre los médicos de Atención Primaria es muy variable. Algunos identifican perfectamente lesiones graves, como un melanoma, mientras que otros pueden tener más dificultades para establecer la prioridad adecuada. Gracias a este filtro, las derivaciones llegan mucho mejor clasificadas y priorizadas. Los casos urgentes se identifican antes y los pacientes que realmente necesitan una valoración preferente son atendidos con mayor rapidez”.

Además, este sistema se apoya en una relación muy estrecha entre Atención Primaria y Dermatología, debido a que “se realizan sesiones periódicas para revisar casos, comentar imágenes y resolver dudas, e incluso se incorporó un médico de Familia que actuaba como enlace entre ambos niveles asistenciales. Esa comunicación constante ha mejorado notablemente los circuitos asistenciales”.

Estandarizar el éxito en todo el SNS

Después de este gran éxito cosechado en el centro canario, Piqué está convencido de que otros hospitales del Sistema Nacional de Salud (SNS) pueden emularlo rápidamente: “Es un modelo relativamente sencillo de implantar, aunque requiere algunos elementos imprescindibles. En el caso de la consulta de Enfermería es fundamental disponer de protocolos muy claros, garantizar un acceso rápido al especialista cuando aparece alguna incidencia y contar con profesionales de enfermería especialmente implicados en este tipo de seguimiento”.

En estos momentos, la Sección de Dermatología se encuentra en una fase de consolidación de todas estas medidas, y pese a que actualmente se cuenta con una enfermera dedicada al seguimiento de pacientes crónicos, el especialista considera que, en el futuro, “será necesario ampliar el equipo”.