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La colaboración entre los diferentes Servicios hospitalarios y la Atención Primaria permite crear redes y sinergias que mejoran la detección precoz de distintas enfermedades. Con ese objetivo, el Hospital Vall d’Hebron ha impulsado un programa pionero para mejorar la detección de casos autóctonos de arbovirus, como el dengue o el chikungunya, en Cataluña. Coincidiendo con la llegada del calor y el inicio de la temporada de mosquitos, el Servicio de Enfermedades Infecciosas de Vall d’Hebron pondrá a prueba esta red de vigilancia en Barcelona, con la aspiración de que, en el futuro, el modelo pueda extenderse al conjunto de Cataluña.

Uno de los coordinadores de este proyecto es Israel Molina, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del centro catalán, quien asegura que esta iniciativa, que ya se está implementando en Barcelona, "es un proyecto pionero para identificar diferentes virus en Cataluña. Aunque existen casos, las cifras son inferiores a las de países vecinos como Italia o Francia, y creemos que aún hay margen para mejorar el diagnóstico".

A través de la creación de una red de trabajo junto con Atención Primaria, los laboratorios de referencia y los especialistas hospitalarios, Molina explica que "se han desarrollado materiales de formación, se han establecido circuitos de diagnóstico rápido y se ha diseñado un abordaje multidisciplinar que permita detectar con rapidez posibles casos autóctonos de arbovirus".

Una colaboración vital con Atención Primaria

La principal novedad del proyecto no reside, según explica el facultativo, en el uso de una tecnología revolucionaria, sino en la coordinación alcanzada. "Todos los actores implicados se han reunido durante los últimos meses, han identificado las necesidades y han creado un sistema de trabajo conjunto. El principal valor del proyecto es la colaboración entre Atención Primaria, hospitales y laboratorios", destaca. La iniciativa comenzó a ponerse en marcha en 2025 y, desde entonces, "se sigue trabajando en la formación de los profesionales, la creación de circuitos asistenciales y la organización de la red". Con la llegada de viajeros con fiebre y el aumento del riesgo de transmisión local, el objetivo ahora es comprobar el funcionamiento de toda la estructura diseñada.

En este sentido, el facultativo explica que se ha trabajado "en la formación de los profesionales, la identificación de referentes, los circuitos de laboratorio, la recogida y el envío de muestras y los canales de comunicación entre los distintos niveles asistenciales". Aunque este verano el proyecto se desarrollará únicamente en Vall d'Hebron y varios centros de Atención Primaria, Molina asegura que "la intención es ampliar el proyecto a otros hospitales en el futuro".

Ampliar el proyecto al resto del territorio catalán

Respecto a los resultados, el especialista subraya que el éxito del proyecto "no debe medirse únicamente por el número de casos diagnosticados. Lo realmente importante es haber conseguido una buena coordinación entre Atención Primaria y el hospital para identificar pacientes sospechosos y activar correctamente el circuito diagnóstico. Si esa red funciona, el proyecto ya habrá sido un éxito, independientemente de que finalmente aparezcan más o menos casos".

Finalmente, Molina confía en que este modelo pueda extenderse al resto de Cataluña. "Se trata de un sistema perfectamente reproducible. Hemos empezado en nuestro entorno porque es donde resulta más sencillo organizarlo, pero ya hemos visto que en los últimos años ha habido casos autóctonos en lugares como Tarragona o Badalona. La idea es utilizar la experiencia adquirida para ampliar progresivamente la red y ajustar criterios, recursos y costes antes de extenderla a otros territorios".