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Han pasado seis años desde que José Manuel Muñoz se convirtió en neurorradiólogo intervencionista. El mismo tiempo que lleva formando a residentes de Radiodiagnóstico, Neurología y Neurocirugía. "Es un trabajo ilusionante", reconoce a Redacción Médica, aunque admite que, a su vez, es "muy cansado" porque la carga laboral aumenta significativamente. Por ese motivo, considera que si tener un residente a cargo no obliga a los médicos a trabajar "bastante más que no tenerlo", significa que "algo están haciendo mal como adjuntos".

Una de las quejas más sonadas entre los MIR es que se les tiene como 'mano de obra barata', lo que resulta "poco gratificante". Muñoz conoce esa sensación; también fue residente. Sin embargo, desde que es especialista, sus experiencias personales chocan con esa idea de que el adjunto "vive mejor" con un MIR. No es su caso. Pero no siempre tiene facultativos a su cargo debido a que son una sección muy especializada.

Las dificultades en la formación de los MIR

En la actualidad, hay entre uno y dos residentes por cada tres adjuntos en su área. Aunque insiste en lo satisfactorio que es formar a los médicos, añade una carga extra de trabajo a su jornada laboral. "Tengo que hacer mis tareas, introducir a los residentes en la especialidad, supervisar lo que hacen y asegurarme de que todo el tiempo estén acompañados", ha afirmado. Y, obviamente, cerciorarse de que adquieren las competencias específicas durante el tiempo que estén con él.

Una noche, tras un día "particularmente cansado", Muñoz compartió una reflexión en Twitter: "Si tener un residente a tu cargo no te hace trabajar bastante más que no tenerlo, lo estás haciendo mal como adjunto". Una opinión que recibió respuestas divididas entre sus compañeros de profesión. "Eso será en Radiología, donde hay poco trabajo administrativo y cada rotación es muy diferente. Pero creo que, en otras especialidades, igual es diferente", respondió uno de sus seguidores.

Formación MIR y excelencia

A pesar de ese esfuerzo extra, Muñoz considera que su trabajo contribuye un bien a la sanidad: formar a la siguiente generación de médicos y en algo "tan concreto y especializado". "Si hablamos desde un punto de vista egoísta, hay que ser capaz de explicarle algo a una persona y hacerlo muy bien para que lo comprenda. Te obliga a comprometerte con la excelencia", ha subrayado.

Aunque admite que es una parte de su labor "dura", insiste en que la realiza con "orgullo" y está "encantado" de formar a los médicos. Eso sí, no rechazaría un plus en su salario a modo de recompensa, aunque es consciente de lo "complicado que sería".