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Este martes 1 de septiembre ha comenzado el plazo de inscripción para el examen MIR 2027. Con menos de cinco meses por delante para el 23 de enero, los aspirantes deben pisar el acelerador si quieren entrar en la especialidad que desean. Paula Riofrío, médica, conoce a la perfección este tramo de la preparación. Se presentó a la convocatoria anterior y, aunque no obtuvo un mal número de orden, no logró la plaza que quería. Por ello, se volverá a presentar al examen MIR con un objetivo claro: no volver a quedarse a las puertas y afianzar su posición dentro del sector sanitario.

Tras bajar el ritmo para disfrutar del verano, Riofrío retoma de nuevo la preparación con las pilas cargadas. "Ahora mismo estoy en la biblioteca", ha indicado a Redacción Médica tras coger la llamada para la entrevista. Es consciente de que, a partir de ahora, el tiempo "pasa volando", y la fecha del examen MIR está a la vuelta de la esquina. "Ahora lo fundamental es tener muy buenos resúmenes e ir puliendo los fallos" ha enfatizado.

Llegar al punto en el que se encuentra no ha sido fácil. No obstante, siempre ha tenido claro que su futuro estaba ligado con la Medicina. "Desde niña he sentido vocación por la salud y por ayudar a los demás", ha afirmado. De hecho, esa pasión que emanaba se la ha transmitido a su hermana pequeña, quien ha seguido sus mismos pasos y ahora está en quinto de Medicina. "Me encantaría en el futuro trabajar codo con codo con ella", ha admitido a este medio.

Organizarse para el examen MIR

Tras terminar la carrera de Medicina, su siguiente paso era presentarse al examen MIR. Se preparó junto a una academia, pero no siguió del todo los pasos que le recomendaban. El resultado no fue el suficiente. No es que estuviera nerviosa el día del examen; al contrario, sino que no supo gestionar de la manera correcta una prueba tan exigente.

Cuando pudo analizar sus errores, se dio cuenta de que su principal fallo es que era "incapaz" de pasar las páginas del manual si no se las sabía al pie de la letra. Una forma de estudiar que las academias no recomiendan, ya que siempre hay que priorizar lo más importante. "Ese ha sido mi principal fallo: no he sabido priorizar", ha admitido.

Repetir el examen MIR

Su idea era entrar en Otorrino o en Alergología. Sin embargo, su resultado le impedía conseguir plaza en dichas ramas, así que se planteó probar suerte con otras especialidades, como Medicina del Trabajo. "Me daba la nota para entrar en Sevilla y fui a visitar el hospital", ha contado. Sin embargo, no le convenció y, tras salir del centro hospitalario, llamó a su padre y le dijo que había tomado una decisión: volvería a repetir el examen MIR.

En el momento en el que esas palabras salieron de su boca, sintió como toda la tensión que había acumulado en los últimos meses desaparecía. "El posMIR fue mucho peor que la preparación", ha reconocido. Ahora, terminando la segunda vuelta del temario, asegura que ha cambiado su metodología de estudio y asegura que conseguirá sus objetivos. Eso sí, no ha estado parada desde que terminó la prueba. Ha trabajado como médica en la Cruz Roja y en una residencia de mayores. Dos experiencias que, aunque han sido breves, le han servido para reafirmar que su futuro está dentro de la Medicina.