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El aumento de plazas MIR en 2027 no garantiza por sí solo una solución al déficit de médicos. Así lo considera Mercedes Guerra, presidenta del Consejo de Especialidades en Ciencias de la Salud (Cnecs), quien reclama en Redacción Médica una distribución más ajustada a las necesidades presentes y futuras de cada especialidad. Si bien Guerra valora positivamente el incremento global de vacantes de 9.276 a 9.676 anunciado para la convocatoria del año que viene, considera necesario ir más allá de la cifra total. "No es solo el número absoluto de que vayamos aumentando plazas, sino qué plazas son las que se están aumentando", señala.

Según explica, de las 56 comisiones nacionales de cada especialidad, la mayoría no habría coincidido con la distribución finalmente aprobada. Algunas reclamaron reducir plazas porque consideran que existe o existirá un exceso de especialistas, mientras que otras pidieron aumentar la oferta ante la falta de profesionales. Entre las especialidades que, según Guerra, habían recomendado reducir plazas y que, sin embargo, han vuelto a incrementarlas se encuentran Alergología, Aparato Digestivo, Cirugía Cardiovascular, Cirugía Pediátrica, Cirugía Plástica, Cirugía Torácica, Dermatología, Oftalmología y Urología.

"Estas nueve especialidades ya están teniendo un superávit", afirma. A su juicio, continuar incrementando su oferta puede provocar que se formen más especialistas de los que posteriormente pueda absorber el mercado laboral, con el consiguiente riesgo de precarización o desempleo.

Más plazas, pero una distribución diferente

Guerra pone el acento en la diferencia entre la oferta que fue sometida a valoración del Consejo y la que finalmente se publicó. Según detalla, el Consejo recibió para evaluar una propuesta de 12.741 plazas en total de Formación Sanitaria Especializada (FSE), mientras que la oferta publicada alcanzó las 12.850.

La presidenta considera especialmente relevante que las comunidades autónomas fueran consultadas antes de que el Consejo emitiera su informe asesor. "Las Comisiones Nacionales no hemos tenido la opción de valorar la oferta real", sostiene. Por ello, reclama modificar el procedimiento para que el Ministerio de Sanidad reciba primero el informe del Consejo y, posteriormente, se reúna con las comunidades para decidir la distribución definitiva.

"Las Comisiones Nacionales no hemos tenido la opción de valorar la oferta MIR real"

Una de las diferencias podría explicarse por la incorporación de la nueva especialidad de Urgencias y Emergencias. Sin embargo, Guerra señala que finalmente se asignaron 50 plazas a esta especialidad, por lo que el resto del incremento habría recaído en otras especialidades.

Frente a aquellas que considera sobredimensionadas, Guerra cita varias áreas en las que las comisiones nacionales reclaman más plazas, entre ellas Anestesiología, Medicina del Trabajo, Neumología, Ginecología y Obstetricia, Oncología y Radioterapia, además de áreas relacionadas con la salud mental y la Medicina de Familia. "Tenemos que evaluar con datos reales qué especialidades están en su pirámide y cuáles no", defiende.

El registro de profesionales, una de las claves

Para Guerra, uno de los principales problemas a la hora de planificar la formación de especialistas es la falta de datos suficientemente precisos sobre los profesionales disponibles. La presidenta cuestiona la fiabilidad del registro de profesionales utilizado para realizar las previsiones de necesidades y considera imprescindible conocer con exactitud cuántos especialistas están en activo, dónde trabajan y cuál es su edad para poder anticipar las jubilaciones.

En este sentido, también reclama disponer de información tanto del sistema sanitario público como del privado. "Necesitamos un registro de profesionales exacto", afirma. Guerra se refiere además al informe Horizonte 2035, utilizado por el Ministerio para proyectar las necesidades futuras de especialistas, y considera que algunas de sus previsiones parten de datos que no están suficientemente actualizados.

El riesgo de formar especialistas sin salida laboral

La presidenta del Consejo advierte de que aumentar las plazas MIR implica también disponer de suficientes centros acreditados y capacidad docente para garantizar una formación de calidad. "No podemos decir ahora que sacamos el doble de plazas y preguntar quién les forma", apunta.

Las comisiones nacionales son, en su opinión, las encargadas de determinar si un centro dispone de los medios y recursos necesarios para formar residentes y cuántos puede asumir. El objetivo, señala, debe ser evitar que el aumento de plazas se produzca a costa de la calidad de la formación.

Pero el problema no termina en la etapa formativa: "No podemos estar acreditando centros o dando cada vez más plazas para formarse y que luego estén en paro o contratados de forma precaria". Por ello, defiende un sistema en el que las plazas se ajusten periódicamente a la evolución de cada especialidad, teniendo en cuenta tanto las necesidades asistenciales como la capacidad de contratación futura.

Un reparto territorial más flexible

Guerra también reclama analizar las necesidades de especialistas por comunidades autónomas. A su juicio, no todas tienen la misma capacidad para aumentar o reducir plazas de una determinada especialidad.

Pone como ejemplo Cirugía Torácica: mientras las comisiones nacionales habrían recomendado 12 plazas de formación, finalmente se han ofertado 29. Guerra considera que la distribución territorial podría permitir realizar ajustes, especialmente en comunidades con un mayor número de centros formadores.

La solución, sostiene, pasaría por redistribuir plazas entre especialidades en función de las necesidades reales: reducir la oferta allí donde existe un exceso previsto y trasladar esas plazas a aquellas áreas en las que existe déficit. "Si al final la suma total de plazas MIR de oferta sale, fenomenal, pero con una distribución coherente a las necesidades", resume.

Guerra avala la repesca y medidas anticopia

Sobre la posibilidad de repetir el proceso de repesca, Guerra se muestra favorable, siempre que se respeten las garantías legales. Considera positivo que las plazas que queden libres puedan ofrecerse a candidatos que no obtuvieron inicialmente una plaza, con el objetivo de evitar que puestos de formación queden sin cubrir: "Me parece bien porque va a potenciar que se cumplan todas".

Guerra también valora positivamente las nuevas medidas de prevención del fraude tecnológico previstas para el examen. Así, recuerda que la Comisión Delegada de Especialidades Quirúrgicas y Médico-Quirúrgicas elaboró un informe en abril en el que reclamaba una auditoría de lo sucedido en la convocatoria anterior y medidas para reforzar la transparencia, el mérito y la equidad del proceso. La presidenta considera, por tanto, positivo que el Ministerio haya reforzado los controles.