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El Ministerio de Sanidad ha publicado este lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la convocatoria de la Formación Sanitaria Especializada para 2027, que ofertará un récord de 9.676 plazas MIR el próximo 23 de enero. La cifra representa un incremento del 5 por ciento respecto al ejercicio anterior, una expansión que el departamento celebra pero que las organizaciones médicas observan con recelo. El sector advierte de que aumentar el número de aspirantes sin reforzar los recursos de las unidades docentes amenaza con precarizar la formación y convertir a los futuros especialistas en simple mano de obra asistencial.



Tal y como avanzó Redacción Médica, la oferta de este año vuelve a batir todos los récords y consolida una convocatoria que se aproxima a las 10.000 plazas MIR. Tomás Cobo, presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), reconoce el "esfuerzo" del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, aunque matiza que engordar el número de vacantes resulta inútil sin acreditar más unidades docentes. El facultativo detalla que estos espacios requieren una inyección de personal que cuente con complementos retributivos específicos, garantizando así que los tutores puedan centrarse en la enseñanza en lugar de quedar relegados a cubrir los huecos de la presión asistencial. También ha aplaudido que se recupere la sede de Vigo para el examen MIR, algo que facilitará a los aspirantes sus desplazamientos.

Por su parte, Juan Pablo Carrasco, representante nacional de la Vocalía de Médicos Jóvenes de la Organización Médica Colegial (OMC), valora positivamente la iniciativa y destaca el “esfuerzo por reforzar” el sistema de formación, aunque matiza la necesidad de vigilar el reparto territorial. “Es importante seguir garantizando una oferta suficiente de plazas y, al mismo tiempo, analizar de forma continua si su distribución entre especialidades y territorios responde realmente a las necesidades actuales y futuras del Sistema Nacional de Salud”, argumenta Carrasco a preguntas de este diario.

Falta de recursos formativos



La lectura de la Asociación MIR España (AME) resulta sensiblemente más crítica con el anuncio del Ejecutivo. Su presidente, Jesús Arzúa, reconoce ciertos avances que responden a demandas históricas del colectivo, pero sostiene que el problema de fondo reside en la planificación política. “Parece haberse instalado una competición política por anunciar cada año el mayor número de plazas MIR de la historia y producir el máximo número posible de especialistas”, subraya Arzúa, quien defiende que la gestión de recursos humanos debe proyectarse a quince años vista y no en función del titular del año siguiente.



La principal inquietud de AME se centra en el deterioro de las condiciones de aprendizaje dentro de los hospitales. Arzúa advierte de que engordar las listas de inscritos sin dotar de mayor presupuesto a los centros de formación desvirtúa la naturaleza de la prueba. “Si aumentamos residentes sin incrementar proporcionalmente los recursos, corremos el riesgo de transformar plazas formativas en simple mano de obra asistencial”, detalla el portavoz, denunciando la ausencia de auditorías regulares en las unidades docentes desde hace más de una década.

La repesca MIR despierta dudas



La convocatoria mantiene para 2027 la adjudicación extraordinaria de plazas, la denominada 'repesca', un punto que divide de forma clara a los representantes del sector. Desde la Vocalía de Médicos Jóvenes de la OMC, Carrasco sostiene que esta medida “puede ser una herramienta útil para reducir el número de plazas que finalmente quedan sin cubrir”, especialmente en un contexto marcado por los desiertos médicos y la falta de profesionales en áreas específicas. A su juicio, resulta coherente disponer de mecanismos para “aprovechar al máximo las plazas ofertadas y evitar que capacidad formativa acreditada quede vacante”.



Por el contrario, AME censura la efectividad del modelo y recuerda el balance del último proceso, donde solo se cubrieron 228 de las 441 plazas ofertadas en segunda vuelta, dejando desiertas 213 vacantes, 120 de ellas correspondientes a Medicina Familiar y Comunitaria. “No consideramos que la primera experiencia de la repesca haya funcionado bien; ya antes de su implantación advertimos de que el sistema podía generar situaciones injustas entre los propios aspirantes”, aclara Arzúa. El representante médico rechaza que el examen se convierta en un juego de estrategia condicionado por factores económicos o personales. “La solución de fondo no es hacer una primera vuelta, una repesca o las rondas que sean necesarias hasta intentar llenar todas las plazas. La solución es conseguir que los médicos quieran elegirlas y, una vez elegidas, quieran permanecer en ellas”, subraya

Garantías antifraude en el examen MIR



El auge de la inteligencia artificial y la proliferación de dispositivos electrónicos discretos han llevado al Ministerio a endurecer la normativa contra las trampas en la prueba. La nueva orden contempla el uso de detectores pasivos de radiofrecuencia, campos electromagnéticos y materiales ferromagnéticos, una decisión que Carrasco califica de imprescindible. “Las medidas antifraude son absolutamente necesarias; se trata de un proceso selectivo de enorme relevancia para miles de aspirantes y para el propio sistema sanitario, por lo que deben garantizarse al máximo la igualdad, la transparencia y la seguridad del examen”, sentencia el representante de la OMC.



Aunque AME valora la incorporación de estos controles, califica la regulación de insuficiente al señalar que la norma establece que los detectores “podrán” utilizarse, sin asegurar su disponibilidad homogénea en todas las sedes del país. Arzúa pormenoriza que el sistema requiere una inversión presupuestaria real en seguridad que incluya personal mejor retribuido, videovigilancia, avances hacia la digitalización del examen y un régimen sancionador verdaderamente disuasorio. “Estamos hablando de médicos que llevan meses o incluso años preparando un examen decisivo para su futuro profesional; garantizar que todos compiten exactamente en las mismas condiciones debe ser una prioridad absoluta”, concluye el presidente de AME.