La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) se suma a los actores que han enviado aportaciones para la modificación del Real Decreto 1146/2006, por el que se regula la relación laboral especial de residencia para la formación de especialistas en Ciencias de la Salud. Así, la organización ha aprovechado el último día de consulta pública para presentar sus alegaciones a la norma, en las que reclama más tiempo de descanso y una mejor estructura del trabajo.
CESM considera que, pese a algún avance recogido en cuanto a la jornada laboral, la propuesta ministerial "queda lejos de los planteamientos que el sindicato ha defendido durante los últimos meses". Así, en el artículo 5 que regula la jornada laboral y los descansos, la organización propone que tras una guardia de más de 12 horas de sábado el descanso se disfrute el lunes, así como al día siguiente de una guardia superior a 12 horas realizada entre semana, procurándose que no se planifiquen horas de formación coincidentes con los periodos de descanso.
Además, plantea que las horas formativas se detallen de forma diferenciada y se contemplen como jornada ordinaria, que el llamado 'pase de guardia' se considere tiempo de trabajo efectivo y retribuido como parte de la jornada complementaria o que la actividad en horario nocturno y días festivos cuente con los incrementos retributivos adicionales como ya se ha exigido para el resto del personal facultativo.
Mejora salarial
En lo que respecta a las retribuciones, CESM demanda que la retribución de la jornada complementaria no sea inferior al 175 por ciento del valor de la hora correspondiente a la jornada ordinaria de trabajo o que, si la jornada complementaria o actividad de guardia se hacen fuera del centro habitual, se estipulen mecanismos de indemnización aplicables según la normativa vigente.
Además, las pagas extra deberán ser, como mínimo, del importe de una mensualidad del sueldo, del complemento de grado de formación y de la media del complemento de atención continuada percibido en los seis meses anteriores. También propone que tanto los residentes como el personal en formación en áreas de capacitación específica perciban los trienios y el complemento de carrera profesional que tuviesen previamente consolidados como personal del Sistema Nacional de Salud (SNS), si se da el caso de que son personal estatutario previamente.
Riesgos psicosociales
Respecto a las mejoras en cuanto a la evaluación de riesgos psicosociales de los residentes, CESM reclama que éstas sean anuales y que no se limiten las medidas de prevención a las unidades docentes, sino que se mantenga la responsabilidad que en materia de prevención de riesgos laborales corresponde a los comités de seguridad y salud y a los servicios de prevención, así como a los controles de salud y seguimiento individualizado que corresponda realizar a los dispositivos de salud mental para mantener el rigor en la vigilancia.
Además de estas modificaciones, el sindicato señala que el Ministerio de Sanidad debería dejar de mencionar el régimen de incompatibilidades de los médicos. Por este motivo, demanda eliminar el artículo 4 bis y que la redacción se mantenga como en el artículo 19 de la Ley 53/1984, de 26 de diciembre, de Incompatibilidades del personal al servicio de las Administraciones Públicas. En este sentido, CESM insiste en que el régimen aplicable ya resulta excesivamente restrictivo y pudiera limitar injustificadamente el desarrollo profesional de los residentes, por lo que considera suficiente la regulación de la Ley 53/1984 y propone simplificar los procedimientos de autorización que plantea Sanidad.
Disposiciones adicionales
A su vez, aboga por la inclusión de tres disposiciones adicionales al texto en las que se regule el reconocimiento del tiempo de residencia a efectos de baremación en procesos selectivos, de movilidad y carrera profesional; la evaluación del impacto de este Real Decreto en la mejora de las condiciones de trabajo del personal residente a los cinco años de su entrada en vigor; y un sistema para establecer un mecanismo específico y accesible de reclamación con garantías de confidencialidad y ausencia de represalias al que se pueda dirigir el residente en caso de vulneración de derechos.
