La reciente tragedia de Urda (Toledo) mostró el valor de los servicios de Emergencias. El trabajo coordinado de los equipos de sanitarios desplazados al lugar del accidente ferroviario resultó fundamental para el rescate de decenas de víctimas. Una labor en la que sobresale la figura del Técnico en Emergencias Sanitarias (TES), encargado del traslado de los pacientes al hospital, pero también de la atención inicial en múltiples casos, incluso cuando no hay médicos. Precisamente, este perfil apuesta por reforzar sus competencias asistenciales, frente a sus habilidades relativas a la mecánica de la ambulancia. Para ello, los representantes del colectivo requieren elevar su titulación de Formación Profesional (FP) desde el ciclo medio al superior.
Más de 15.000 TES trabajan en España. Estos realizan de forma autónoma buena parte de las urgencias y emergencias registradas en el país. "Se estima que el 85 por ciento", puntualiza el vicepresidente cuarto de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), Fernando López Mesa, a este diario. No hay que olvidar que las ambulancias de soporte vital básico -tripuladas exclusivamente por técnicos- acostumbran a ser las primeras en llegar al lugar de los hechos, por lo que su intervención marca "la diferencia y el pronóstico final de un paciente hasta la llegada de los vehículos de soporte vital avanzado".
En este sentido, López Mesa señala la importancia de que los TES fortalezcan sus conocimientos sanitarios para "prestar una primera y más útil atención al ciudadano". El representante de Semes reclama la reforma del currículo formativo de esos profesionales, instaurado en 2007. "La evolución de las competencias del colectivo, actualmente desarrolladas a través de los protocolos de los sistemas de emergencias médicas de las comunidades autónomas, hace que nuestro ciclo haya quedado obsoleto", indica.
Desde su punto de vista, sus estudios deberían incorporar un nuevo módulo profesional de gestión del transporte y la emergencia sanitaria, además de ampliar los contenidos de Farmacología o de técnicas para la atención inmediata del paciente. Por el contrario, López Mesa incide en la necesidad de eliminar parte de la instrucción relativa al mantenimiento mecánico preventivo de los vehículos.
Hacia el ciclo superior
Estas modificaciones irían unidas a la conversión de la titulación TES en un ciclo superior. Hay que recordar que este es uno de los tres ciclos unidos a profesiones técnicas sanitarias en España que no se encuentran en el máximo rango de la FP. Los otros son técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y técnico en Farmacia y Parafarmacia.
López Mesa incide en que el alumnado es demasiado joven para el ejercicio de la emergencia sanitaria. Actualmente, los estudiantes se gradúan frecuentemente en el ciclo con 17 o 18 años. "¿De verdad queremos enfrentar a nuestros adolescentes ante accidentes de tráfico graves, precipitados, o autolisis traumáticas?", pregunta. La respuesta se encuentra en el ciclo superior, destinado a personas de mayor edad, ya que deben contar previamente con un título medio de FP. "Resulta obvio que el profesional de este nivel acaba su formación con una mayor madurez para enfrentarse a cualquiera de las situaciones mencionadas y para prestar el primer apoyo psicológico", continúa.
En estos momentos, existe un debate en torno a este ascenso de categoría para la titulación. Es más, el Ministerio de Sanidad tiene la intención de dar este paso, como demuestran las reuniones para abordar este asunto con distintas organizaciones del espectro de la FP. El vicepresidente cuarto de Semes afirma que la profesión está preparada para esta subida, dado que ya cumple con los requisitos necesarios para ser reconocida "en grado superior": ejecución de técnicas específicas con autonomía, comprensión de fundamentos técnicos y científicos relativos a su actividad y responsabilidad de supervisión de trabajo técnico y especializado.
Más allá de la mejora formativa y, por ende, asistencial, la escalada de los TES al sector del ciclo superior se traduciría en el acceso a una categoría superior dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS). En concreto, tendrían la posibilidad de situarse en el grupo B o el nivel cinco de función pública -este último siempre que se apruebe la propuesta de Estatuto Marco-. "Habría más posibilidades de desarrollo profesional, personal y social", comenta López Mesa.
Jornada sobre formación TES
Los citados temas fueron tratados durante la Jornada Nacional de Semes para TES (ConTEStos 2026). En total, su programa ofreció 30 ponencias de temas científicos y organizativos. La cita abordó las nuevas recomendaciones en reanimación cardiopulmonar, la gestión del estrés y el autocuidado, la actuación ante hipoglucemias o las funciones de este perfil sanitario en la atención al paciente con traumatismos en ambulancias de soporte vital básico. A su vez, se analizaron las formas de trabajar en distintos territorios, como Cataluña, Andalucía, País Vasco, La Rioja o, incluso, Portugal.
El TES dejó de ser un simple conductor de ambulancia hace casi dos décadas. Ahora, como un agente sanitario más, busca continuar con su establecimiento en el ámbito asistencial. Su relevancia queda reflejada en lugares como Urda.
