El pasado tres de septiembre, los estudiantes de primera promoción del Grado de Medicina de la Universidad de La Rioja (UR) acudieron a clase para vivir, de primera mano, la presentación del que es uno de los avances más importantes en cuanto al sistema educativo y sanitario de la comunidad.
De los 2.000 jóvenes que solicitaron la matrícula, finalmente fueron 33 los alumnos matriculados, de los cuales el 40 por ciento son riojanos, una cifra que confirmó el consejero de Salud de La Rioja, Gonzalo Capellán, durante el pasado Debate sobre el Estado de la Nación.
Entre el 40 por ciento de esos alumnos riojanos se encuentra Aya Rafai Naime, una joven de 18 años procedente de Arnedo que ha elegido esta universidad para comenzar sus estudios de Medicina ya que, para ella, "además de la cercanía y el gran alivio que supone tanto a nivel económico como emocional poder estar cerca de los míos, la oportunidad de estrenar instalaciones y formar parte del nacimiento de este grado es muy motivadora".
Estudiar sin salir de tu comunidad
Ya a finales de julio, la decana de la Facultad de Salud de la UR, Patricia Pérez Matute, afirmaba a Redacción Médica que la llegada de los estudios de Medicina a la UR iba a ser "un hito" además de una gran iniciativa que iba a servir para "apoyar y potenciar la formación superior en ciencias de la salud en nuestra comunidad autónoma".
Hasta ahora, La Rioja era la única comunidad que no tenía estudios de Medicina, por lo que este cambio ha supuesto una tranquilidad para todos aquellos estudiantes que se veían obligados a irse de casa para poder cumplir su sueño de formarse en Medicina.
"A pesar de que la nota me permitía entrar en varias universidades, preferí quedarme cerca de mi familia", comenta Aya. La estudiante, además, señala lo importante que es para ella el pertenecer a esta primera promoción de estudiantes en un grado que le permite no tener que dejar su tierra: "Para mí es un verdadero orgullo. No solo por acceder a la carrera de mis sueños, sino por poder hacerlo en mi comunidad y cerca de los míos. Además, siento que somos una promoción que marcará un antes y un después en beneficio de toda la sociedad riojana".
Un grado adaptado a los nuevos tiempos
Una de las premisas que Pérez Matute adelantó hace unos meses fue hablar sobre los tres pilares que regirían el grado, explicando que "la transversalidad, las nuevas tecnologías y la recuperación de la cercanía con el paciente", conformarían el eje principal de estos nuevos estudios.
Comenzado el curso, Aya también recalca la importancia de las "instalaciones y nuevas iniciativas" que se llevan a cabo desde el grado, algo que, para ella, hacen que este "merezca muchísimo la pena".
Esta modernización en las infraestructuras y programa de estudios fue una pieza clave para que Aya considerara elegir la UR frente a otras universidades con años de experiencia en el grado de Medicina: "Considero que aporta un enfoque muy fresco. Trae consigo instalaciones modernas, metodologías actualizadas y un equipo docente que empieza con mucha ilusión y ganas de implicarse en este nuevo proyecto. También, al ser una promoción pequeña, la formación y el seguimiento son mucho más directos y personalizados", explica.
Interés desde otras partes de España
Este nuevo grado que, como indicó Pérez Matute, "responde a una demanda social" por parte de los jóvenes de la comunidad, ha marcado una nota de acceso elevado, posicionándose en un 13,219 aunque, según explica Aya, “las listas aún siguen en movimiento, por lo que la nota definitiva todavía no está cerrada”.
Para los primeros estudiantes que ya han comenzado a cursar el grado, estos primeros días han estado cargados de "emoción y entusiasmo". En esta etapa de comienzos en los que la relación entre alumnos y profesores se empieza a forjar, Aya comenta que "se crea mucha empatía, sobre todo con quienes vienen de puntos lejanos del país como Andalucía o Galicia para estudiar aquí".
Al igual que muchos riojanos pensaban irse fuera a estudiar Medicina y ya no tienen que hacerlo, jóvenes de otras partes del país han elegido la UR por encima de otros centros. "Te sale de forma natural ofrecerles ayuda en todo lo que necesiten fuera de las clases durante su adaptación" indica Aya.
En relación a otros aspectos, la estudiante afirma que "ya nos han detallado la metodología de cada asignatura y el funcionamiento del grado" y añade que, hasta ahora "lo que más me gusta es la cercanía y accesibilidad que tiene la universidad con los alumnos: al ser novatos llegamos con ciertos temores, pero nos acompañan en todo momento y nunca te sientes sola".
Con respecto a la importancia que estos estudios tienen, no solo para el sistema educativo, sino también para el sistema sanitario de La Rioja, Aya afirma que espera que "aporte una generación de médicos y médicas que se queden en la comunidad riojana y que contribuyan a solucionar la falta de profesionales sanitarios que tanto afecta al sistema español".
Mirar hacia el futuro
La riojana, en un principio, pensó estudiar Medicina por su interés en la Criminología, "durante mucho tiempo me llamó la atención, pero me di cuenta de que su enfoque se centra más en esclarecer el delito e identificar al autor. A mí lo que realmente me fascina es el comportamiento humano y el "por qué": qué ocurre a nivel cerebral y fisiológico para que una persona actúe así", explica.
"El ser humano y la mente siguen siendo un auténtico misterio, y aún existen un montón de patologías neurológicas y psiquiátricas cuyo origen es desconocido. Por eso me atraen especialmente las ramas de la psiquiatría, la neurología o la neurocirugía. Aun así acabo de empezar y soy consciente de que durante estos 6 años de carrera puedo descubrir otras vocaciones", señala.
En cuanto a ejercer en La Rioja en un futuro, la universitaria lo tiene claro: "Me gustaría aprovechar algún curso para hacer un Erasmus, conocer cómo funcionan otros sistemas y vivir la experiencia fuera; sin embargo, mi objetivo final es quedarme en La Rioja para ejercer mi profesión".
