Lograr plaza en Medicina o Enfermería es un reto. El volumen de preinscripciones para dichas titulaciones eleva la nota de corte a cotas prácticamente inalcanzables en múltiples facultades. Solo los mejores expedientes consiguen alguna de las vacantes ofertadas. Motivo por el que los candidatos se afanan en buscar opciones que eleven su calificación en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Una de las más populares es realizar un ciclo superior de FP del campo de la salud. Así, centenares de alumnos circulan por la instrucción técnica con la intención de sumar puntos, incitados por algunas academias que ofrecen dichos títulos como 'trampolín' a la instrucción universitaria. Una ruta que puede beneficiar a determinados estudiantes, pero perjudica a las profesiones tras las formaciones realizadas.
Montserrat Martín suspira ante la 'pasividad' de algunos de los alumnos en prácticas. "Acabas teniendo personas que tienen 'cero interés' por lo que están haciendo", ha lamentado la técnica superior en Anatomía Patológica y Citodiagnóstico del Hospital Universitari Germans i Trias (Barcelona). Así que la profesional respira cuando aparecen estudiantes que sí quieren ejercer. "Se hacen rápidamente con la situación en el centro, hacen preguntas y tienen la motivación por descubrir todos los secretos del laboratorio", ha indicado a Redacción Médica.
Esta realidad se repite en la titulación que abre las puertas a los técnicos superiores en Radiología y Dosimetría. Francisco Blanco, adscrito al Servicio Andaluz de Salud (SAS), señala que tan solo el 5 por ciento de los alumnos que pasan por el centro sanitario en el que trabaja en Jaén se quedan tras el ciclo. Algunos de ellos, por entrar en la universidad. “Es un verdadero drama”, ha comentado. Bajo su punto de vista, no solo para los profesionales que los instruyen, sino también para el propio paciente.
Una problemática que afecta a los colectivos de técnicos superiores. Eso sí, no es la única en el plano académico. Martín y Blanco puntualizan que las nociones que recibe el alumnado son insuficientes para hacer frente al ejercicio profesional. El sanitario andaluz insiste en la escasa adaptación de los planes de estudio a la realidad del sector. "Están completamente obsoletos e incompletos", ha tildado. La catalana concuerda y añade que muchas escuelas no cuentan con instalaciones adecuadas para la formación de los estudiantes. "El mejor sitio para hacerlo serían los campus universitarios", ha incidido. Una petición de ambos y del resto de los gremios unidos a las citadas titulaciones de FP.
Infravaloración de los títulos técnicos
El presidente de la Sociedad Española de Técnicos Superiores Sanitarios (Setss), José Joaquín Durán, ha recalcado que esta situación daña la percepción de los ciclos y, por ende, de las profesiones tras ellos. "Es difícil que se nos reconozca como una profesión con entidad propia si, al mismo tiempo, una parte del sistema la sigue usando como puerta trasera hacia otra cosa", ha aseverado. Bajo su prisma, el hecho de que determinadas personas utilicen estas titulaciones para sumar nota y saltar a otras minusvalora el trabajo diario de estos perfiles sanitarios, necesarios para el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud (SNS), encargados de analizar muestras, realizar radiografías o establecer estrategias nutricionales, entre sus numerosas competencias.
"Si se nos considera una 'formación de segunda' o escalón provisional, se debilita nuestra interlocución con el Ministerio de Sanidad y las universidades"
Una problemática que también afecta a sus propias reclamaciones. "Si se nos considera una 'formación de segunda' o escalón provisional, se debilita nuestra interlocución con el Ministerio de Sanidad y las universidades", ha transmitido Durán. Desde el ascenso de categoría profesional hasta la conversión de distintos ciclos en títulos universitarios.
¿Cómo solucionar el problema?
A pesar del perjuicio, el principal representante de los técnicos superiores sanitarios ha insistido en que el salto desde FP a la universidad tampoco se ha de bloquear. "Penalizaría también a quien de verdad quiere acceder a la facultad tras descubrir su verdadera vocación en FP", ha afirmado. Sin embargo, sí que se debería de regular esta vía de acceso.
Para ello, habría que calibrar las ponderaciones de los títulos de FP para la PAU. Por ejemplo, no demandar exclusivamente la nota media del ciclo, sino también la valoración de las prácticas asistenciales. Además, propone que los institutos aporten información temprana y real sobre estos ciclos, desligándolos de la intención de sumar nota únicamente.
Asimismo, Durán remarca la importancia de que sean los propios técnicos superiores sanitarios los que formen a las futuras generaciones. "Nadie transmite mejor el valor real de una profesión que quien la ejerce cada día. El día que consigamos la equiparación europea y profesorado propio, esta será una carrera que se elija por vocación, no por cálculo de nota", ha sentenciado.
