El grado en Enfermería se encuentra en proceso de modificación. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades avanza hacia la elaboración de una nueva Orden CIN, el documento que establece las competencias que deben adquirir las estudiantes durante la formación universitaria para el ejercicio de la profesión. De momento, el departamento gubernamental recoge las aportaciones de todo aquel interesado en formar parte del trámite de participación pública, previo al diseño del texto definitivo de la norma. Los decanos de las facultades que ofertan la citada carrera esperan que el texto resultante concrete un perfil de enfermera generalista común para todos los centros, sin obviar la capacidad de las sanitarias de trabajar en distintos ámbitos, como investigación o Atención Primaria, y el componente humano del colectivo.
"Valoramos favorablemente la apertura del proceso y sus objetivos", ha señalado el presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Enfermería (CNDE), Juan Manuel Carmona, a Redacción Médica. El máximo responsable del grado ha aseverado que la constitución de una Orden CIN se intuye fundamental, dado que la legislación vigente data del año 2008. "En estos 16 años, las necesidades de salud de la población, los conocimientos científicos, la tecnología y la forma de prestar los cuidados han cambiado", ha agregado.
La CNDE no es ajena a este proceso. Es más, la organización decanal acumula más de dos años de trabajo en esta modificación, razón por la que se han reunido en diversas ocasiones con el secretario general de Universidades. "Las facultades conocemos de primera mano las necesidades formativas y las dificultades para trasladarlas a los planes de estudios y a las prácticas clínicas", ha puntualizado Carmona, quien también ha incidido en la importancia de la opinión de otros agentes, como los estudiantes, las sociedades científicas, el Consejo General de Enfermería (CGE) y las instituciones sanitarias.
¿Qué debe incluir la nueva Orden CIN?
En primer lugar, Carmona ha destacado que el texto debe ajustarse al Real Decreto 822/2021, que regula la organización de la enseñanza universitaria, y concretar con claridad los conocimientos, habilidades y competencias que tiene que adquirir la alumna. A partir de ahí, ha considerado básico "definir un perfil común de enfermera generalista, con una formación de clínica, científica, ética y humana sólida". "Al finalizar el grado, cada estudiante debe demostrar que sabe valorar las necesidades de cuidados, tomar decisiones apoyadas en la mejor evidencia disponible, actuar con seguridad y acompañar a las personas y a sus familias a lo largo de la vida", ha argumentado.
El presidente de CNDE ha recalcado que la norma debe apostar por el refuerzo de la promoción de la salud, la prevención, el autocuidado y la continuidad asistencial en el grado. Además, los planes de estudios tienen que ofrecer espacio para el trabajo en Atención Primaria, Hospitalaria, Domiciliaria y Cuidados de Larga Duración. Más allá de las materias, ha abogado por fomentar la capacidad de comprensión de las estudiantes en torno a las condiciones laborales, sociales y ambientales que influyen en la salud. Además, la titulación debe incorporar el enfoque 'One Health', la perspectiva de género y una mayor sensibilidad ante las personas en situación de vulnerabilidad, elementos no presentes en la vigente Orden CIN. "Hay que contribuir a reducir las desigualdades en salud", ha afirmado.
Por otro lado, la formación práctica tiene que contar con su espacio en el documento. "Cada estudiante debe disponer de un itinerario progresivo y variado, con una buena tutoría y objetivos de aprendizaje claros", ha compartido Carmona. Asimismo, el nuevo texto deberá garantizar la presencialidad obligatoria para el grado en Enfermería, especialmente ante el impulso de la formación a distancia en las instituciones académicas privadas. No hay que olvidar que el blindaje de la asistencia física al aula en el caso de los grados sanitarios es uno de los puntos que se plantea añadir al Real Decreto 822/2021, también en proceso de reforma por parte del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
A su vez, el responsable de la formación enfermera ha destacado que las estudiantes tienen que adquirir más competencias en investigación, medicamentos, liderazgo y Salud Digital. En relación a este último punto, el manejo de la Inteligencia Artificial (IA) se entrevé clave.
Mayor dotación docente y autonomía
Sin embargo, la capacitación prevista para las próximas generaciones de enfermeras no será posible si no se proporcionan los recursos necesarios a las universidades. En este sentido, el presidente de la CNDE ha demandado aumentar las plantillas docentes y reconocer la labor de los tutores de la práctica clínica. Además, desde su perspectiva, las facultades deben contar con una cierta autonomía para la adaptación de los planes de estudios a la normativa vigente. "Debemos disponer de margen para actualizar los contenidos conforme avance el conocimiento, así como de tiempo y recursos para remodelar la formación", ha incidido.
En caso de darse este escenario, Carmona ha remarcado que la actualización del grado en Enfermería resultará un éxito. "Las futuras profesionales llegarán al ejercicio mejor preparadas para valorar las necesidades de las personas, tomar decisiones fundamentales y prestar cuidados seguros en entornos cada vez más complejos", ha sentenciado. Esta es la vía hacia un grado en Enfermería más unificado y con una mayor coherencia formativa.
