El interés por los estudios universitarios de Veterinaria en España no deja de crecer, pero el panorama universitario ha experimentado un vuelco estructural durante la última década que ha acrecentado el peso de la enseñanza privada. Según las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el número total de matriculados en los grados de Veterinaria ha alcanzado un nuevo récord de 10.392 alumnos en el curso 2025-2026, lo que representa un incremento del 10,87 % respecto a los 9.373 estudiantes registrados hace una década.
Esta cifra constata el despegue de las facultades de veterinaria tras varios años de estancamiento en el número de plazas, aunque el crecimiento tiene un reparto desigual. El análisis de estas cifras da cuenta de un verdadero boom de estudiantes procedentes de universidades privadas, frente a un estancamiento en la pública que deja un balance negativo en estos últimos diez años.
En este último curso el número de matriculados ha crecido un 3,05 %, sumando 308 estudiantes en las facultades. Se trata del mayor crecimiento en el periodo analizado, que también muestra un incremento en las aulas públicas, aunque inferior que en los centros privados. De estos alumnos adicionales, la cifra de los procedentes de la privada quintuplica a los de la pública.
Un cambio de tendencia en la última década
En el curso 2015-2016, tres de cada cuatro estudiantes de Veterinaria (el 74,90 %) se formaban en la universidad pública. A partir de ese momento, las facultades públicas iniciaron un descenso continuado que redujo su número de alumnos desde los 7.020 de hace diez años hasta un suelo de 6.361 matriculados en el curso 2022-2023. Aunque en los últimos tres cursos la pública ha experimentado un leve repunte —alcanzando los 6.440 alumnos en el curso 2025-2026—, el cómputo global de este periodo refleja una caída del 8,26 % de sus matriculados.
Frente a esta contracción, el sector privado ha mostrado una dinámica netamente expansiva. En diez años, los campus privados han pasado de contar con 2.353 estudiantes en 2015 a rozar la barrera de los 4.000 (3.952 alumnos en el curso 2025-2026), lo que supone un crecimiento del 67,96 %. Con este incremento, la educación privada ha pasado de ostentar un cuarto de la cuota total de mercado (25,10 %) a controlar casi cuatro de cada diez matrículas (38,03 %) en la titulación.
Según estas estadísticas, el curso 2023-24 supuso un punto de inflexión. Tras dos años de ligera recogida postpandemia en el conjunto del sistema (entre 2020 y 2022 el total cayó a 9.570 alumnos), la matriculación privada pisó el acelerador registrando incrementos interanuales superiores al 6 % y 7 %. Solo en los últimos dos cursos, las facultades privadas sumaron más de 500 alumnos nuevos al sistema, empujando la cifra global de estudiantes por encima del umbral de los 10.000 alumnos por primera vez en la serie histórica.
La universidad privada se consolida así como un alternativa emergente en la formación universitaria de Veterinaria con cada vez más fuerza, frente a una formación pública que, si bien viene repuntando en los últimos cursos, experimenta una caída considerable respecto a hace una década.
