Una universidad por hospital. Cada facultad de Medicina rubrica convenios con distintos centros para que su alumnado realice las rotaciones clínicas establecidas en su plan de estudios. A nivel normativo, este tipo de acuerdos blinda las infraestructuras sanitarias firmantes de la recepción de estudiantes procedentes de otras instituciones académicas. Sin embargo, el bloqueo formativo se resquebraja a través de las excepciones legales. Los casos de entidades asistenciales con matriculados de diferentes universidades se repiten en varios puntos de la geografía española. Un escenario que preocupa a los representantes universitarios, que piden el cumplimiento de las bases de la normativa vigente, en pro de la formación de los médicos.
La Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina de España (Cndfme) no aprueba la compartición de hospitales, ya que, desde su punto de vista, afecta a la instrucción sobre terreno del estudiantado. "La calidad de las prácticas clínicas en los centros sanitarios es uno de los pilares fundamentales de la formación de los futuros médicos", han señalado desde la organización a este diario. Un nivel que dudan que pueda mantenerse con la presencia de matriculados de más de una universidad.
En concreto, los responsables del grado puntualizan que el número de tutores disponibles por centro no es suficiente para acompañar a un grupo de alumnos de mayor tamaño. "La supervisión puede verse limitada", han indicado. El mismo problema sucede con el equipamiento y los espacios de formación. Por otro lado, el volumen de estudiantes perjudica la relación paciente-estudiante e incluso interfiere en el derecho a la intimidad de los usuarios de la instalación hospitalaria.
Asimismo, los decanos remarcan que la calidad de la formación se ve comprometida, al igual que el acceso a las distintas rotaciones clínicas. Por otro lado, la presencia de matriculados de varios centros deriva en más de un plan de estudios aplicado en la práctica clínica, cuya "coordinación suele resultar complicada" y "genera confusión entre alumnos y facultativos colaboradores". También opinan que este escenario se traduce en una peor gestión de horarios y rotaciones, una compleja asignación de pacientes y una pérdida de la identidad institucional de las entidades académicas.
¿Qué dice la ley?
La Cndfme recurre al cumplimiento del Real Decreto 822/2021, por el que se regula la organización de las enseñanzas universitarias, con el objetivo de cumplir los requisitos de calidad exigidos. En esta normativa se recoge una disposición procedente del articulado del Real Decreto 1558/1986, que define el régimen de conciertos entre las universidades y las instituciones sanitarias. Esta establece que "los hospitales universitarios no podrán estar vinculados por concierto o convenio a más de una universidad para la impartición de una misma titulación".
Sin embargo, este mismo punto abre también la puerta a la compartición. El texto legal afirma que "en situaciones excepcionales", la institución académica inicialmente conveniada tiene la opción de autorizar la ampliación a otras entidades formativas de "la actividad de ese hospital universitario". De esta forma, la norma señala que "existe la posibilidad de realización de prácticas académicas por otra universidad diferente de la universidad vinculada bajo convenio específico y previa autorización de la universidad vinculada".
Casos en España
La mencionada "situación excepcional" es el aumento paulatino de las plazas para la formación de médicos en toda España. El florecimiento de los centros privados con la titulación facultativa ha dado lugar a un importante número de alumnos, que tienen que realizar prácticas clínicas. Una cifra que se espera que no deje de ascender a lo largo de los próximos años, al existir varios proyectos de facultades de Medicina ya aprobados.
Un ritmo de crecimiento que no coincide con el de la red hospitalaria del país. Así, el Hospital de Guadarrama propone rotaciones para alumnos de cinco universidades madrileñas -dos públicas y tres privadas-, mientras que el Hospital Nuestra Señora del Rosario (Madrid) cuenta con convenios de colaboración formativa con tres instituciones académicas de la capital. En Cataluña, los Hospitales de Mollet y del Sagrat Cor reciben a alumnos de la Universitat Autònoma de Barcelona, pese a estar acreditados como centros de la Universitat de Barcelona. Por otro lado, el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe (Sevilla) compagina la formación clínica del estudiantado de las Universidades de Sevilla y Loyola Andalucía. Mientras, la Comunidad Valenciana abrió la puerta a la compartición de todos los hospitales de la provincia de Alicante por el alumnado de las Universidades Miguel Hernández y de Alicante. A su vez, las redes privadas hospitalarias acostumbran a recibir alumnos de distintos centros formativos, aunque suelen firmar los convenios por grado universitario, por lo que se compartimenta la instrucción. Un modelo que todavía genera dudas.
