Ni fotografías, ni vídeos, ni grabaciones de audio. La Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla ha zanjado de raíz el debate sobre el uso de los teléfonos móviles en el aula, que en este curso 2026-27 estará totalmente prohibido. La medida se extenderá a los hospitales que ofrecen docencia, desde el Virgen del Rocío al de Valme y el de Macarena.
“La infracción acarreará duras sanciones académicas y disciplinarias”, reza el escueto comunicado emitido por la Facultad de Medicina, que vetará cualquier uso relacionado con los ‘smartphones’ tanto en las aulas como en los hospitales.
En este sentido, el centro ha recordado a los estudiantes, “especialmente a los nuevos”, que "no está permitido realizar fotografías, vídeos, grabaciones de audio, capturas de pantalla o escaneos en los que puedan aparecer pacientes, documentación clínica, pruebas diagnósticas, muestras biológicas o cualquier información que permita su identificación". Esta prohibición es tanto para la Facultad como para los hospitales universitarios Virgen del Rocío, Macarena y Valme.
Uso ético y profesional de la tecnología en sanidad
La Facultad asegura que estas recomendaciones "no pretenden limitar el uso de las nuevas tecnologías" pero sí "garantizar un uso responsable, ético y profesional acorde con la formación que se espera de un futuro médico".
De hecho, el centro reconoce que estas tecnologías se usan en actividades docentes pero deja claro que "únicamente cuando está justificado por motivos académicos" y con la autorización del profesorado.
"Por lo tanto -continúa la publicación de la Facultad-, para grabar al profesor o tomar fotografías durante una clase magistral hay que pedirle permiso. Sólo podrán realizarse fotografías o grabaciones con finalidad docente cuando exista autorización expresa y se utilicen los procedimientos y medios institucionales establecidos".
