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Cuando un estudiante tiene el sueño de formarse en una carrera universitaria, hace todo lo posible por cumplirlo. No siempre es tarea fácil, y en ocasiones es necesario buscar otras vías para lograrlo. Es el caso de una alumna, quien cursó dos años de Nutrición y Dietética, y otros dos de Farmacia en una universidad privada por tan solo una razón: dar el salto a Enfermería. Pero hasta en seis ocasiones le rechazaron su ingreso hasta que, tras más de cuatro años intentándolo, por fin ha comenzado su formación como enfermera.

Cuando terminó Bachillerato, esta estudiante sabía que con su media en el instituto y en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) no podría acceder a Enfermería en una universidad pública. No obstante, buscó otras formas de ingresar en la carrera. Encontró la opción de ingresar por la privada, pero el examen de acceso no lo superó y tuvo que decidir sus siguientes pasos: disfrutar de un año sabático o probar suerte en otra formación.

Optó por la segunda posibilidad y entró a Farmacia porque, desde la propia universidad, le aseguraron que sería más fácil cambiar de carrera si era dentro de la misma institución. Tras cursar el primer año, desde la universidad le recomendaron cambiar a Nutrición y Dietética porque tendría más posibilidades de entrar a Enfermería desde este grado.

Entrar en Farmacia y en Nutrición para hacer Enfermería

A pesar de ese cambio, para entrar a Enfermería seguía necesitando presentarse a la prueba de acceso, pero por más que lo intentaba, no la aprobaba. "Iba perdiendo la esperanza", ha reconocido a Redacción Médica, y añade que, incluso en la actualidad, desconoce los motivos por los que no le permitían cambiarse de carrera. "Yo estudiaba, y mucho. De verdad que no lo entiendo", ha lamentado.

Con la idea en mente de convertirse en algún momento en enfermera, cursó durante los siguientes dos años Nutrición. Para ella, este periodo de tiempo fue duro. El grado no le satisfacía en absoluto e iba a la universidad solamente para poder entrar a Enfermería. Al final, se sinceró con su madre y le dijo: "no me gusta la carrera; me vuelvo a Farmacia". Y así lo hizo. Durante el siguiente curso académico estuvo cursando el segundo año de Farmacia, pero sin tener claro cuál sería su siguiente paso para cumplir sus metas. "He estado cuatro años enteros moviéndome de grados solo para ser enfermera", ha recordado.

Entrar a un grado superior para dar el salto a Enfermería

Siendo cada vez más consciente de que entrar a Enfermería en esa universidad privada no sería tan fácil, volvió a buscar otras alternativas, y descubrió que, con la nota de un grado superior, tendría una posibilidad. Se apuntó a la formación de Radiodiagnóstico, que completó en tan solo un año, y consiguió una nota media de sobresaliente. Con esa puntuación, el objetivo era entrar en Enfermería en una universidad pública o privada, no importaba, pero lograr ingresar de una vez por todas a la carrera.

El único problema era prepararse la Selectividad de nuevo. Pero antes de decidirlo, contactó con varias universidades públicas para saber si le podrían convalidar asignaturas de las carreras que había iniciado. La respuesta fue negativa. Por ese motivo, descartó la idea de presentarse a la PAU y volvió a probar suerte en la prueba de acceso a Enfermería, y esta vez, sí que sí, logró una plaza en el grado.

Las sensaciones al comprobar que iba a cumplir su sueño son indescriptibles. "Cuando vi que me habían aceptado, lloré y grité de felicidad. Mi madre y mi sobrina se asustaron; creía que pasaba algo. Luego llamé a toda mi familia para contárselo. Fue un día muy bonito y feliz. Estuve muy contenta", ha reconocido.

En septiembre comenzará su segundo año en Enfermería. Le han convalidado bastantes asignaturas del resto de carreras, pero en su universidad no puede reducir el número de años para obtener la titulación. No obstante, no le importa, porque reconoce que, después de más de cuatro años y mucho esfuerzo, ha logrado su objetivo.