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Alonso, natural de Talavera de la Reina (Toledo), es graduado en Enfermería y desde hace tres años estudia Medicina, una carrera que compagina con su trabajo como enfermero. Reconoce que esta etapa está siendo "bastante dura", aunque considera que el esfuerzo merece la pena porque está "cumpliendo un sueño". La decisión de iniciar estos estudios llegó después de varios años en los que Medicina permaneció como un objetivo pendiente, primero por las altas notas de corte y, más tarde, por el desgaste que había acumulado al terminar su primera carrera.

Alonso comenzó Enfermería en 2017 después de que las notas de corte le impidieran entrar a Medicina, que era inicialmente su primera opción. Se graduó en 2021 tras una recta final especialmente exigente, en la que tuvo que compatibilizar distintas responsabilidades: "Ese año fue muy estresante para mí, ya que estuve trabajando mientras hacía el TFG y las prácticas de Enfermería". El cansancio acumulado hizo que, una vez terminada la carrera, aparcara temporalmente la posibilidad de estudiar Medicina. "No me veía metiéndome en otros seis años de carrera, más el MIR", comenta. Fue entonces cuando recibió una oferta de trabajo en las Islas Canarias que le llevó a trasladarse a Tenerife: "Me fui al Hospital de La Candelaria porque me ofrecieron un contrato. Allí estuve trabajando en el quirófano durante dos años".

Durante esa etapa conoció a numerosos profesionales, entre ellos al cirujano plástico Christian Casale, con quien trabajó durante un tiempo. La experiencia también le permitió avanzar profesionalmente más rápido de lo que había previsto: "Cuando llegué allí mis objetivos estaban a medio plazo y todavía me quedaba mucho por recorrer, pero lo cierto es que pude conseguir lo que quería en menos tiempo del que pensaba", explica.

Dar el paso a Medicina

Tras este período lleno de aprendizaje y apartado de los estudios para centrarse en su trabajo, Alonso comenzó a pensar de nuevo en la idea de empezar la carrera de Medicina, por lo que volvió a Madrid e inició el grado en la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX), la cual eligió por su hermano: “Mi hermano gemelo y yo estudiamos Enfermería juntos, pero luego él estudió Odontología en la UAX y me la recomendó”. “Me daba tranquilidad ir a una universidad de la que tenía una referencia clara. Además mi nota de Enfermería se quedó algo por debajo de lo que pedían en las universidades públicas, por lo que decidí optar por la privada, entre las que tenía varias opciones”, explica. Una carrera de la que ya lleva tres cursos completados con una nota media cercana al 8: “Al mismo tiempo trabajaba a jornada completa en la UCI, tanto noches como fines de semana".

“Trabajo en el quirófano gracias a mi experiencia”

Ante esta rutina de trabajo y estudio, Alonso confiesa que “se puede ir haciendo, pero es bastante duro y conlleva mucho sacrificio, ya que hay que mantener un orden para poder compaginar el trabajar por las noches y estudiar durante el día” Los cambios reiterados de trabajo y de lugar de residencia han obligado al enfermero a mudarse en numerosas ocasiones, un desembolso económico que se suma al de la vida diaria y al del pago de la carrera universitaria. . “Ahora mismo estoy estudiando a la vez que hago prácticas y trabajo en el Hospital de Villalba, donde me han cogido en el quirófano gracias a mi experiencia anterior”, comenta.

Alonso, enfermero y estudiante de Medicina

“La realidad es que voy bastante justo, porque con el sueldo que tengo solo me da para pagarme lo que cuesta la carrera privada y gastos personales, pero para pagar el alquiler de la casa, la luz y demás, recibo ayuda de mi familia”, asegura Alonso y añade: "Llevo viviendo así ya tres años y todavía me quedan otros tres. Aunque tengo la suerte de encontrar trabajo como enfermero, vivo con lo justo, pero espero que durante este tiempo todo continúe más o menos igual”.

Las diferencias entre Medicina y Enfermería

Alonso tiene claro que, después de su experiencia en ambas carreras, Medicina resulta más complicada que Enfermería: ”Los dos grados tienen una base muy similar, pero Medicina tiene un temario mucho más extenso, por lo que te supone muchísimas horas de estudio”. A pesar de ello, este futuro médico afirma que “la realidad es que si estudias, te esfuerzas, te pones un objetivo y te organizas, puedes sacarlo adelante”.

“La Enfermería tiene menos temario porque su forma de trabajo es más práctica. Tiene un primer año un poco duro, un segundo año con una mayor carga de contenidos y después predominan las prácticas y las técnicas, que son mucho más amenas. El trabajo médico es más orientado al diagnóstico, entonces toda la parte teórica es mucho más importante, con casos clínicos y un razonamiento más serio”, explica Alonso.

El enfermero habla además de la competitividad en Medicina, algo que no percibió durante Enfermería: “Como al final de la carrera hay que hacer el MIR, pues hay un factor de competitividad que se nota. En Enfermería estábamos todos muy unidos, pero en Medicina muchos ni siquiera dejan los apuntes. Al final es lo que tiene, porque piensan que están dando facilidades a gente con la que luego tienen que competir por las plazas de residencia.”

Disfrutar la profesión y mirar hacia el futuro

Desde su perspectiva de años de estudio entre ambas carreras, Alonso cuenta qué es lo que más le ha gustado de cada una. En el caso de Enfermería recuerda que disfrutó "del compañerismo y la sensación de estar haciendo una carrera cómoda que, al ser tan práctica, te permite disfrutarla y tener tiempo para ti”. En el caso de Medicina, Alonso explica que “a pesar de no tener prácticamente tiempo para mí, siento que estoy viviendo un sueño que no cumpliría nunca”.

“Aunque sea difícil, aunque muchas veces me cueste, aunque muchas veces esté sin dormir o no tenga ánimo, la verdad es que me ayuda mucho pensar que estoy cumpliendo aquello que de verdad quería hacer desde el primer momento”, añade.

Alonso, enfermero y estudiante de Medicina

El apoyo de su familia también es crucial a lo largo de este proceso, ya que dice “sentirse muy apoyado”, algo que, para él “es lo más importante”. En cuanto a la especialidad que le gustaría hacer en un futuro, Alonso tiene claro que le gustaría ser cirujano: “Me encanta la Cirugía Plástica, en concreto la reconstructiva me parece muy interesante. Como plan B también me gusta Maxilofacial, Otorrino o Traumatología”. “Tengo como primer plan apuntar muy alto”, concluye.