Una nueva hornada de médicos iniciará en septiembre su largo trayecto de seis años entre la universidad y equipamientos sanitarios para, si todo va bien, terminar con el título bajo el brazo. Un gran cambio para muchos tras finalizar el Bachillerato con las mejores notas de la clase para embarcarse en alguna facultad entre desconocidos y, en ocasiones, lejos de casa. "Es un año difícil por el cambio de adaptación y mentalmente complicado porque hay muchas asignaturas básicas, algunos estudiantes se piensan que no han acabado el Bachillerato y se preguntan dónde están los enfermos y médicos", reconoce Antoni Trilla, decano de la Facultat de Medicina i Ciències de la Salut de la Universitat de Barcelona (UB), a Redacción Médica.
El primer consejo que da Trilla a la nueva generación de alumnos de Medicina es que "aprovechen las vacaciones para descansar, cargar pilas y disfrutar de la suerte que se han ganado con su esfuerzo para entrar a Medicina". Además de felicitarles por su desempeño, el decano de Medicina de la UB ha señalado que la universidad es una etapa diferente que, en ocasiones, puede imponer.
"Que vengan tranquilos. Superar el grado de Medicina exige esfuerzo y dedicación, que no se estresen", ha incidido. Una realidad que ha constatado Trilla en sus años de ejercicio es que la exigencia para entrar a Medicina hace que la mayoría de estudiantes lleguen a la facultad sin compañeros del Bachillerato, por lo difícil que es que entren dos alumnos de la misma procedencia, por lo que es importante con el tiempo "formar amistades y vínculos, tanto para ayudarse entre ellos para superar la carrera como después de terminar".
Repaso de conocimientos básicos y aterrizaje
Otra recomendación de Trilla, tras comentarlo con otros profesores, es que los nuevos estudiantes deben repasar conceptos básicos de asignaturas como Física Médica o Biofísica, también disponibles en la página web de Medicina de la UB, que puede que no hayan impartido durante el Bachillerato "para no ir descolocados respecto al resto de compañeros".
Cada universidad cuenta con su plan de estudios de Medicina y sus propias singularidades, aunque guardan similitudes entre ellas. Una singularidad de Medicina de la UB, tal y como ha recordado el decano de Medicina de la UB, es que gran parte de las clases son en catalán, aunque los exámenes se pueden realizar tanto en este idioma como en castellano. Por ello, invita a los noveles que lleguen de otra comunidad autónoma donde no se hable catalán a que se atrevan con esta lengua porque pasarán seis años en la facultad, "les facilitará las cosas, les servirá para crear relaciones e incluso si se quedan a trabajar". De hecho, su experiencia es que en general los que llegan sin saber catalán "se adaptan muy bien" al nuevo idioma.
Paciencia, organización y mente abierta
Asimismo, Trilla ha pedido paciencia para los últimos en llegar a la universidad porque antes de ponerse la bata los alumnos deben superar asignaturas importantes para su formación. "Todos los que hemos pasado por ahí lo hacemos igual y después te das cuenta de para qué servía aprender todo eso", ha rememorado.
Una de las mayores dificultades en el día a día es la gestión de las agendas, como ha puntualizado el decano, debido a la actividad de prácticas, exámenes, trabajos en grupo, encargos de los profesores e imprevistos. "Es complicado y es algo que remarcamos: que se organicen bien con el tiempo, que se fijen en las fechas de entrega y se organicen bien la agenda", ha insistido, sin perder tampoco la vista más allá de Medicina. "La mayoría de estudiantes de Medicina tienen una vida absolutamente idéntica al del resto de grados, con tiempo para dedicar al deporte u ocio en su tiempo libre, lo que la nuestra tiene la fama de muchas horas de estudio, que es cierto, pero no las 24 horas del día", ha sostenido.
Finalmente, Trilla da como último consejo en esta especie de kit de supervivencia para sobrevivir a primero de Medicina es que los alumnos lleguen "con la mente abierta". Se pasarán los próximos seis años, "los mejores de su vida", entre la universidad, hospitales y centros de salud, por lo que "tendrán trabajo, disfrutarán y se lo pasarán muy bien, si les gusta", según Trilla. Y si no, "sin ningún problema y que cambien la decisión, porque Medicina es una profesión que te debe gustar y querer", ha declarado.
