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Las herramientas de Inteligencia Artificial (IA) se están integrando rápidamente en los métodos de formación médica, pero la evidencia específica sobre su uso en tutorías de Farmacología sigue siendo limitada. Un grupo de investigadores de Malasia, Nepal y Reino Unido ha elaborado un estudio para evaluar la percepción de los estudiantes de Medicina sobre el aprendizaje asistido por IA en tutorías de Farmacología. Los resultados fueron, en general, positivos.

El análisis, cuyas conclusiones se han publicado recientemente en la revista BMC Medical Education, se hizo por medio de una encuesta a estudiantes de primer año de Medicina de la Universiti Kuala Lumpur Royal College of Medicine Perak, Malasia.

Los alumnos se sometieron a un experimento tutorial de Farmacología respiratoria de dos horas en el que se introdujeron, como complemento opcional, herramientas de IA de libre acceso, incluyendo ChatGPT accesible a través de la interfaz web gratuita, y otras aplicaciones de IA seleccionadas por los estudiantes, como resumidores, creadores de cuestionarios, generadores de tarjetas de memoria y asistentes de diapositivas.

Experiencia positiva con la IA en el estudio de Medicina

Tras ello, 69 de los alumnos respondieron a un cuestionario de opción múltiple dividido entre cinco áreas temáticas. Las puntuaciones medias se situaron por encima del 9,5 sobre 10, lo cual, según los investigadores, no reflejó “un cambio descriptivo significativo” en sus conocimientos, aunque los expertos lo justifican aludiendo al “alto rendimiento” previo del alumnado.

En todo caso, los estudiantes valoraron el aprendizaje asistido por IA y lo puntuaron, de media, con un 4,1 sobre 5. A su juicio, el uso de estas herramientas les facilitó la comprensión de los temas farmacológicos y les permitió aclarar dudas de forma más eficaz. Además, de manera general apoyaron el empleo de la IA en otras asignaturas.

Aunque identificaron ChatGPT como la herramienta más útil, no ocultaron su preocupación por que, en algunas ocasiones, ofrecía información “incorrecta” o “desactualizada”. En cualquier caso, el 63,5 por ciento dijo que seguiría usando la IA porque ahorra tiempo y mejora la eficiencia del estudio.

Pese al balance positivo, los autores del estudio matizan que la IA debe integrarse “con cautela” como complemento de la enseñanza médica convencional, siempre bajo la supervisión del profesorado “para garantizar la precisión del contenido y la alineación curricular”.