Con tan solo 24 años, Irati Jauregui Fajardo acumula una experiencia y trayectoria académica más que destacable. Esta estudiante de Valladolid, que ha centrado su investigación en el estudio de la esclerosis múltiple, acaba de ser premiada con la Beca Santander Excelencia 360º la cual, según explica la joven, “reconoce no solo el rendimiento académico, sino también la implicación del estudiante en la vida universitaria”.
Este reconocimiento, que le llega después de años de implicación académica y un currículum más que nutrido, “ valora el expediente académico junto con la participación en actividades organizadas por la universidad, como eventos deportivos, iniciativas de laboratorio social, representación estudiantil o acciones de proyección internacional”, explica Jauregui, además de aportar una ayuda dotada de 12.000 euros.
Un recorrido académico muy completo
La estudiante, que desde que finalizó bachillerato quiso encaminar su carrera profesional hacia el mundo de la salud, comenzó a estudiar en 2020 el Doble Grado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y Fisioterapia en la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid. Cuatro años después, una vez finalizado este grado, se graduó en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, y continuó con los dos últimos cursos del grado en Fisioterapia.
Durante su quinto año de estudios decidió compaginar el Grado en Fisioterapia con un Máster Oficial en Innovación e Investigación en Actividad Física en Poblaciones Especiales, también en la misma universidad. Al finalizar el máster, accedió al programa de Doctorado en Investigación en Actividad Física y Salud en Poblaciones Especiales, el cual cursa actualmente, al mismo tiempo que finaliza Fisioterapia.
Irati Jauregui Fajardo durante su intervención en la Graduación 2026
“Lo que más me ha gustado de mi trayectoria académica ha sido poder combinar las dos cosas que más me han gustado a lo largo de mi vida, que son el ejercicio físico y el poder ayudar a los demás a través de él y de otras herramientas terapéuticas”, comenta Jauregui.
“Haber cursado el doble grado y posteriormente el máster me ha permitido especializarme en el ejercicio físico dirigido a personas con diferentes patologías, centrándome especialmente en las personas con esclerosis múltiple, que es la población con la que más he trabajado y, sin duda, lo que más me ha llenado en este camino”, concluye.
Investigación sobre esclerosis múltiple
En 2024, gracias a una beca de colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, Jauregui tuvo la oportunidad de llevar a cabo una fase experimental con más de 40 personas con esclerosis múltiple que, durante ocho semanas, participaron en un programa supervisado de entrenamiento de fuerza de alta intensidad.
“Los resultados fueron especialmente positivos, tanto en la mejora de la fuerza muscular como de la capacidad funcional, es decir, la capacidad de una persona para realizar tareas del día a día de manera autónoma”,afirma.
"Ayudar a más personas y aportar mi granito de arena"
“Pudimos ver una mejora significativa de la fuerza en los miembros inferiores, en la velocidad de la marcha, la cual se considera un importante marcador de salud y en el equilibrio dinámico, aspectos que suelen verse afectados por la enfermedad y disminuyen la calidad de vida de estas personas”, explica la estudiante.
“Estos resultados nos permitieron comprobar que el entrenamiento de fuerza de alta intensidad no solo es una intervención segura para las personas con esclerosis múltiple, sino que además, es eficaz para mejorar su funcionalidad y autonomía”, comenta.
Actualmente, la joven sigue trabajando en esta línea de investigación con el ánimo de “continuar ampliando la evidencia científica existente con el objetivo de intentar ayudar a más personas y aportar mi granito de arena".
Ante la pregunta acerca de cuál sería un momento a destacar a lo largo de estos años de carrera, Jauregui cuenta que se quedaría “con la primera vez que una de las chicas con esclerosis múltiple con las que trabajé me dijo que, tras el entrenamiento que estábamos haciendo bajaba con más seguridad las escaleras, se fatigaba menos al caminar y había aumentado su confianza para salir de casa y hacer las tareas de su vida diaria. Este tipo de experiencias son las que hacen que uno se sienta satisfecho y sienta que todo ha merecido la pena, más allá de resultados académicos”.
Esfuerzo y objetivos claros
A lo largo de estos años de intenso estudio e implicación académica, no todo ha sido fácil: “ Compaginar dos grados o combinar un grado con un máster o un doctorado, requiere de mucho tiempo. Mientras muchos amigos y compañeros disfrutaban de más tiempo libre, yo dedicaba gran parte del mío a estudiar y hacer trabajos”, admite la joven.
A pesar de ello, la vallisoletana siempre ha tenido claras sus metas: “Ahora que miro hacia atrás, no lo veo como un sacrificio, sino como una inversión que me ha ayudado a conseguir mis objetivos”.
Después de tantos años de esfuerzo, la beca otorgada significa para ella “un reconocimiento al esfuerzo de estos años, no solo por el expediente, sino porque también tiene en cuenta todas aquellas actividades realizadas durante estos años dentro de la universidad y que complementan la formación universitaria. Significa poder demostrar que no todo es el expediente académico, sino que hay vida más allá de los estudios y estoy muy agradecida por haber podido recibir este reconocimiento”.
Un futuro prometedor
En la actualidad, su línea de investigación continúa centrándose en el estudio de los efectos del ejercicio físico en personas con esclerosis múltiple a nivel funcional y molecular.
“Actualmente continúo trabajando en esta línea de investigación a través de diferentes trabajos teóricos y prácticos, con el objetivo de seguir generando evidencias que permitan mejorar la calidad de vida de estas personas”.
De cara al futuro, la joven explica que “me gustaría desarrollar mi carrera profesional dentro de la universidad, combinando la docencia con la investigación”. Además, Jauregui añade que esto se deba a que “ambas facetas se complementan ya que por un lado generas nuevo conocimiento y, por otro, puedes transmitirlo”.
Finalmente, la estudiante apunta que para ella “la investigación sin transferencia a la práctica no sirve”, es por esto que Jauregui afirma que "mi objetivo es seguir investigando en el campo del ejercicio físico y la esclerosis múltiple, pero también contribuir a que esos avances tengan una aplicación real que mejore la salud y la calidad de vida de las personas”.
