Cuatro de cuatro. Castilla y León completa la fracción relativa a la impartición del grado en Medicina en el sistema público. En el curso 2026/2027, los alumnos interesados en formarse como médicos en esta comunidad autónoma tendrán la oportunidad de hacerlo en cualquiera de sus universidades. Más allá de la tradicional alternativa de Valladolid y Salamanca, León y Burgos se unen a la oferta de la titulación. Un paso tras el que se esconde un proceso largo y complejo, pero que elevará el volumen de estudiantes en ambos centros, además de ayudar a fortalecer el proceso asistencial en sus respectivas provincias. Bien lo saben desde la institución académica burgalesa.
"Sin duda, esta es la titulación más difícil de instaurar de todas", ha indicado la coordinadora del grado en Medicina y anterior decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, María Ángeles Martínez, a Redacción Médica. Bajo su mandato, el centro formativo agregó Psicología y el máster en Psicología General Sanitaria, pero la complejidad de implementación difiere de los estudios facultativos. No hay que olvidar que la citada carrera universitaria está conformada por seis cursos, a la vez que requiere de convenios para la realización de las prácticas externas, con la misión de que los estudiantes pasen por todas las especialidades médicas.
Martínez recuerda todos los pasos que han tenido que dar hasta la admisión de estudiantes. La comisión de diseño del grado en Medicina empezó a trabajar en enero de 2025. Nueve meses después presentaron la memoria de la titulación a las autoridades evaluadoras autonómicas. Las alegaciones llegaron en diciembre y abril de 2026, a las puertas del inicio de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). El 29 de mayo recibieron el informe definitivo favorable para su implantación. El año y medio dedicado a la elaboración de su estructura y el contacto con todos los jefes de servicio del Complejo Asistencial Universitario de Burgos dio resultado.
"La idea es que cada curso se amplíe el personal a través de la publicación de plazas"
La representante de la Universidad de Burgos ha destacado el apoyo recibido por la sociedad burgalesa, incluida la comunidad médica. "Hemos realizado distintas reuniones para informar sobre la titulación a los facultativos de la ciudad. Muchos han mostrado su interés por convertirse en docentes", ha compartido. De momento, la entidad ya cuenta con los profesores que impartirán clase en los primeros cursos, compuestos por las asignaturas básicas, como Bioestadística, Fisiología o Física Médica. Un personal que proviene de otros grados ya establecidos en la Facultad de Ciencias de la Salud.
Más adelante, la institución académica contratará a los docentes que se encargarán de las materias clínicas. "La idea es que cada curso se amplíe el personal a través de la publicación de plazas, para que los médicos se incorporen a la docencia poco a poco", ha aseverado la coordinadora del grado. Un proceso que se ve favorecido por la presencia en la urbe de una infraestructura de carácter formativo como el Complejo Asistencial Universitario de Burgos, polo de futuros profesores de la titulación. Un centro que se complementa con la Gerencia de Atención Primaria de la provincia y los hospitales de Miranda de Ebro y Aranda de Duero, que también respaldan la aparición de Medicina en Burgos.
Éxito del grado
Todo está listo para que los primeros alumnos comiencen en septiembre. "Hay nervios", ha confesado Martínez. En concreto, la Universidad de Burgos ha abierto 72 plazas para el curso 2026/2027. Una serie de vacantes que no tendrán problema para ser ocupadas, después del aluvión de solicitudes que ha recibido el organismo académico. Medicina ha sido la titulación más demandada, con 5.394 preinscripciones. “Esperábamos una respuesta enorme, pero la realidad nos ha superado”, ha confesado.
Una generación de futuros médicos que comenzará su instrucción en la Facultad de Ciencias de la Salud, que cuenta con los materiales e instalaciones necesarias para garantizar su instrucción, como laboratorios de simulación o Biomedicina. Además, se instalará uno de Anatomía y Disección. No obstante, este será provisional, dado que la intención es que el alumnado de Medicina se forme en el Hospital del Divino Vallés, donde se habilitan varias plantas para la constitución de una facultad propia para los estudios facultativos.
Más estudiantes en Burgos
La llegada de esta carrera universitaria a la capital burgalesa supone una oportunidad, tanto para los estudiantes como para la ciudad. En este sentido, los interesados en transformarse en médicos tienen una opción más para ingresar en una de las formaciones más exigentes en términos de acceso. Además, los candidatos de la provincia podrán restar en su hogar. "Tendrán la opción de instruirse en Burgos si así lo desean", ha afirmado Martínez.
Asimismo, contar con estudiantes de Medicina en la ciudad puede derivar en que decidan realizar también la especialidad en el mismo sitio y, tal vez, desarrollar su trayectoria profesional. "Sin duda, favorecerá a que haya más médicos en la provincia", ha asegurado la coordinadora de la titulación. No obstante, Martínez ha apuntado que los responsables autonómicos también deben trabajar para convertir a Castilla y León en una comunidad autónoma atractiva para los facultativos. "Para que el esfuerzo de la universidad repercuta en la sociedad, las condiciones laborales tienen que mejorar, ya que hay egresados que se desplazan a otras regiones por el hecho de ofrecer un salario más alto o un mayor respeto por la conciliación familiar", ha argumentado. "Esta es la única manera de retener el talento sanitario", ha agregado.
El tiempo dirá cuántos profesionales deciden desarrollar su vida laboral en Burgos. El primer paso es arrancar con el grado. Un logro desbloqueado tras años de reivindicación, por parte de la universidad, el colegio del gremio, el estamento asistencial y el conjunto de los habitantes de la provincia. Ahora, es una realidad. Burgos completa la fracción médica de Castilla y León.
