J.R.
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Trabajar durante horas con protección respiratoria puede convertirse en un desafío cuando el peso del equipo, el calor, la resistencia al respirar o la limitación de movimientos se suman a las exigencias de la propia actividad. Para responder a estas situaciones, Dräger incorpora al mercado español el X-plore 8300, un nuevo equipo filtrante motorizado —PAPR, por sus siglas en inglés— especialmente diseñado para la protección frente a partículas en entornos de trabajo exigentes.

Con aproximadamente 635 gramos de peso, el X-plore 8300 es el equipo filtrante motorizado más ligero y compacto de su categoría. Su reducido tamaño busca disminuir la carga física durante jornadas prolongadas y facilitar una mayor libertad de movimiento, una ventaja especialmente relevante en un entorno hospitalario y de la industria farmacéutica, donde el profesional necesita la máxima seguridad, un manejo que reduzca errores y un equipo ligero para abordar tareas complejas y precisas. “La mejor protección respiratoria es aquella que el profesional puede llevar durante toda la intervención sin comprometer su comodidad, movilidad o concentración. Ese es precisamente el reto que hemos querido resolver con el nuevo X-plore 8300”, señala Javier Ortega, Business Manager de Protección Respiratoria de Dräger en Iberia.

Respirar con menos esfuerzo durante el trabajo

Una de sus principales diferencias frente a otras soluciones de protección respiratoria es el flujo de aire asistido mediante ventilador. El sistema suministra aire de forma continua al usuario, evitando la resistencia respiratoria perceptible asociada a otras soluciones y ayudando además a reducir la acumulación de calor y el empañamiento de la visera. El flujo dispone de dos niveles de ajuste, permitiendo adaptar el suministro de aire al tipo de trabajo y a las condiciones del entorno. Esta característica está especialmente orientada para periodos prolongados de utilización, donde la comodidad es determinante para mantener la adecuada protección respiratoria.

El X-plore 8300 puede emplearse en un entorno quirúrgico, para unidades de infecciosos y críticos, industria farmacéutica o trabajos de laboratorio, siempre dentro de las aplicaciones y configuraciones previstas para la protección frente a partículas, lo que garantiza versatilidad para diferentes entornos con presencia de partículas peligrosas. “Los profesionales sanitarios trabajan con frecuencia en entornos donde la protección respiratoria debe mantenerse durante largos periodos de tiempo. El X-plore 8300 aporta una combinación especialmente valiosa de protección, comodidad y facilidad de uso, permitiendo que el personal se centre en el paciente sin que la protección respiratoria se convierta en una carga adicional, abriendo nuevas posibilidades para intervenciones quirúrgicas, unidades de infecciosos y servicios especializados”, asegura Javier Ortega.

Un solo botón y más automatización

Otro de los objetivos del nuevo diseño es simplificar el uso del equipo. El X-plore 8300 se controla mediante un único botón, desde el que se puede encender y apagar el dispositivo, consultar el estado de la batería o modificar el caudal de aire incluso utilizando guantes de protección. La interfaz muestra permanentemente información relevante como el flujo de aire, la saturación del filtro y el estado de la batería. Además, cuando aumenta la saturación del filtro, el dispositivo ajusta automáticamente la velocidad del ventilador para mantener el caudal de aire seleccionado.

El sistema incorpora también una autocomprobación al arrancar y alarmas acústicas y visuales para advertir al usuario, por ejemplo, de una carga de batería baja o de un aumento de la saturación del filtro. El equipo puede reconocer además el tipo de conexión respiratoria utilizada y adaptar automáticamente el caudal mínimo requerido.

Diseñado para simplificar la limpieza y descontaminación

La facilidad de limpieza es otro de los principales cambios introducidos en el X-plore 8300. Su carcasa presenta superficies lisas, amplios radios y pocos huecos, con el objetivo de reducir las zonas donde pueden acumularse polvo o contaminantes y facilitar los procesos de limpieza. Con los accesorios de lavado correspondientes, el equipo alcanza una clasificación IP67 y puede limpiarse a máquina. También puede someterse a una ducha de descontaminación mientras está siendo utilizado, una característica especialmente útil en aplicaciones con altos niveles de contaminación.

La batería está integrada en el propio dispositivo y dispone de carga rápida, pudiendo alcanzar más del 80 por ciento de carga en dos horas. El diseño contempla asimismo la posibilidad de sustituir componentes esenciales, como la batería o el ventilador, por personal cualificado, facilitando el mantenimiento del equipo y prolongando su utilización.

Probar el equipo en condiciones reales de trabajo

Coincidiendo con su introducción en España, Dräger ha puesto en marcha una campaña de demostraciones del X-plore 8300 dirigida a empresas y profesionales que quieran conocer el funcionamiento del equipo y valorar su utilización en sus propios entornos de trabajo.

La iniciativa permitirá comprobar directamente aspectos como el peso y la ergonomía del equipo, la libertad de movimientos, el flujo de aire asistido, su manejo con guantes o las posibilidades de configuración con diferentes componentes de protección respiratoria.