La CPAP corrige las apneas, pero no siempre la glucosa. De esta idea parte GLUCO-OXI, un proyecto de investigación que pondrán en marcha Oximesa, compañía de terapias respiratorias domiciliarias del grupo Nippon Sanso, y Glucotypp, spin-off de la Universidad de Cádiz y del Instituto de Investigación e Innovación Biomédica de Cádiz (INiBICA).
El estudio analizará si la incorporación de una estrategia de nutrición personalizada, apoyada en la monitorización continua de glucosa, puede contribuir a mejorar el control glucémico nocturno de personas con síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) que reciben tratamiento con presión positiva continua en la vía aérea (CPAP).
El SAOS afecta a entre el 10 y el 20 por ciento de los adultos en España y, según las series, está presente en entre el 24 y el 86 por ciento de las personas con diabetes tipo 2. Los episodios repetidos de hipoxia y la fragmentación del sueño activan el sistema nervioso simpático, elevan el cortisol y favorecen la resistencia a la insulina. Algunos trabajos han observado que la glucemia nocturna llega a ser un 38 por ciento más alta en estos pacientes, con independencia de su índice de masa corporal.
Una respuesta diferente en cada paciente
La CPAP es el tratamiento de referencia del SAOS, aunque su efecto sobre el control glucémico no es homogéneo. La evidencia disponible apunta a que factores como la alimentación, los horarios de las comidas y la respuesta metabólica individual pueden influir en la evolución de cada paciente.
"Estabilizar la respiración durante el sueño no implica necesariamente estabilizar la glucosa", explica Felipe Mozo Alonso, farmacéutico-nutricionista, CEO y cofundador de Glucotypp. "La cena y la hora a la que se come pueden amplificar picos nocturnos que la hipoxia ya favorece. Queremos estudiar si adaptar la alimentación a cada persona aporta un beneficio adicional al tratamiento respiratorio".
Un proyecto centrado en la Medicina Personalizada
GLUCO-OXI prevé incorporar a más de un centenar de pacientes con apnea obstructiva del sueño, que se distribuirán en diferentes grupos de estudio y seguimiento. El proyecto comparará distintas estrategias asistenciales para evaluar el posible impacto de la personalización nutricional sobre el control metabólico y la evolución global de los participantes.
La investigación combinará tratamiento respiratorio, monitorización continua de glucosa, herramientas digitales y seguimiento profesional especializado. A partir de la respuesta individual a los alimentos, se podrán establecer recomendaciones personalizadas sobre la composición, el orden, la cantidad y el horario de las comidas, con especial atención al periodo nocturno.
Los investigadores analizarán indicadores relacionados con el control glucémico, la salud metabólica, la calidad del sueño y la respuesta al tratamiento. El objetivo es obtener una visión integral de los beneficios potenciales de este enfoque y generar evidencia que permita avanzar hacia una atención más personalizada.
“En las unidades de sueño atendemos a diario a pacientes cuyo riesgo cardiometabólico va más allá de la respiración”, señala Salvador Díaz Lobato, neumólogo y director médico de Oximesa. “Este proyecto nos permite estudiar el sueño y el metabolismo de forma conjunta y avanzar hacia modelos de atención más integrales, apoyados en datos de práctica clínica”.
Evidencia para avanzar hacia nuevos modelos asistenciales
Los resultados del proyecto serán compartidos con la comunidad científica y sometidos a evaluación en foros y sociedades científicas de referencia vinculadas a la neumología, la medicina del sueño, la nutrición y la diabetes. Este proceso permitirá contrastar los hallazgos, reforzar su solidez científica y valorar su posible aplicación futura en la práctica clínica.
Si la evidencia respalda la hipótesis de trabajo, GLUCO-OXI podría contribuir al desarrollo de nuevos protocolos orientados a abordar conjuntamente la apnea del sueño y el riesgo metabólico. "Primero hay que demostrar que funciona. Solo con evidencia sólida tendrá sentido trasladarlo a la práctica clínica", subraya Alfonso Lechuga, catedrático de Pediatría, CMO y cofundador de Glucotypp.
