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“Las personas tienen problemas de salud en el sentido amplio y nosotros tenemos que ayudar a ver los problemas de forma conjunta e integrada”, ha comentado a Redacción Médica Lluís Monset, presidente de la Associació Catalana d’Entitats de Salut (ACES). Con esa idea, ACES y la Unió de Petites i Mitjanes Residències (Upimir) han sellado su integración, y nace así la patronal con más representación conjunta de los ámbitos sanitario y social en Cataluña.

La nueva ACES agrupa a 336 empresas asociadas, 576 centros sanitarios, sociosanitarios y sociales y 29.245 personas trabajadoras, y da un salto notable en el ámbito social. Pasa a representar 66 centros y cerca de 3.000 plazas de residencias, centros de día y servicios de atención domiciliaria (SAD), unos 200 servicios en total.

Una representación más amplia del sector residencial catalán

Hasta ahora, la representación empresarial de este terreno estaba repartida entre dos organizaciones. Upimir aportaba 52 centros y 1.699 plazas, y ACES, otros 14 centros. La integración los reúne bajo un mismo paraguas y, según la patronal, consolida su presencia en todo el territorio catalán, con un tejido de pymes y de centros de atención directa a la dependencia.

El volumen equivale al 11 por ciento de los 624 centros existentes en Cataluña, al 6 por ciento de las 50.722 plazas y al 12 por ciento de los 1.693 servicios del conjunto del país. Son cifras que, en palabras de la propia entidad, marcan un punto de inflexión en la representación empresarial privada del sector. El proceso se enmarca en la voluntad de reforzar la colaboración entre organizaciones empresariales que comparten retos y objetivos y de aprovechar las sinergias entre los sectores sanitario y social.

Para ACES, que negocia los convenios laborales del sector desde 1977 y trabaja por unos sistemas sostenibles, cercanos y de calidad, la unión supone ampliar su base social. Se consolida así como referente en la representación de las pequeñas y medianas residencias en Cataluña.

Para el presidente de Upimir, Ignasi Freixa, la operación responde a una tendencia que va más allá de las patronales. “Vamos hacia una sociedad en la que cada vez hay más integración con todos los servicios y el principal, sobre todo, es el social y el sanitario”, afirmó. Con esta unión, añadió, solo están “dando respuesta justamente a esto, a una integración de servicios para facilitar que las personas tengan acceso a todos los recursos”.

Más peso en la Junta Directiva

El cambio se refleja también en el órgano de gobierno de ACES. El ámbito social, que hasta ahora contaba con una única vocalía, pasa a tener una Vicepresidencia y dos vocalías, una de ellas coordinadora del área. Así lo recoge la modificación estatutaria que aprobó la Asamblea General de la patronal en abril de 2026. La Vicepresidencia del ámbito social recae en Elena Prieto, y Vicente Botella es vocal social de la Junta Directiva. Es el reflejo, en la estructura de la patronal, del mayor peso que adquiere el ámbito social tras la integración.

Siete mesas con Drets Socials y tres frentes de trabajo

La patronal espera que la integración refuerce su interlocución con la Administración. ACES participa en siete espacios de trabajo del Departament de Drets Socials i Inclusió, entre los que destacan la mesa estratégica y las mesas técnicas sectoriales de la Cartera de Servicios Sociales, la comisión de estudio de costes, la mesa sectorial de personas mayores y los grupos de trabajo sobre equiparación y dignificación salarial. Con la integración, esta participación contará con el apoyo de una representación más amplia del sector residencial.

Más allá de la interlocución, las entidades apuntan a otros dos beneficios. El primero es el aprovechamiento de sinergias: la convergencia de trayectorias y experiencia de ambas organizaciones facilitará el intercambio de conocimiento y el desarrollo de iniciativas de interés común, con capacidad técnica en contratación, tarifas, calidad y condiciones laborales. El segundo es la mejora del apoyo a las entidades, con más recursos y servicios para las organizaciones empresariales y una atención especial a las necesidades de las pequeñas y medianas residencias y de los centros de día.

La integración, subrayan, responde a la voluntad de consolidar una estructura capaz de atender a un sector diverso, que agrupa desde grandes grupos hasta pymes de arraigo local y que desarrolla una función esencial en la atención a las personas.