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Apenas quedan unas horas para la inauguración oficial. El Hospital Ascires Valencia, que lleva en funcionamiento desde finales de 2025, ya está preparado. Todo dispuesto para el gran día, aunque la actividad asistencial continúa. Alicia Maceira, directora médica del nuevo centro de la sanidad privada de la Comunidad Valenciana, muestra nerviosismo, ilusión y vocación poco antes de que dé comienzo el acto. Atiende a Redacción Médica desde su despacho en una de las plantas del edificio, que cuenta con más de 33.000 metros cuadrados y con una inversión económica de más de 125 millones de euros.

Son varios los hitos que ha logrado el hospital en su primer año de andadura. Por ejemplo, un tercio de la inyección total (más de 40 millones de euros) han ido a parar a tecnología. Además, el espacio, que cuenta con 28 camas, dispone del primer quirófano híbrido pionero en Europa. Estos son algunos de los ejemplos del primer Hospital de Ascires, el Grupo Biomédico con más de 45 años de andadura, situado en Valencia. Aunque no son los únicos.

El centro será el primero de la sanidad privada de la Comunidad Valenciana en administrar donanemab y lecanemab, los fármacos para el tratamiento del alzhéimer que han copado gran parte de la actualidad sanitaria en los últimos meses.

Teniendo el grupo presencia e implantación en otras regiones como Cataluña o Madrid, ¿por qué se ha elegido precisamente Valencia para levantar este proyecto hospitalario de 125 millones de euros y qué hueco viene a cubrir en la oferta de la sanidad privada valenciana?

Ascires es un grupo de origen valenciano, con un accionariado familiar valenciano, y tenía todo el sentido que el hospital naciera en Valencia. Además, Valencia ciudad, la provincia y la Comunidad Valenciana tienen un ecosistema sanitario, universitario y científico de gran calidad. Hace unos años llegamos a un punto de inflexión sobre hacia dónde ir. Podríamos haber hecho una expansión geográfica creando más clínicas en Cataluña, Madrid, Castellón o Valencia, pero se optó por generar más valor profundizando en la medicina de precisión, no solo en el diagnóstico, sino también en el tratamiento.

"Mantenemos la filosofía de acortar el tiempo en el que la tecnología útil y validada llega a los pacientes"

Desarrollamos un modelo de Medicina de precisión que sacase partido e integrase toda la experiencia que tenemos en imagen, diagnóstico por imagen, medicina nuclear y genómica con una capacidad asistencial hospitalaria más avanzada. No nacemos con la intención de sustituir a nadie ni de hacer la competencia a nadie, sino con la intención de aportar nuestro granito de arena para que la oferta sanitaria que existía en Valencia, que es muy buena, sea todavía mejor.

Somos un hospital generalista con áreas de especialización en Neurología, Cardiología, Oncología y Traumatología. Mantenemos la filosofía de acortar el tiempo en el que la tecnología útil y validada llega a los pacientes.

Alicia Maceira, directora médica del Hospital Ascires Valencia / Imagen de Julia Roiz

¿Qué retos de gestión asistencial ha supuesto para la dirección médica el salto de esa red de centros al primer gran hospital general del grupo, que incorpora bloque quirúrgico, urgencias y hospitalización?

Ha sido un reto tremendo y todavía lo es. En la trayectoria del grupo hemos pasado de ser un centro de diagnóstico por imagen, medicina nuclear y genómica, a un centro con clínicas de actividad ambulatoria y especialidades médicas, y ahora al hospital que tiene urgencias, quirúrgico, UCI y hospitalización. Esto implica contratar a más profesionales (médicos, enfermería, técnicos y personal no sanitario), aplicar más procesos, protocolos y sistemas de información.

Nuestro modelo se basa en el trabajo en equipo dentro de áreas coordinadas. Hemos pasado en poco tiempo de unos 600 a unos 900 empleados en el grupo, contando con unos 250 trabajadores previstos para el mes de octubre en este hospital. A nivel personal y profesional es un reto bonito, ya que supone la oportunidad de crear algo bueno para la sociedad que va a permanecer.

¿Por qué se ha destinado un tercio de la inversión total en tecnología sanitaria?

El ADN de Ascires es la innovación tecnológica continua, por lo que no podía ser de otra forma. De una inversión superior a los 125 millones de euros, más de 40 millones se han dedicado a tecnología. La tecnología no aporta por sí misma, sino cuando se integra con el conocimiento y criterio del médico o cirujano dentro de un proceso asistencial ágil y centrado en el paciente. Lo mismo ocurre con la inteligencia artificial: aporta si se incorpora con un criterio clínico claro.

Contamos con un quirófano híbrido único en Europa, una sala de intervencionismo en cardiología, técnicas avanzadas de medicina nuclear, resonancia, TAC, ultrasonidos focalizados, estimulación magnética transcraneal, teragnosis, radiofarmacia propia y radioterapia. En el hospital tenemos más espacio dedicado a la tecnología que a las habitaciones de hospitalización, de las cuales tenemos 28 a día de hoy.

El centro estrena un quirófano híbrido pionero en Europa. Desde la dirección médica, ¿cómo se han reorganizado especialidades como Neurocirugía, Oncología o Cirugía Cardiovascular para sacarle partido en pleno acto quirúrgico y reducir tiempos de espera?

Este quirófano integra una resonancia de 3 Tesla, un TAC de 128 cortes, un equipo de radiología robotizado y la posibilidad de hacer cirugía radioguidada con isótopos. Tener las cuatro modalidades de imagen en el quirófano permite realizar cirugías más precisas, completas y seguras, comprobando la resección de la lesión e identificando complicaciones de forma inmediata.

El modelo del quirófano evita "trasladar al paciente a otra área del hospital para realizar pruebas de imagen, reduciendo tiempos y riesgo de infecciones"

Además, evita trasladar al paciente dormido a otra área del hospital para realizar pruebas de imagen intermedias, reduciendo tiempos y riesgo de infecciones.

Coordinar este espacio requiere un equipo multidisciplinar formado por cirujanos, anestesistas, enfermería, radiólogos y técnicos de rayos. Es especialmente útil en neurociencias y Neurocirugía (tumores, epilepsia, cirugía funcional, columna), Cardiología (patología de la aorta y grandes vasos), Traumatología y Urología (cirugía focal de próstata).

El ADN de Ascires ha sido el diagnóstico por imagen y la genética. Al integrar ahora este potencial tecnológico en el bloque quirúrgico y en el hospital general, ¿qué peso específico van a ganar especialidades como la Neurocirugía, la Oncología o la cirugía cardiovascular dentro del modelo asistencial del centro?

Venir de la imagen y la genómica nos permite aplicar ese conocimiento previamente adquirido directamente al tratamiento en estas especialidades. En Cardiología, los pacientes van a la sala o al quirófano tras haber sido estudiados con imagen cardíaca avanzada para el tratamiento de arritmias, enfermedad coronaria o valvulopatías. En Neurocirugía, la resonancia nos permite visualizar los tractos neuronales para evitar lesionarlos. En Traumatología y en la unidad de sarcomas, disponer de especialistas en diagnóstico por imagen altamente formados facilita la extracción completa de las lesiones.

El Hospital Ascires Valencia destina un tercio de la inversión a tecnología / Imagen de Julia Roiz

Una de las novedades se centra en la inclusión de la IA en la práctica clínica. ¿Cómo se traduce a la hora de reducir los tiempos de espera entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento?

La inteligencia artificial aporta en múltiples aspectos del proceso asistencial. Ayuda en aspectos administrativos como la transcripción de historias clínicas y peticiones, liberando tiempo al médico para la atención con el paciente.

También interviene en el postprocesamiento de imagen y en el apoyo al especialista; por ejemplo, en la unidad de mama realiza una segunda lectura y permite priorizar mamografías con posibles hallazgos para que el radiólogo las lea primero. Asimismo, facilita datos para auditar nuestros procesos e investigar a partir de la actividad asistencial. No obstante, la decisión siempre será médica y clínica.

El hospital ha apostado por la humanización asistencial integrando la voz de las asociaciones de pacientes e incluso proyectos de arte y salud. ¿En qué decisiones concretas del diseño de los circuitos o de las áreas de tratamiento continuo (como Radioterapia u Oncología) han tenido las asociaciones una influencia directa?

Para nosotros, humanizar va más allá de la estética y supone ser un centro inclusivo donde cualquier paciente con discapacidad sienta que hemos pensado en él. Pedimos ayuda a asociaciones de pacientes y a la defensora del paciente con discapacidad del Ayuntamiento para recorrer el hospital.

Fruto de ello se han instalado grifos de palanca para pacientes con Parkinson (en lugar de fotoeléctricos), bucles magnéticos en los mostradores para personas con implantes cocleares o limitaciones auditivas, señalética adaptada con pictogramas para personas con trastorno del espectro autista (TEA), baños diseñados para pacientes con ostomía o nefrostomía, un jardín terapéutico con olores y colores para pacientes neurológicos, y mostradores y quioscos adaptados a personas con discapacidad física.

El Hospital Ascires se posiciona como el centro pionero en la Comunidad Valenciana para la administración de las nuevas terapias para el alzhéimer (donanemab y lecanemab). ¿Cuándo empezará este servicio? ¿Cómo se coordinará entre las distintas áreas asistenciales?

Empieza hoy mismo, administrando donanemab a los primeros tres pacientes de la Comunidad Valenciana fuera de ensayo clínico. Estos fármacos modificadores ralentizan la evolución de la enfermedad y pueden negativizar la proteína amiloide cerebral en fases iniciales. Requiere una valoración en la que intervienen de forma coordinada neurólogos especializados en deterioro cognitivo, psicólogos, radiólogos, personal de laboratorio, análisis clínicos y genética. Nuestro objetivo es valorar e informar al paciente si es candidato o no en un plazo de 72 horas. El tratamiento posterior dura entre 6, 12 y 18 meses.

"Nos encantaría tener un programa de formación MIR en el futuro"

Este tipo de terapias han generado un gran impacto en los últimos tiempos. ¿A qué se debe la decisión de incluir estos tratamientos entre los servicios del Hospital Ascires en Valencia y qué papel han jugado los pacientes en esta decisión?

El fármaco está aprobado en España bajo criterios de inclusión específicos, pero no está financiado por la sanidad pública. La responsable de nuestra unidad de memoria participó en el ensayo clínico y teníamos clarísimo que queríamos poner el tratamiento a disposición de los pacientes con la mayor rapidez posible. Nosotros teníamos que ser los primeros.

¿Cómo se realizará el triaje clínico de los pacientes que puedan recurrir a estas terapias?

Se realiza mediante una valoración neurológica, psicológica, pruebas de laboratorio e imagen. Se aplica exclusivamente a personas que cumplen los criterios de inclusión del ensayo clínico y no presentan factores de riesgo o complicaciones. No está indicado en fases avanzadas del alzhéimer, ya que el tratamiento no recupera las neuronas destruidas.

¿Qué previsión hay en Ascires de tener un programa de formación MIR?

Nos encantaría tener un programa de formación MIR en el futuro, aunque exige cumplir determinados requisitos y número de pacientes por especialidad. Actualmente acogemos a residentes de otros centros para rotaciones específicas y tenemos alumnos de Medicina de la Universidad CEU y de la Universidad Católica, además de cátedras universitarias y estudiantes de ingeniería médica que realizan prácticas e investigaciones con nuestro equipo.