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La digitalización en la sanidad privada marca un hito. El 'big data' de la Fundación IDIS, el organismo encargado de aglutinar a las empresas del sector sanitario privado, logra el reconocimiento de espacio de confianza. El Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública ha otorgado esta identificación pocos meses después de que el proyecto alcanzase una de sus etapas más importantes: la del volcado de información. El Espacio de Datos de la Sanidad Privada (EDSP), una de las herramientas que guían la transformación digital del sector privado, consigue así una nueva acreditación. Todo ello después de que, durante los últimos meses, la Fundación revelase algunos de los beneficios que trae consigo esta plataforma, como la reducción de burocracia para los médicos.

El IDIS, bajo la dirección de Marta Villanueva, ha celebrado este reconocimiento por parte de Moncloa. En un comunicado emitido este jueves, el organismo explica que este reconocimiento, el de espacio de confianza, "acredita que el proyecto cumple con los requisitos establecidos por la Administración para identificar aquellos espacios de datos que ofrecen un entorno confiable para compartir, acceder y utilizar información bajo unas reglas comunes".

"Estamos orgullosos del reconocimiento del Ministerio, pues supone un sello de calidad a un trabajo de cohesión liderado por la Fundación IDIS", resume Villanueva. La realidad es que este no ha sido el único hito que ha logrado el Espacio de Datos de la Sanidad Privada. Tal y como ha revelado la organización, el EDSP también se ha alzado con la validación acreditada del cumplimiento de los principios DNSH. Esto, en palabras de la propia entidad, "es uno de los requisitos transversales que marca Europa para este tipo de proyectos y que demuestra que se trata de un proyecto comprometido con el medio ambiente".

Así es el big data de la sanidad privada

El despegue oficial del Espacio de Datos de la Sanidad Privada (EDSP) data de principios de 2025. A mediados de enero, Redacción Médica se hizo eco de los primeros pasos de un proyecto clave para el sector sanitario privado. Con el objetivo de ser líderes en el ámbito de la digitalización, la Fundación IDIS dio luz verde a un proyecto que, desde entonces, ha pasado por distintas fases.

La interoperabilidad entre los centros es, desde sus inicios, uno de los ejes del big data de la sanidad privada. Así lo han relatado en más de una ocasión fuentes del organismo a este periódico, si bien los propios médicos del sector también han hecho alusión a las ventajas que acapara esta herramienta, como el impulso de la investigación. Especialmente, esa reducción de la burocracia que facilita el trabajo de los facultativos.

En este momento el Espacio de Datos de la Sanidad Privada ha entrado un escenario clave. La etapa del volcado de datos, que llega tras los avances con la incorporación de las entidades al sistema, supone una etapa decisiva.

Es por ello que la Fundación IDIS celebra la entrada del big data a la Lista de Confianza del Gobierno. De hecho, el organismo recuerda que se trata de "un registro oficial, público y de carácter voluntario regulado por la Orden TDF/1207/2025, de 27 de octubre, cuyo objetivo es identificar los espacios de datos que cumplen con los requisitos definidos por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial". Por lo tanto, y según el comunicado emitido por el IDIS, "la incorporación a esta lista se produce tras un proceso de evaluación que permite comprobar que el espacio responde a los criterios exigidos para su consideración como un ecosistema confiable".

"Este marco establece las bases para impulsar entornos en los que diferentes organizaciones puedan compartir y utilizar datos de forma segura y bajo modelos de gobernanza definidos, favoreciendo aspectos esenciales como la interoperabilidad, la confianza entre los participantes y la generación de valor a partir de los datos", señala el IDIS.

Con esta etiqueta, el big data de la sanidad privada continúa su recorrido como uno de los proyectos que cuentan con el visto bueno del Gobierno. Y, en concreto, del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.