Cristina Alcalá / Imagen: Joana Huertas. Madrid
España necesita mejorar su sistema sanitario interoperable por el cual beneficiar la transparencia y el intercambio de los datos clínicos del paciente. Por ello, y ante esta demanda, el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), ha ofrecido al Sistema Nacional de Salud (SNS) el modelo en el que lleva trabajando durante años, donde se aúnan los proyectos sanitarios privados con los públicos.
Entre otros objetivos, el 'Estudio de Interoperabilidad en el sector sanitario. El paciente como actor principal' persigue posicionar al paciente en el centro del proceso asistencial, materializar los grandes beneficios potenciales que se les ofrezcan y sumar al mayor número de organizaciones posibles. Ya en Europa y fuera de la Unión se ha desarrollado un marco general en esta materia que abarca diferentes áreas y sectores, lo que ha permitido establecer un marco estratégico propio del sector salud. Pero el IDIS pretende dar un paso más allá e implantar su proyecto de interoperabilidad en España a partir de 2016, tal y como ha indicado el presidente del IDIS, Adolfo Fernández-Valmayor.
“Existen cuatro palancas que motivan la puesta en marcha de un nuevo modelo: el impulso institucional desde diferentes niveles sanitarios, la creciente sensibilidad en el sector, la transformación del modelo sanitario hacia otros de continuidad de cuidados (procesos crónicos) y de coordinación entre los diferentes niveles, así como un rol más activo entre los pacientes”, ha indicado el director general del IDIS, Manuel Vilches.
El proyecto piloto de interoperabilidad verá la luz en 2016.
La interoperabilidad en España
A día de hoy, la interoperabilidad en la sanidad en España es “bastante mejorable”, tal y como ha puesto en evidencia Vilches. Y lo es porque la valoración general de los expertos es negativa, porque su desarrollo es desigual tanto en las organizaciones (públicas o privadas) como en las comunidades, porque su madurez es muy baja y porque los avances son insuficientes y mejorables.
“El sistema sanitario se encuentra en un momento crucial y la constante presión asistencial debida a múltiples factores sociales y sanitarios provoca un incremento en la demanda de las necesidades de atención de nuestros pacientes. En este sentido, la mejora de la interoperabilidad de los sistemas tecnológicos ayudará a optimizar la calidad, eficiencia y eficiencia de los servicios sanitarios y contribuirá su sostenibilidad”, ha indicado, por su parte, el presidente del IDIS, Adolfo Fernández-Valmayor.
De hecho, en la actualidad, solo en 15 de las 17 comunidades autónomas se encuentran operativas en el proyecto de interoperabilidad con mayor o menor grado de desarrollo. En concreto, no está en funcionamiento en Asturias por incidencias técnicas, y en Cataluña, que están trabajando en ello, informa el instituto.
Por su parte, la situación del proyecto de interoperabilidad de la receta electrónica del SNS es bastante más desigual. Solo una comunidad autónoma tiene plenamente integrada ese sistema, tanto en el emisor como en el receptor, y es Canarias. Extremadura, solo en el emisor, es decir en el profesional encargado de generar la receta electrónica para dispensar en otra comunidad autónoma.
En cambio, Galicia, Asturias y La Rioja está en fase de pruebas; Cantabria, Castilla-La Mancha, Murcia, Andalucía y Baleares, en fase de desarrollo; mientras que el resto (siete en total) no han dado ningún tipo de pasos en este sentido: Cataluña, Comunidad Valenciana, Aragón, Comunidad de Madrid, Castilla y León, País Vasco y Navarra.
La importancia de la interoperabilidad en el SNS.
Barreras y beneficios
El estudio también hace referencia a las barreras que actualmente existen y que dificultan el desarrollo de este tipo de proyectos. En este sentido, el 81,3 por ciento de los expertos entrevistados identifica barreras legales y culturales, seguidas de las organizativas (68,8 por ciento), de las económicas y operativas (62,5 por ciento) y las tecnológicas (18,8 por ciento).
Pero también a los beneficios. De esta forma, la accesibilidad a su información clínica le permitirá al paciente adquirir progresivamente un rol más activo en el cuidado de su salud y una mayor autonomía en la gestión de su proceso asistencial. Asimismo, podrá moverse de forma libre por el sistema sanitario, se mejorarán aspectos como la continuidad asistencial, la seguridad del paciente, la práctica clínica, los resultados en salud y la eficiencia de los procesos asistenciales.
ENLACES RELACIONADOS:
Interoperabilidad total para la receta electrónica (06/07/15)