La financiación pública de los medicamentos para frenar el alzhéimer vuelve a estar en el centro del debate. La decisión del Ministerio de Sanidad de rechazar la inclusión de Kisunla (donanemab) y Lecanemab (leqembi) en la cartera del Sistema Nacional de Salud (SNS) cuenta con su propia discusión. Por un lado, el departamento de Mónica García alude al coste-efectividad, mientras que otros actores, como los pacientes, las sociedades científicas o la propia industria, buscan vías para facilitar estos tratamientos. También hay diferentes posiciones entre el organismo sanitario y otras instituciones. Sin ir más lejos, esta semana los investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (Ciberned) han reclamado financiar estos fármacos. No obstante, el Consorcio Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber) ha borrado la publicación ya que "hacía referencia a la opinión de una sola área" de la entidad.
Sanidad ha rechazado en más de una ocasión la financiación de estos medicamentos. En ambas ocasiones, el Ministerio argumentó las mismas ideas. Tal y como anunció la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM), se acordó "proponer a la Dirección General la no aceptación de las alegaciones, y, por tanto, la no inclusión de este medicamento en la prestación farmacéutica del SNS teniendo en cuenta criterios de racionalización del gasto público destinado a prestación farmacéutica e impacto presupuestario en el Sistema Nacional de Salud".
Esas palabras fueron las que el organismo dependiente de la cartera de Mónica García utilizó en ambas ocasiones tanto para Lecanemab como para Kisunla.
¿Qué ha pasado con el Ciber y la financiación de los fármacos para el alzhéimer?
Esta misma semana, el debate ha vuelto a estar sobre la mesa. Varios medios de comunicación se han hecho eco del comunicado emitido por el Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (Ciberned), que clamaba por incluir estos medicamentos en la sanidad pública. De hecho, los investigadores de este espacio mostraron su "profunda preocupación" por esta situación. Aunque este comunicado ya no está disponible.
El Ciber ha optado por eliminar el contenido. Así lo ha podido confirmar Redacción Médica, y es que fuentes de la cúpula directiva han confiado que "se despublicó para que no estuviera en todo el Consorcio". Es decir, que ese posicionamiento se corresponde únicamente con el del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (Ciberned).
"El comunicado lo hizo el personal investigador", aclaran las fuentes consultadas por este periódico.
En este sentido cabe señalar que el Ciber está compuesto por 13 áreas, por lo que "tendría que haberse publicado únicamente en su web". Así lo afirman las fuentes consultadas por Redacción Médica.
La financiación de los medicamentos para el alzhéimer
Kisunla (donanemab) y Lecanemab (leqembi) forman parte de la discusión pública desde hace tiempo. El rechazo a la inclusión de estos medicamentos en la cartera de servicios del SNS no ha paralizado a otros actores, y es que la sanidad privada ya trata a varios pacientes con estos fármacos para frenar el alzhéimer. Cabe recordar en este sentido que los dos productos no curan la enfermedad, tan solo retrasan su progresión.
El Hospital Ascires Valencia, el Hospital Universitario HM Sanchinarro, la Clínica Universidad de Navarra o el Hospital Sanitas La Moraleja se han convertido en los pioneros en la sanidad privada en administrar estos tratamientos. Ahora bien, los pacientes aún reclaman su acceso en la sanidad pública, y prueba de ello es la recogida de firmas impulsada por la Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias (Ceafa), que ha superado las 5.000 rúbricas.
