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La reciente publicación del manual ‘Manejo del paciente con migraña’ por parte de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), marca un momento clave en el abordaje terapéutico de esta patología desde la perspectiva de la especialidad. Esta guía nace como respuesta a la llegada de innovadoras alternativas terapéuticas, especialmente los anticuerpos monoclonales, que han transformado el tratamiento preventivo y han exigido una mayor implicación del farmacéutico, cuyo rol habría pivotado de un modelo tradicional centrado en el medicamento a uno enfocado de manera integral en el paciente.

Así lo explica en esta entrevista con Redacción Médica la coordinadora de este documento, Amaya Rojo, quien también hace hincapié en la elevada prevalencia de comorbilidades psiquiátricas asociadas a la migraña, tales como la ansiedad, la depresión y las alteraciones del sueño. Estas afecciones pueden agravar la discapacidad y favorecer la cronificación de la enfermedad, por lo que la detección precoz por parte del farmacéutico y su coordinación con otros especialistas resultan vitales para un abordaje integral. Hablar de esta patología también significa hablar de medicación sintomática, que puede derivar en cefalea por abuso de medicamentos, y en la importancia de una comunicación eficaz y fluida para mejorar la adherencia, optimizar los tratamientos y alcanzar los mejores resultados en salud.

La SEFH acaba de publicar el manual ‘Manejo del paciente con migraña’, del que usted es coordinadora. ¿Qué necesidades asistenciales pretende cubrir esta guía y qué cree que aporta al farmacéutico hospitalario en el abordaje de estos pacientes?

Esta guía surge en un momento clave en el abordaje terapéutico de la migraña. La incorporación en el mercado de nuevas alternativas terapéuticas, especialmente con la comercialización de anticuerpos monoclonales, utilizados como tratamiento preventivo, ha supuesto un cambio de paradigma en el tratamiento de la migraña, una mayor visibilidad de la patología tanto a nivel asistencial como de la sociedad y una mayor implicación del farmacéutico hospitalario en la atención a personas con migraña.

En ese contexto, nos planteamos la necesidad de disponer de un manual, que incorporase las últimas innovaciones terapéuticas y la evidencia científica más actualizada ofreciendo a los profesionales una herramienta práctica y accesible que facilite la toma de decisiones y el abordaje terapéutico de la migraña en la práctica clínica diaria desde la perspectiva de la Farmacia Hospitalaria.

A la hora de proporcionar una atención farmacéutica de calidad en personas con migraña, es imprescindible la actualización constante de conocimientos tanto de las guías de práctica clínica como de los nuevos tratamientos disponibles, ayudando a la selección de las alternativas terapéuticas más adecuadas, según las características individuales de cada persona y realizando el seguimiento y monitorización necesarios para favorecer la adopción de las opciones terapéuticas más seguras y costo-efectivas.

En la guía además se abordan aspectos tan importantes como la atención farmacéutica en las consultas de Farmacia Hospitalaria y la mejora de la adherencia. Otro de los aspectos clave, en el que esta guía hace hincapié es en la importancia del trabajo en equipos interdisciplinares, que permiten una toma de decisiones conjunta, así como una adecuada coordinación y comunicación entre profesionales, para garantizar una atención integral y optimizar los resultados en salud.

La guía pone el foco en un abordaje multidisciplinar de la migraña. Desde su experiencia, ¿cómo ha evolucionado el papel del farmacéutico hospitalario y qué valor diferencial aporta hoy dentro de este modelo asistencial?

Sin duda, uno de los grandes avances de la Farmacia Hospitalaria ha sido la creciente incorporación del farmacéutico hospitalario a equipos interdisciplinares en áreas asistenciales cada vez más diversas. Gracias al esfuerzo de nuestra Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) y de muchos compañeros que nos han precedido y han trabajado en la incorporación del farmacéutico hospitalario en equipos asistenciales, la Farmacia Hospitalaria ha evolucionado desde un modelo tradicional centrado en el medicamento, dirigiendo los esfuerzos al conocimiento y uso racional de los medicamentos, hacia un modelo mucho más asistencial centrado en el paciente.

Este cambio de enfoque implica considerar de manera integral las necesidades, preferencias y expectativas de la persona que atendemos, así como favorecer su participación activa en la toma de decisiones relacionadas con su tratamiento. La comercialización de anticuerpos monoclonales en migraña, no solo ha abierto una puerta de esperanza a las personas que sufren migrañas crónicas, sino que ha permitido al farmacéutico hospitalario participar en la atención directa a estas personas a través de las consultas de atención farmacéutica de los hospitales y la coordinación y comunicación tanto con el neurólogo como con el resto de profesionales. De esta manera el farmacéutico hospitalario puede colaborar en la optimización e individualización de la farmacoterapia, así como en la monitorización de la efectividad y seguridad de los tratamientos prescritos.

En las consultas de atención farmacéutica, realiza una función fundamental escuchando a la persona, promoviendo estilos de vida saludables, resolviendo todas aquellas dudas que pueden surgir sobre el tratamiento, proporcionando estrategias para manejar los efectos adversos que puedan aparecer y favoreciendo la adherencia. Además de participar en la evaluación de nuevas alternativas terapéuticas, contribuyendo a una utilización adecuada basada en la evidencia científica y en criterios de eficiencia.

Uno de los aspectos que aborda la guía es la elevada frecuencia de comorbilidades psiquiátricas en pacientes con migraña. ¿Hasta qué punto la ansiedad, la depresión o las alteraciones del sueño condicionan el control de la enfermedad y el éxito del tratamiento?

Tal y como se refleja en el manual las comorbilidades psiquiátricas, como depresión ansiedad o trastornos del sueño, son más prevalentes en personas con migraña que en la población general. Existe además una relación bidireccional, la presencia de migraña aumenta el riesgo de presentar alguna comorbilidad psiquiátrica y viceversa, dificultando su manejo clínico.

La ansiedad, depresión y trastornos del sueño, pueden aumentar el riesgo de cronificación de la migraña, la discapacidad relacionada con la enfermedad, reducir la calidad de vida y afectar negativamente la eficacia de los tratamientos.

Existen evidencias de que la presencia de estas comorbilidades psiquiátricas se asocia con una menor probabilidad de respuesta al tratamiento agudo de la migraña, además las personas perciben una menor eficacia y menor satisfacción con los tratamientos. Sin embargo, sí que algunos estudios hablan de respuestas adecuadas hacia los tratamientos preventivos y terapias no farmacológicas que incluyen técnicas de relajación y terapia cognitivo conductual. Por ese motivo la identificación y el tratamiento integral de estas comorbilidades son fundamentales para prevenir la cronificación de la migraña y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Desde la Farmacia Hospitalaria, ¿qué papel puede desempeñar el farmacéutico en la detección precoz de estas comorbilidades y en la coordinación con otros especialistas para ofrecer una atención más integral?

El farmacéutico hospitalario, se encuentra en una posición privilegiada para contribuir a la detección de manera precoz este tipo de comorbilidades desde las consultas de atención farmacéutica incluidas en los Servicios de Farmacia Hospitalaria.

La persona con migraña en tratamiento con anticuerpos monoclonales, acude periódicamente al Servicio de Farmacia, para la recogida de medicación, lo que posibilita la creación de un vínculo farmacéutico paciente, y genera un entorno idóneo para que el farmacéutico mediante una entrevista estructurada y utilización de herramientas de cribado pueda detectar de forma temprana alteraciones emocionales, cambios en el estado de ánimo, alteraciones en el sueño o síntomas sugestivos de ansiedad.

El farmacéutico hospitalario actúa de puente de comunicación, entre los diferentes profesionales que atienden a la persona. La transmisión de la información obtenida al neurólogo o psiquiatra, contribuye a optimizar la toma de decisiones clínicas.

Una adecuada coordinación y comunicación con todos los profesionales implicados en su atención, es esencial para un abordaje integral de la migraña.

La guía dedica un capítulo específico a la adherencia terapéutica. ¿Cuáles son las principales barreras que encuentra en la práctica clínica para que los pacientes mantengan correctamente sus tratamientos preventivos?

En mi opinión hay tres motivos fundamentales que explican la falta de adherencia a los tratamientos preventivos en migraña:

1. Falta de conocimiento o de confianza hacia el medicamento indicado, debido a que una parte importante de los preventivos utilizados son medicamentos antidepresivos o antiepilépticos, si durante la consulta no se explica o no se comprende bien el por qué el médico ha decidido ese tratamiento, al llegar a casa y leer el prospecto o buscar información en internet, es frecuente que empiecen a dudar del motivo para tomar dicho fármaco. Es imprescindible por tanto que en consulta se facilite siempre información, sencilla, detallada y por escrito, así como un teléfono de contacto para consultar cualquier duda que surja una vez esté en su domicilio, reduciendo la posibilidad que dejen de tomarlo por su cuenta.

2. Frustración ante las expectativas; al inicio del tratamiento es frecuente tener la esperanza de que las crisis de migraña van a desaparecer o reducirse drásticamente, pero en ocasiones esto no se produce en el plazo de tiempo que la persona espera o incluso las crisis siguen apareciendo, lo que le lleva a pensar que no están funcionando y que no hay motivo para seguirlo tomando.

3. La aparición de efectos adversos, son fármacos que, como todos, no están exentos de efectos adversos, que pueden afectar en mayor o menor medida en la vida cotidiana, la aparición de algún efecto adverso sumado a la percepción de falta de eficacia, y que a diferencia de los tratamientos agudos, no eliminan el dolor inmediatamente, puede llevar a la persona a plantearse dejar de tomarlo.

¿Cómo influye el seguimiento farmacoterapéutico en mejorar la adherencia y qué estrategias considera más eficaces para acompañar al paciente a lo largo del tratamiento?

El seguimiento farmacoterapéutico es fundamental para mejorar la adherencia, principalmente, porque a medida que la persona va acudiendo con periodicidad a las consultas, se refuerza la relación de confianza con el farmacéutico, que le permite conocer en mayor profundidad no solo su estado de salud, sino sus expectativas, grado de satisfacción con el tratamiento y dificultades a las que se enfrenta en su día a día para la toma adecuada de los medicamentos prescritos, así cómo efectos adversos experimentados.

De esta manera nos permite diseñar estrategias individualizadas dirigidas a resolver los problemas identificados, al tiempo que se refuerza la confianza tanto en el profesional sanitario como en el tratamiento prescrito, lo cual es esperable que impacte en una mejor adherencia al tratamiento.

Desde la consulta de atención farmacéutica, debemos transmitir a la persona seguridad, y apoyo. Para ello, las técnicas de comunicación eficaz constituyen una de las herramientas más valiosas de las que disponemos, ya que favorecen que la persona se sienta escuchada, comprendida y acompañada, además de favorecer que sea ella misma quien participe de manera activa en la toma de decisiones relacionadas con su tratamiento, promoviendo así su implicación y autonomía. Es siempre más fácil continuar con un tratamiento en el que creemos que por el que nos sentimos obligados.

El manual también alerta sobre el uso excesivo de medicación sintomática para controlar las crisis. ¿Qué riesgos conlleva este uso excesivo y cómo puede ayudar el farmacéutico hospitalario a prevenirlo mediante la educación sanitaria y el seguimiento?

El uso excesivo de medicación sintomática para la migraña lleva unos riesgos asociados, no solo por aumentar la aparición de efectos adversos al tomar dosis mayores de las recomendadas, sino porque puede derivar en lo que conocemos como cefalea por uso excesivo de medicación.

El uso excesivo de medicación aguda puede contribuir al desarrollo o mantenimiento de la cefalea por uso excesivo de medicación y favorecer la cronificación. Debe sospecharse en personas que emplean medicamentos para controlar el dolor de la migraña de forma repetida y mantenida, por lo que es otro de los aspectos a tener en cuenta durante la entrevista clínica.

El primer objetivo de nuestra intervención en las consultas de Farmacia Hospitalaria, debe ser prevenirlo. Para ello, resulta fundamental proporcionar una adecuada educación sanitaria que permita a la persona comprender los riesgos asociados al uso excesivo de medicación para el tratamiento de las crisis, conocer las dosis máximas de cada medicamento qué se pueden tomar, cómo actuar si los síntomas persisten pese al tratamiento y, especialmente, a qué profesional o recurso asistencial debe dirigirse ante cualquier duda o empeoramiento de su situación clínica.

Durante las consultas de seguimiento, es esencial conocer cuánta medicación se ha necesitado durante el mes y se recomienda pedirles que lleven siempre un calendario de migrañas indicando el número de episodios, así como qué medicamento y en qué dosis se ha utilizado. Una vez que se identifica qué la cefalea puede ser derivada del uso excesivo de medicamentos se debe comentar la situación detectada con el neurólogo para establecer el plan de tratamiento.

Cada vez se habla más de personalizar el tratamiento de la migraña. ¿Qué factores deben tenerse en cuenta para seleccionar la opción terapéutica más adecuada, especialmente cuando existen comorbilidades psiquiátricas?

En un modelo de atención centrada en la persona, la elección del tratamiento debe ser individualizado, teniendo siempre en cuenta criterios de eficacia, seguridad y coste así como sus preferencias, tratamientos previos y expectativas hacia el tratamiento.

En caso de personas que además presentan comorbilidades psiquiátricas, muchas veces este síntoma asociado puede orientarnos a seleccionar el fármaco más idóneo, que actúe no solo en la prevención de la crisis sino mejorando la sintomatología psiquiátrica asociada. Del mismo modo debemos evitar la utilización de medicamentos que puedan agravar cualquiera de las comorbilidades psiquiátricas que experimente la persona.

Por tanto, es primordial una adecuada historia clínica que nos permita seleccionar el medicamento previsiblemente más eficaz, con el menor riesgo de efectos adversos, según las comorbilidades presentes, que contribuya a reducir el número de episodios de migraña, reduciendo la discapacidad asociada y mejorando la calidad de vida de la persona.

Otro aspecto clave es la necesidad de identificar de manera precoz la falta de respuesta a un tratamiento, evitando mantener en el tiempo un fármaco que no resulta eficaz, pudiendo cambiar el tratamiento lo antes posible evitando mantener en el tiempo medicamentos innecesarios que incrementen los costes tanto de la terapia como de las complicaciones asociadas.

La individualización de la terapia, seleccionando el medicamento a priori más eficaz para cada persona teniendo en cuenta sus características particulares, contribuirá a una farmacoterapia más eficiente reduciendo los costes asistenciales asociados.

Las herramientas digitales, las consultas farmacéuticas especializadas o los programas de seguimiento están ganando protagonismo. ¿Qué potencial cree que tienen para mejorar la adherencia y los resultados en salud de estos pacientes?

Es innegable que cada día más personas utilizan las herramientas digitales para buscar información sobre su patología y sus tratamientos. Los profesionales sanitarios debemos ser conscientes de esta nueva realidad, y aprovechar el potencial que ofrecen para utilizarlo en beneficio de la persona con migraña.

Por ese motivo, aprovechando las consultas de atención farmacéutica, debemos ser capaces de identificar las necesidades concretas de las personas que atendemos para ofrecerles herramientas dirigidas que den respuestas a sus necesidades. En algunos casos necesitaremos recomendarles páginas web o aplicaciones basadas en la evidencia científica con las que poder conocer mejor su patología y tratamiento, en otros pueden beneficiarse de una mayor frecuencia en las visitas o participar en asociaciones o escuelas de pacientes.

De esta manera dispondrán de información fiable y contrastada que les facilitará una participación más activa en la toma de decisiones sobre su tratamiento, siguiendo las recomendaciones de este nuevo modelo de atención centrada en la persona que cada día va cobrando más protagonismo en los diferentes ámbitos asistenciales.

Si tuviera que destacar una idea del manual que le gustaría que incorporaran los profesionales sanitarios a su práctica diaria, ¿cuál sería el principal mensaje?

Si tuviese que resumir en una palabra lo prioritario a incorporar en nuestra práctica diaria sería comunicación.

Es fundamental que los farmacéuticos desarrollemos habilidades de comunicación tanto con las personas a las que atendemos como con el resto de profesionales implicados en su atención. Una comunicación eficaz con la persona nos permite no solo proporcionar educación sanitaria e información sobre medicamentos sino favorecer que se sienta escuchada, comprendida y acompañada, implicándole en la toma de decisiones sobre su propio tratamiento y posiblemente mejorando el grado de adherencia.

Del mismo modo, una comunicación fluida con el resto de profesionales del equipo asistencial es fundamental para lograr la optimización de los tratamientos, contribuyendo a una mayor calidad asistencial y a mejores resultados en salud.