Siete años después de la llegada de las terapias CAR-T a España, profesionales sanitarios, pacientes, expertos en economía de la salud y representantes del ámbito institucional se han reunido en el VII Encuentro de Terapias Avanzadas, organizado por Gilead-Kite en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM), para analizar la evolución de estas terapias, la evidencia acumulada a largo plazo y su impacto en el abordaje del linfoma y en el modelo sanitario.
Bajo el lema “El paradigma de la curación con CAR-T”, el encuentro ha puesto el foco en una nueva etapa en la evolución de estas terapias: la posibilidad de analizar sus resultados con una perspectiva a largo plazo y conocer cómo han evolucionado los pacientes tratados con terapia celular.
La jornada ha contado con la participación de asociaciones de pacientes, especialistas en hematología, gestores sanitarios y expertos en economía de la salud, que han abordado tanto la experiencia de las personas tratadas, como las implicaciones clínicas, asistenciales y organizativas de las terapias CAR-T. La apertura institucional ha contado con Begoña Barragán, presidenta de AEAL, Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia; Laura Quintanilla, jefa de División de la Unidad de Terapias Avanzadas de la Comunidad de Madrid; y Félix Benguria, director senior de Government Affairs España y Portugal de Gilead.
“Tras siete años de avances y más de 2.000 pacientes tratados con terapias CAR-T, España debe dar el siguiente paso: transformar las capacidades adquiridas en un acceso más ágil y efectivo a las nuevas innovaciones”, ha señalado Félix Benguria quien, además, ha recalcado que, para ello, “es necesario evaluar estas terapias desde una perspectiva más amplia, que tenga en cuenta no solo sus resultados clínicos y su coste inmediato, sino también el valor económico y social que generan a largo plazo”, ha subrayado.
A continuación, Ignacio Hernández, de la Subdirección General de Farmacia de la Dirección General de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia del Ministerio de Sanidad, ha realizado un balance del Plan Nacional de Abordaje de las Terapias Avanzadas, repasando su evolución y algunos de los principales retos asociados a la incorporación de estas terapias al Sistema Nacional de Salud.
La voz de los pacientes y la evidencia a largo plazo
Uno de los ejes centrales del encuentro ha sido la experiencia de los pacientes y la evidencia acumulada tras varios años de seguimiento. Zaida Rodríguez y Manuel Martín han compartido sus testimonios en una mesa moderada por Begoña Barragán, presidenta de AEAL, centrada en la evolución de los pacientes y en la evidencia disponible a largo plazo.
La posibilidad de disponer de un seguimiento cada vez más prolongado permite ampliar el análisis del impacto de las terapias CAR-T y abordar cuestiones que van más allá de la respuesta inicial al tratamiento, desde la evolución clínica hasta las necesidades que pueden aparecer en el seguimiento de los pacientes a largo plazo.
Durante la mesa se ha puesto de manifiesto cómo la llegada de las terapias CAR-T ha modificado las expectativas de determinados pacientes con cánceres hematológicos especialmente complejos y la importancia de incorporar su experiencia a la hora de evaluar el impacto de estos tratamientos.
«Siete años después hay personas que se habían quedado sin opciones y que hoy están haciendo su vida. Eso es lo que da sentido a todo esto. Pero ahora la pregunta ya no es solo si el tratamiento funciona, sino si llega a tiempo a todos los pacientes que lo necesitan, vivan donde vivan. Y eso depende de que se identifique y se derive bien al paciente, de que el circuito funcione sin retrasos y de que, después del tratamiento, haya un seguimiento que tenga en cuenta todo lo que viene luego, las secuelas, la vuelta al trabajo o la parte emocional.
Las asociaciones queremos estar en esa conversación desde el principio», ha señalado Begoña Barragán, presidenta de AEAL.
El impacto de las CAR-T en el modelo sanitario
La jornada ha analizado también el impacto que estas terapias están teniendo sobre la organización y el funcionamiento del sistema sanitario. En una mesa dedicada específicamente a esta cuestión han participado Fermín Sánchez-Guijo, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca; Jorge Mestre, economista de la salud; y Carlos González Arias, hematólogo y director de Desarrollo Clínico de Kite en Reino Unido, en un debate moderado por Félix Rubial, director gerente del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.
Durante la sesión se han abordado cuestiones relacionadas con la evolución del modelo asistencial, la coordinación entre los diferentes profesionales y centros implicados y el valor de continuar generando evidencia que permita evaluar el impacto de estas terapias desde una perspectiva clínica, asistencial y organizativa.
Los expertos han coincidido también en la importancia de optimizar el recorrido del paciente. En determinados linfomas agresivos, identificar precozmente a los posibles candidatos, realizar una derivación adecuada y coordinar las distintas etapas del proceso resulta especialmente relevante para que el paciente pueda acceder al tratamiento en el momento indicado.
“Una terapia CAR-T no puede entenderse únicamente como el momento en el que se administra el tratamiento. Existe un proceso complejo que comienza con la selección y derivación del paciente y continúa con la aféresis, la fabricación, la administración y el seguimiento posterior”, ha explicado Fermín Sánchez- Guijo, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Salamanca. “La experiencia acumulada durante estos años nos ha permitido avanzar mucho en la organización de estos circuitos, pero seguir reduciendo los tiempos en cada etapa y reforzando la coordinación entre los equipos continúa siendo fundamental”.
Siete años de evolución de las terapias CAR-T en España
Desde su incorporación al sistema sanitario español, las terapias CAR-T han supuesto un cambio relevante en el abordaje de determinados cánceres hematológicos. La experiencia acumulada durante estos años y la disponibilidad de información procedente de un seguimiento cada vez más prolongado permiten avanzar en el conocimiento de su impacto y analizar las necesidades que surgen a medida que los pacientes alcanzan respuestas mantenidas en el tiempo.
Esta evolución plantea también nuevos retos relacionados con el seguimiento a largo plazo, la organización asistencial, la capacitación de los profesionales y la adaptación del sistema sanitario a terapias altamente especializadas. En este contexto, uno de los aspectos clave es garantizar que la innovación pueda trasladarse de forma efectiva a la práctica clínica. En determinadas enfermedades hematológicas de evolución rápida, el tiempo adquiere una especial relevancia: identificar a los pacientes que pueden ser candidatos a una terapia CAR- T, derivarlos de forma adecuada y coordinar las distintas fases del proceso son elementos que pueden condicionar su acceso al tratamiento.
“Después de más de siete años de experiencia, sabemos que el valor de la terapia celular no reside únicamente en la innovación científica, sino también en nuestra capacidad para hacer que esa innovación llegue al paciente en el momento adecuado”, ha afirmado Marc Obrador, director senior de la Unidad de Negocio de Kite España y Portugal. “En Kite llevamos años trabajando para avanzar en el conocimiento y desarrollo de las terapias CAR-T, pero también para contribuir, junto con los profesionales sanitarios y el resto de los actores del sistema, a mejorar el recorrido de los pacientes. El objetivo sigue siendo que cada avance científico pueda traducirse en una oportunidad real para las personas que lo necesitan”.
La jornada ha concluido con una clausura institucional a cargo de Antonio Cavacasillas, portavoz adjunto de la Comisión de Sanidad del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados, y Marc Obrador, director senior de la Unidad de Negocio de Kite España y Portugal.
