La industria farmacéutica traslada a Moncloa el debate estratégico sobre el futuro del sector. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mantenido un encuentro institucional con Thomas Schinecker, director ejecutivo del grupo Roche y presidente de la Biopharmaceutical CEOs Roundtable (BCR). Precisamente, esta entidad de carácter internacional representa a los ejecutivos de 17 compañías farmacéuticas innovadoras de todo el mundo. Así, el coloquio ha tenido como principales protagonistas a los que ya son dos de los principales desafíos en el ámbito farmacéutico: la colaboración público-privada y la atracción de la inversión del extranjero.
La cita llega en un momento clave. La industria gana peso en el ecosistema sanitario y social, especialmente en países como Estados Unidos o China. Europa ha perdido algo de terreno en los últimos tiempos, si bien continúa siendo uno de los espacios líderes en investigación y en el desarrollo de nuevos medicamentos.
El refuerzo de la industria farmacéutica
La cita entre Moncloa y Schinecker se ha centrado, en gran medida, en un análisis en profundidad de los retos prioritarios a los que se enfrenta la industria biofarmacéutica mundial. Así lo ha comunicado el Ejecutivo, que ha reconocido que esta reunión ha servido para trazar las líneas de acción y las políticas estratégicas necesarias para asegurar que tanto Europa como España ejerzan un papel de liderazgo en materia de desarrollo e innovación científica.
El diálogo ha contado con más actores de la industria farmacéutica. Junto al presidente del Gobierno y al máximo responsable de Roche han estado presentes Manuel de la Rocha, director de la Oficina de Asuntos Económicos y G-20, y Patrick Wallach, director general de Roche España.
A lo largo de la conversación, y como ha trasladado Moncloa, Pedro Sánchez ha remarcado la pretensión del Ejecutivo de situar al país como un referente internacional de primer orden en salud y biotecnología. El presidente ha subrayado que, además de afianzar la posición de vanguardia que ya ostenta España en la realización de ensayos clínicos, el objetivo estratégico pasa por consolidar su posición como nodo global de innovación farmacéutica y reforzar la competitividad general del tejido industrial.
En esta misma línea, ha hecho especial hincapié en el valor de la Estrategia de la Industria Farmacéutica y en su modelo de gobernanza para articular estas transformaciones. A este respecto, ha señalado como un pilar imprescindible la colaboración entre las administraciones públicas y la industria farmacéutica privada, dando respuesta a una de las reivindicaciones más demandadas y reiteradas por el sector.
La reunión ha concluido con la apuesta del Gobierno por la colaboración público-privada y por la atracción continuada de inversión extranjera directa. Desde el Ejecutivo se considera que ambas palancas resultan herramientas dinamizadoras fundamentales para acelerar el crecimiento económico, fomentar la creación de empleo de alta cualificación y potenciar el avance del conocimiento científico y técnico en el país.
