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Juan López-Belmonte, presidente y consejero delegado de Laboratorios Rovi, volverá a liderar Farmaindustria, según fuentes del sector. Sucederá a Fina Lladós, directora general de Amgen Iberia. El ejecutivo, que ya estuvo al frente de la patronal entre 2020 y 2022, asumirá la presidencia de manera oficial tras la Asamblea General Extraordinaria de Farmaindustria, prevista para el próximo 15 de octubre. Hasta esa fecha, Lladós se mantiene en el cargo para el que fue nombrada en octubre de 2024.

En esta nueva etapa al frente de Farmaindustria, López-Belmonte se enfrentará a grandes desafíos, sobre todo con la nueva Ley del Medicamento y el reto de agilizar los tiempos de acceso de los pacientes españoles a la innovación terapéutica, reduciendo los plazos de aprobación y financiación pública en comparación con la media europea.

Asimismo, deberá liderar la interlocución con el Gobierno para consolidar el Plan Estratégico de la Industria Farmacéutica y asentar la reforma de la legislación farmacéutica de la Unión Europea, todo ello en un entorno complejo que exige reforzar la autonomía estratégica de producción, garantizar el suministro de medicamentos esenciales y asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario sin menoscabar el atractivo inversor ni la competitividad del sector en España.

El nombramiento todavía no es oficial. El cambio de presidente de Farmaindustria será en la Asamblea Extraordinaria que se celebra el 15 de octubre, donde se tiene que votar.

López-Belmonte es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad CEU San Pablo, en Madrid, en la especialidad de Auditoría, desde el año 1993. Trabaja para Laboratorios Farmacéuticos Rovi desde 1994. En octubre de 2001 fue nombrado director general y desde octubre de 2007 es el consejero delegado de la sociedad, liderando la salida a Bolsa de Rovi en diciembre de ese mismo año.



Vuelta a Farmaindustria

Durante su anterior etapa como presidente de Farmaindustria, Juan López-Belmonte asumió el cargo frente a un desafío histórico: la irrupción de la pandemia de Covid-19. En un contexto de crisis sanitaria y social sin precedentes, le tocó liderar un sector que se situó en el centro de todas las miradas. La industria farmacéutica tuvo que demostrar su capacidad de respuesta asumiendo un doble reto vital, el de garantizar el abastecimiento constante de medicamentos esenciales en los momentos más críticos y el de liderar la carrera científica para desarrollar los tratamientos y las ansiadas vacunas contra el coronavirus.

Ante esta enorme responsabilidad, López-Belmonte centró su mandato en reivindicar a la industria no solo como la gran solución médica, sino también como un pilar estratégico para el futuro del país. Su prioridad inmediata fue establecer un nuevo marco de colaboración y entendimiento con la Administración Pública para atajar la emergencia sanitaria y, en paralelo, ayudar a reactivar la economía. Aprovechando la posición de privilegio de España en investigación biomédica, el gran objetivo de esos dos años fue consolidar al sector farmacéutico como un motor fundamental para la recuperación y reconstrucción económica tras los estragos provocados por la pandemia.