El precio de los medicamentos ha experimentado en el mes de agosto un alza del 2 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Se trata de la mayor subida interanual que registra el sector desde otoño de 2024. Los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) publicados por el INE demuestran un notable cambio de tendencia, después de que los fármacos hubieran logrado huir de la inflación generalizada en los últimos meses en comparación con el resto de sectores económicos.
El informe de la inflación refleja la rápida subida que ha experimentado el área de los medicamentos, las vacunas y el resto de preparaciones farmacéuticas que ha pasado del 1 por ciento registrado en el mes de julio al 2 por ciento de agosto. Para encontrar una cifra equivalente hay que retrotraerse al mes de septiembre de 2024 cuando la cifra estuvo instalada en el 2 por ciento durante un trimestre consecutivo.
El sector ha roto una tendencia que le llevó a principios de año incluso a dejar la inflación en parámetros casi inexistentes. En enero de 2026 el indicador interanual cayó hasta el 0,3 por ciento. Mientras que a lo largo del año han ido escalando progresivamente las cifras, aunque nunca hasta superar la barrera del 1 por ciento.
Esta evolución del mercado de los medicamentos va en la línea de la inflación general, que también ha experimentado un fuerte repunte en agosto. El IPC ha subido 4,6 por ciento en todo su conjunto, siete décimas por encima del mes anterior. Esta escalada está condicionada por los fuertes repuntes de sectores como el transporte o los alimentos y bebidas no alcohólicas que han empujado el indicador.
Así ha cambiado el coste de la asistencia sanitaria
El resto de áreas relacionadas con la sanidad no han experimentado tantos cambios y se mantienen en cifras similares a las del mes anterior. Es el caso del precio de los servicios de asistencia curativa y rehabilitación ambulatoria que se mantienen por segundo mes consecutivo en el 2 por ciento. De igual manera los costes de los servicios dentales se han quedado instalados en un 3 por ciento. Mientras que los productos de apoyo para la audición han repuntado dos décimas hasta el 1,2 por ciento.
Cifras mucho más moderadas han protagonizado los dispositivos de prevención cuyo IPC ha retrocedido cuatro décimas hasta el 0,5 por ciento. Mientras que continúan en negativo tanto los tratamientos para el uso personal (-0,7 por ciento) como los productos de apoyo para la visión (-0,4 por ciento). Ambos sectores han protagonizado una reducción de sus precios de manera repetida a lo largo del último año.
