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La política farmacéutica de Estados Unidos cambia las reglas del mercado. Las medidas implantadas por el presidente del país, Donald Trump, comienzan a hacer mella en la industria. Un total de 26 compañías han suscrito acuerdos con la Casa Blanca para evitar aranceles a cambio de reducir el coste de sus fármacos en el país. Los movimientos económicos de Washington ya se empiezan a notar en el sector, pero la realidad es que este nuevo contexto económico es capaz de presionar al alza el importe que se paga por los medicamentos en Europa. Una investigación publicada en The Lancet analiza las consecuencias del nuevo escenario comercial instaurado por Trump, y señala que el coste de los fármacos de la Unión Europea podría subir como consecuencia del precio de referencia internacional de Estados Unidos.

La fijación de Trump por la industria farmacéutica se remonta al inicio de su legislatura. Tras su llegada al poder en noviembre de 2024, el presidente lanzó las primeras advertencias contra el sector de los medicamentos. La aplicación de aranceles a los distintos países por la comercialización de medicamentos centraría una de sus principales políticas. Y los avisos se convirtieron en realidad poco después.

El verano de 2025, y en concreto el mes de agosto, fue clave en este sentido. Por entonces, Donald Trump y la Unión Europea, representada por la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, sellaron la aplicación de aranceles del 15 por ciento para los medicamentos en el Viejo Continente. Un primer paso que, ahora, ya cuenta con un análisis científico.

El aumento del precio de los medicamentos en Europa

La industria farmacéutica está en la diana de Donald Trump. La investigación publicada en The Lancet saca a relucir las luces de estas nuevas políticas para Estados Unidos, y las sombras para el resto de países. En concreto, el estudio alerta de los riesgos de que estos movimientos comerciales "reconfiguren los mercados farmacéuticos globales" (como el europeo y, por ende, el español) y, además de subir el coste de los medicamentos, provoque el retraso en la llegada de terapias innovadoras.

El ahorro de Washington es uno de los principales aspectos que señala el estudio. En concreto, el texto señala que la Administración Trump podría llegar a acaparar más de 10.000 millones de dólares gracias a la introducción de la cláusula denominada Most Favored Nation (MFN, por sus siglas en inglés), que establece que las entidades pueden eximirse estos aranceles siempre y cuando rebajen los precios de sus medicamentos en Estados Unidos.

Esta es una de las claves de la investigación realizada, de forma conjunta, por instituciones como la London School of Economics, así como las universidades de Zúrich y Harvard, entre otras. No obstante, el análisis profundiza aún más en el asunto.

"Para minimizar las reducciones en los ingresos de Medicare, las compañías farmacéuticas podrían verse incentivadas a retrasar el lanzamiento al mercado"

El texto de The Lancet se enfoca en una estimación de una reducción neta del gasto de Medicare [el programa federal de seguro de salud de Estados Unidos] del 16,1 por ciento bajo aplicando el modelo de pago Globe (lo que se traduce en 5.200 millones de dólares), y del 17,6 por ciento para el Guard (6.400 millones). Además, el estudio apunta que si la medida se aplicara al 100% de los beneficiarios, el ahorro alcanzaría entre el 64 por ciento y el 70 por ciento.

Los ahorros de la Casa Blanca no son el único eje del informe. Tal y como ha podido observar Redacción Médica, el texto recuerda que el mercado farmacéutico de Estados Unidos es mucho mayor que el del resto de países europeos. Por lo tanto, la rebaja de precios de los medicamentos en el territorio liderado por Trump supone que una farmacéutica puede perder millones de euros.

La investigación centra así sus argumentos en las vías de futuro que tiene ante sí la industria farmacéutica ante este nuevo escenario comercial. The Lancet destaca la subida de los precios de lista públicos, la exigencia de mayores presupuestos en salud (donde se cita explícitamente en el caso de Reino Unido, que aceptó aumentar el precio neto pagado por el NHS para fármacos de nuevo lanzamiento), y la retirada o no del lanzamiento de medicamentos.

El precio al alza de los medicamentos en Europa es, por lo tanto, una de las realidades que saca a la luz el estudio. Un riesgo para un sector que lleva meses sumido en un contexto geopolítico de cambios constantes, y en el que la política farmacéutica de Donald Trump se abre camino.

"Para minimizar las reducciones en los ingresos de Medicare, las compañías farmacéuticas podrían verse incentivadas a retrasar el lanzamiento al mercado o seguir otras estrategias para evitar el establecimiento de un precio de referencia en los países de referencia con precios más bajos", reza la investigación.

Más aún, comenta que "los fabricantes y los países podrían intentar evitar que Medicare tome como referencia óptima los precios internacionales aumentando artificialmente los precios de lista públicos y convirtiendo las concesiones de precios existentes en descuentos confidenciales; los países de referencia podrían mantener precios netos efectivos similares, y los fabricantes podrían proteger los ingresos de Medicare al eliminar una referencia de precio internacional más baja".

Por lo tanto, el precio de referencia internacional de Estados Unidos podría presionar al alza el coste de los medicamentos en Europa.

Los aranceles Trump atraen a 26 farmacéuticas

La política arancelaria de Donald Trump ha logrado atraer la atención de 26 compañías farmacéuticas. Las amenazas del mandatario han logrado que varias de las principales entidades del sector acepten acuerdos comerciales con la Casa Blanca para evitar estos gravámenes a cambio de la reducción del precio de sus productos en el país.

Estas son Pfizer, AstraZeneca, EMD Serono, Eli Lilly, Novo Nordisk, Genentech, Gilead Sciences, GSK, Merck, Novartis, Sanofi, Johnson & Johnson, AbbVie, Regeneron, Amgen, Bristol Myers Squibb, Boehringer Ingelheim, Alcon, Astellas Pharma, BeOne Medicines, BridgeBio, CSL, Kyowa Kirin, Sun Pharma, Teva Pharmaceuticals y UCB.

Todas ellas se han acogido a la cláusula MNF, esa disposición que cambia las reglas del mercado farmacéutico a nivel mundial, y que ya cuenta con un análisis científico en The Lancet.