El desabastecimiento de medicamentos es uno de los grandes retos sanitarios que afronta España. Un desafío que requiere de un flujo de datos constante, que permita radiografiar la escasez de existencias y darle respuesta. Por ello, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha firmado dos convenios en pro del intercambio de información relacionada con el suministro y la insuficiencia de fármacos. Uno con la Sociedad Cooperativa Farmacéutica Española (Cofares) y otro con la Sociedad Cooperativa Andaluza, denominada Bidafarma.
El corazón de sendos acuerdos -de idéntica estructura- reside en el refuerzo de la colaboración entre el Ministerio de Sanidad -organismo del que depende la Aemps- y el sector farmacéutico. No hay que olvidar que las tres instituciones mencionadas anteriormente comparten la misión de garantizar soluciones terapéuticas a todos los habitantes del país, independientemente de su patología o ubicación geográfica.
Una senda común que compartirán mínimo cuatro años, que es la duración establecida para estos acuerdos. No obstante, la cooperación se puede prorrogar otros cuatro años más, siempre que no se rompa la sintonía entre los firmantes. Para evitar esta posibilidad, cuatro personas se encargarán del seguimiento de los convenios. En ambos pactos, los jefes del Departamento de Inspección y Control de Medicamentos y del Área de Control de Medicamentos representarán a la AEMPS. Mientras, Bidafarma y Cofares elegirán a dos directivos para acompañar a los integrantes de la entidad gubernamental, cada una en su concierto.
Compromiso por ambas partes
La rúbrica de los dos acuerdos impone una serie de actuaciones a realizar por cada uno de los firmantes. Es más, su incumplimiento se traducirá en el cese de la colaboración.
De esta forma, Cofares y Bidafarma se comprometen a facilitar semanalmente datos de suministro mayorista de los medicamentos, que ambas solicitan a los titulares de las autorizaciones de comercialización. Además, tendrán que contribuir en los análisis de situación y proponer métodos para generar avisos de desabastecimiento cercanos. A su vez, proponer los productos en los que hay que estrechar la vigilancia, informar sobre incidencias en la herramienta Artemis (Alerta y Reacción Temprana a la Escasez de Medicamentos e Incidencias de Suministro), compartir los resultados con la Dirección General de la Federación de Distribuidores Farmacéuticos (Fedifar) y buscar mejoras para la compartición de datos.
Por su parte, la Aemps está obligada a realizar el análisis de los datos proporcionados por las dos organizaciones farmacéuticas, con el objetivo de anticipar posibles problemas de suministro. Estos estudios se presentarán en Artemis, a la que tendrán acceso Cofares y Bidafarma. Asimismo, la institución estatal generará los avisos de desabastecimiento o escasez y compartirá esta información con Fedifar. También se compromete a tomar las medidas oportunas para minimizar el impacto de las incidencias de acceso a medicamentos.
Además, Aemps, Cofares y Bidafarma deben acordar los criterios para añadir o suprimir medicamentos de la lista de seguimiento. Su decisión determinará qué fármacos requieren de vigilancia estrecha por potencial falta en España.
