La Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg) considera que el proyecto de Real Decreto que regulará el procedimiento de financiación y fijación de precios de los medicamentos en el Sistema Nacional de Salud supone un paso adelante al revisar el modelo vigente, pero cree que el texto mantiene "importantes carencias para garantizar la sostenibilidad de los medicamentos genéricos y maduros".
La valoración llega una vez que el Ministerio de Sanidad ha concluido el trámite de audiencia e información pública de la norma, durante el que la patronal ha presentado un paquete de alegaciones.
Un límite a la bajada de precios y un suelo de dos euros
Desde la asociación se reconoce que el Gobierno ha identificado en los últimos años las limitaciones del actual sistema de precios de referencia, especialmente la presión continuada sobre los precios que puede comprometer la viabilidad económica de determinados medicamentos y afectar a la seguridad del suministro. Sin embargo, sostiene que el nuevo decreto no corrige de forma suficiente esa dinámica y continúa favoreciendo una reducción progresiva y acumulativa de los precios sin incorporar salvaguardas que eviten que algunos productos alcancen niveles económicamente inviables.
Uno de los principales puntos de preocupación se centra en la ausencia de un límite explícito a la reducción inicial de precios de los medicamentos competidores. Aunque la Memoria de Análisis de Impacto Normativo hace referencia a una rebaja inicial del 40 por ciento, Aeseg destaca que ese porcentaje no figura en el articulado del proyecto, lo que, a su juicio, genera inseguridad jurídica y deja abierta la puerta a reducciones superiores que podrían desincentivar la entrada de nuevos competidores y debilitar la competencia a medio plazo.
La patronal también cuestiona que el texto permita reducciones voluntarias de precio sin establecer un mecanismo que permita a la Administración rechazar ofertas consideradas anormalmente bajas. En este sentido, defiende que estas propuestas "deberían evaluarse no solo desde el punto de vista formal, sino también teniendo en cuenta su viabilidad económica, su impacto sobre la competencia y las posibles consecuencias para el abastecimiento de medicamentos".
Más seguridad jurídica para garantizar el suministro de medicamentos
Entre las alegaciones presentadas, Aeseg plantea la creación de un umbral mínimo efectivo de precio de dos euros, actualizado conforme a la evolución de los costes y del IPC. La asociación sostiene que esta medida no pretende limitar la competencia, sino evitar una "competencia destructiva" que termine reduciendo el número de operadores y poniendo en riesgo la continuidad de medicamentos esenciales para el Sistema Nacional de Salud.
Asimismo, considera que el nuevo sistema de precios dinámicos necesita una mayor concreción para ofrecer certidumbre a las compañías. Aunque el proyecto contempla revisiones de precios ligadas a factores como la competencia, el impacto presupuestario o las condiciones de suministro, la asociación señala que no especifica los indicadores, las cuotas de mercado ni los porcentajes de reducción que activarán dichas revisiones. Por ello, propone vincularlas a criterios objetivos, con una primera revisión cuando los medicamentos competidores alcancen una cuota del 50 por ciento y una segunda cuando lleguen al 70 por ciento.
Otro de los cambios reclamados pasa por evitar que los medicamentos entren automáticamente en el sistema de precios de referencia únicamente por el transcurso del tiempo. Aeseg defiende que esa incorporación debería depender de la existencia de una competencia efectiva y continuada, teniendo en cuenta aspectos como el número de competidores comercializados, su disponibilidad en el mercado, la cuota alcanzada y la ausencia de problemas relevantes de suministro.
Por último, Aeseg comparte la necesidad de modernizar el sistema de financiación y fijación de precios y de favorecer una mayor competencia, pero considera que el proyecto, tal y como está redactado tras el trámite de audiencia, no resuelve los problemas estructurales del modelo actual. La asociación insiste en que la futura regulación "debería equilibrar los objetivos de contención del gasto con la sostenibilidad económica de los medicamentos esenciales, la resiliencia industrial y la garantía de suministro del Sistema Nacional de Salud".
