Tratamiento y medioambiente empiezan a ir de la mano. Un ejemplo es el nuevo artículo farmacéutico aprobado por la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido (MHRA, en sus siglas en inglés). Se trata de un tipo de inhaladores destinados a pacientes de asma que cuentan con un mecanismo que reduce las emisiones originadas a partir de su uso. Un pequeño cambio para contribuir a la sostenibilidad.
En concreto, la institución británica ha aprobado nuevas versiones de los inhaladores Clenil Modulite de 100 microgramos y de 200 microgramos, producidos por la farmacéutica Chiesi. Un producto que contiene dipropionato de beclometasona, empleado para la reducción de la inflamación y la irritación de las vías respiratorias en niños y adultos. Sin embargo, la novedad no se encuentra en el principio activo, sino en el gas empleado para empujarlo dentro del organismo.
Estos inhaladores emplean el propelente HFA-152A. Este propulsor se caracteriza por generar un impacto menor en el medioambiente. Es más, su posibilidad de impulsar el calentamiento global es mucho menor que la de otras sustancias similares, como el HFA-134A. De esta forma, estos dispositivos médicos adquieren un carácter más respetuoso con el ecosistema.
La decisión tomada por la MHRA es la primera de su clase a nivel mundial. No hay que olvidar que esta aprobación supone la primera autorización mundial de un inhalador que utiliza el citado propelente. "Demuestra cómo la innovación puede contribuir tanto a la atención al paciente como a la sostenibilidad medioambiental, sin obviar los estándares de calidad, seguridad y eficacia que esperan los pacientes", ha señalado el director ejecutivo de Calidad y Acceso a la Atención Médica de la institución del Reino Unido, Julian Beach.
Vigilancia del producto
El siguiente paso es su comercialización en suelo británico, además de su aparición en el catálogo de productos de la MHRA. No significa que las versiones anteriores de estos inhaladores desaparecerán, ya que se mantendrán en el mercado. Hay que recordar que estos tienen la misma dosis de dipropionato de beclometasona, con la única modificación del propelente empleado.
Además, la agencia mantendrá la vista puesta en el funcionamiento del dispositivo recién autorizado. "Como con todos los medicamentos, seguiremos vigilando de cerca su seguridad y eficacia", ha puntualizado Beach. Eso sí, de momento, los resultados científicos indican que las nuevas formulaciones ofrecen resultados comparables a los de los productos ya aprobados, tanto en calidad y seguridad como en beneficio clínico.
No obstante, en caso de que algún paciente experimente algún efecto secundario, la MHRA recomienda que se pongan en contacto con el personal sanitario de su centro asistencial más cercano. Asimismo, el organismo pide al afectado que se lo notifique directamente.
Efecto de los inhaladores sobre el medioambiente
El problema ecológico de los inhaladores proviene de los propelentes. En particular, los gases hidrofluoroalcanos (HFA) se sitúan en el listado de gases de efecto invernadero, por lo que contribuyen al aumento de la temperatura global. Es más, estos atrapan más calor en la atmósfera que el dióxido de carbono.
Motivo por el que se buscan alternativas más sostenibles, como este nuevo componente. Además, existen opciones como inhaladores de polvo seco, en los que el propelente es la fuerza de la propia inspiración, o de niebla suave, con los que se libera una nube fina de líquido mediante un mecanismo de resorte mecánico, sin usar gases. Formas de conseguir que el tratamiento esté cada vez más en sintonía con el propio planeta.
