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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) llega al tramo final del año a pleno rendimiento, al menos en lo que a comunicaciones se refiere. A las dos alertas sanitarias emitidas esta semana - referidas a una crema cosmética de la marca Yepoda y a varios lotes de duloxetina Pensa - se suma un nuevo aviso, relacionado con un medicamento utilizado como tratamiento contra el dolor y antipirético. 

El medicamento afectado es Inyesprin 900 mg polvo para solución inyectable y para perfusión, cuyo titular es Aristo Pharma Iberia S.L. Según la información ofrecida por la Aemps, el problema de suministro se inició el 2 de diciembre de 2025 y su fecha prevista de restablecimiento está fijada para el 30 de abril de 2026.

¿Puede encontrarse Inyesprin en farmacias?

Para hacer frente a esta situación, que afecta a la presentación de 100 viales, la Aemps ha autorizado una comercialización excepcional. Eso se traduce en el hecho de que el fármaco continúe a la venta en unidades con una caducidad inferior a seis meses. Esta excepción permite que las existencias con fecha de caducidad más cercana se usen para cubrir necesidades asistenciales mientras persiste la incidencia.

Aviso dirigido a profesionales prescriptores

La alerta está dirigida a aquellos profesionales que utilizan Inyesprin en su práctica clínica, dado que se trata de un medicamento sujeto a prescripción médica y dispensado con receta. Aunque la comunicación de la Aemps no detalla las causas del desabastecimiento, queda patente la necesidad de gestionar de forma racional las existencias y de tener en cuenta los plazos previstos de reposición.

¿Qué es Inyesprin y para qué se utiliza?

De acuerdo con la ficha técnica oficial, Inyesprin 900 mg contiene acetilsalicilato de lisina, equivalente a 500 mg de ácido acetilsalicílico, por vial. El fármaco, que puede administrarse por vía intramuscular o intravenosa directa, se presenta como un polvo para solución inyectable o para perfusión. Sus indicaciones incluyen el tratamiento de:

  • Dolores reumáticos, neurálgicos, postraumáticos, postoperatorios, posparto y de origen neoplásico.
  • Profilaxis y tratamiento de la enfermedad tromboembólica.
  • Hipertermia de cualquier etiología.