Diagnostica a un niño febril el 'signo de Brugada'

Un pediatra español da con un vínculo entre fiebre y muerte súbita cardiaca
Alfonso Ortigado, Elisa Castaño y Beatriz Blázquez.


17 dic. 2016 17:10H
SE LEE EN 3 minutos
Alfonso Ortigado, del Servicio de Pediatría del Hospital de Guadalajara, ha demostrado que la fiebre del niño a veces esconde una anomalía cardiaca que delata el llamado signo de Brugada, precedente de posible muerte súbita.

El investigador ha publicado su descubrimiento en Excellence in Pediatrics a partir de una comunicación de título ‘Fever-induced Brugada pattern: temperature matters’ que ha presentado durante la celebración en Londres del congreso Excellence in Pediatrics.

El trabajo, realizado junto con las pediatras Elisa Castaño y Beatriz Blázquez y el residente Francisco José Martín, con la colaboración de profesionales del servicio de Cardiología Pediátrica del Hospital La Paz de Madrid, aborda la relación entre fiebre y el electrocardiograma para la detección del síndrome de Brugada y así poder prevenir la muerte súbita en jóvenes con corazones en apariencia sanos, según han informado fuentes de la Junta.

Esta comunicación, que recibió una alta valoración por parte del auditorio, compuesto por prestigiosos especialistas de todo el mundo, analiza el caso de un niño sano en control en consultas de Cardiología Pediátrica del hospital por antecedente de muerte súbita en un familiar joven.

Por indicación de los profesionales, los padres del menor acudieron al servicio de Urgencias cuando éste presentó fiebre por infección vírica respiratoria y se le realizó un electrocardiograma (ECG) que resultó clave para diagnosticar su enfermedad, al evidenciar un ECG patognomónico (patrón tipo 1 de Brugada), crucial para el manejo clínico del mismo.

El síndrome de Brugada es una canalopatía cardiaca hereditaria (alteración de los canales iónicos de la membrana de las células cardiacas) que provoca arritmias letales con riesgo de muerte súbita en personas jóvenes con corazones en apariencia sanos.

Un patrón electrocardiográfico característico

La enfermedad se detecta a partir de un patrón característico en el electrocardiograma. Sin embargo, según ha explicado Ortigado, algunos pacientes presentan un ECG normal y precisan de una prueba de provocación con ciertos fármacos administrados para poder demostrar la existencia de la enfermedad (en concreto, el llamado test de flecainida).

Así, la fiebre “puede afectar a dichos canales iónicos de la célula y provocar cambios en el ECG que ayudan en el diagnóstico”. Por este motivo, Ortigado ha insistido en la importancia de que los pediatras tengan en cuenta la relación fiebre-ECG en su actividad asistencial cotidiana.

El Congreso Excellence in Pediatrics está avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por medio de la University of St. Andrews of Medicina y la Health Behaviour in School-Aged Children (HBSC). Cada año, reúne a representantes de los principales hospitales y universidades del campo de la Pediatría, como el Children's Hospital Boston & Harvard Medical School.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.