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El hospital madrileño 12 de Octubre se ha hecho con la primera acreditación europea como Centro Integral de Cáncer a un complejo sanitario público de la Comunidad de Madrid. "Es un reconocimiento a la excelencia en la atención a los pacientes, investigación y docencia en el ámbito oncológico", explica a Redacción Médica Luis Paz-Ares, jefe de Servicio de Oncología Médica del hospital, quien pone en valor el esfuerzo que han realizado estos últimos años: "Demuestra que lo hacemos bien y pasamos el proceso de acreditación con éxito".

Junto con esta distinción, el complejo ha recibido también un sello a la 'Excelencia en Investigación'. Todo ello le lleva a formar parte de la principal red europea de centros oncológicos acreditados. "Es muy relevante porque la Unión Europea, en sus planes para combatir el cáncer, estipuló que en los próximos años el 90 por ciento de los pacientes oncológicos europeos debieran de tratarse en centros adecuadamente acreditados como centros integrales de cáncer", detalla Paz-Ares.

El camino hasta conseguir la acreditación no ha sido fácil. Así lo asegura el profesional: "El proceso ha supuesto una evaluación de muchos ítems, de más de 300 estándares de calidad en nueve dimensiones que aplican desde la gobernanza hasta la atención multidisciplinar, prevención, diagnóstico precoz, tratamiento, investigación y docencia". En cualquier caso, reconoce que "se gana más por el camino que al final cuando obtienes la acreditación".

Recordemos que en la Comunidad de Madrid, centros como el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz también cuentan con este reconocimiento. En este sentido, Paz-Ares resalta la importancia de forjar alianzas y trabajar juntos en beneficio de los pacientes oncológicos. "Es importante que establezcamos redes entre los centros de cáncer de tal manera que compartamos protocolos, formas de tratar a los pacientes y que se asegure un tránsito adecuado del paciente, y a veces del profesional, de un centro a otro para que reciban siempre la atención más adecuada posible".

Nuevos ensayos clínicos en medicina de precisión

Preguntado por la existencia de nuevos ensayos clínicos que prevean poner en marcha en los próximos meses, el oncólogo sugiere algunos dentro del "ámbito de la medicina de precisión contra nuevas dianas terapéuticas como inhibidores para la proteína KRAS que está muy involucrada en la génesis y progresión de muchos tumores". Asimismo resalta nuevas "modalidades de tratamientos de inmunoterapia que incluye modalidades de terapia celular, de redirección de células T (T-cell engagers en inglés) en tumores sólidos".

También apunta a nuevos ensayos académicos en el marco del Grupo Español de Cáncer de Pulmón y otros como el Grupo Español de Tumores Neuroendocrinos. "Tenemos algunos a punto de empezar con nuevas estrategias de inmunoterapia tanto en gliomas como en otras patologías". En este contexto esperan que en los próximos meses puedan "iniciar un par de estudios en cáncer de pulmón de células pequeñas con una modalidad de redirección de células T en tumores avanzados y también en tumores previos a ser operados".

Tumores con necesidades terapéuticas pendientes

Precisamente, el cáncer de pulmón continúa siendo uno de los tumores que concentra mayores necesidades terapéuticas. Su elevada incidencia y mortalidad, pese a los avances registrados en los últimos años, lo sitúan entre las prioridades de la investigación oncológica. "Los tumores que más necesidades terapéuticas tienen desde luego son los que más mortalidad producen", señala Paz-Ares.

A su juicio, uno de los principales retos pasa por mejorar el diagnóstico precoz: "Es muy importante que tengamos campañas de screening, que ya conocemos que son eficaces, para que los detectemos antes". En paralelo, defiende la necesidad de desarrollar nuevas estrategias terapéuticas para los distintos subtipos de cáncer de pulmón.

No obstante, las necesidades no se limitan a esta enfermedad. El especialista también pone el foco en otros tumores menos frecuentes, pero para los que las opciones disponibles siguen sin ofrecer resultados suficientemente satisfactorios, como "cáncer de páncreas y gliomas de alto grado".

'T-cell engagers' y vacunas de ARN

De cara a los próximos dos o tres años, identifica varias estrategias que podrían transformar el abordaje de distintos tumores. Una de las más prometedoras es la redirección de células T, una modalidad de inmunoterapia que está avanzando hacia su incorporación a la práctica clínica.

"Estas estrategias de redirección son una realidad que está a punto de ser aprobada por las agencias". De hecho, recuerda que una de estas terapias ya ha recibido el visto bueno para tratar el cáncer microcítico de pulmón y confía en que pueda estar disponible próximamente en España: "Esperemos que tenga precio en nuestro país y que lo podamos utilizar de manera habitual en la práctica clínica". Considera, además, que su aplicación no se limitará a esta enfermedad. "Creo que van a extenderse a otros tumores sólidos, como cáncer de páncreas, cáncer de células no pequeñas, cáncer de mama, etc.", anticipa.

Otra de las líneas que podría ganar protagonismo es la de las vacunas de ARN mensajero. Paz-Ares destaca los resultados satisfactorios presentados recientemente en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) con una vacuna personalizada de mRNA. "Se están haciendo estudios clínicos en otros tumores que potencialmente también podrán beneficiarse de esta estrategia", explica.

A estas alternativas se suman los inhibidores de KRAS, una diana terapéutica especialmente relevante en tumores como el de pulmón y el de páncreas. "Probablemente extendamos la eficacia a más pacientes en estas dos enfermedades y a otras patologías porque hay muchos inhibidores de segunda y tercera generación que probablemente tengan más eficacia que aquellos de primera".

El cáncer microcítico de pulmón

Respecto al cáncer microcítico de pulmón, una de las formas más agresivas de esta enfermedad, Paz-Ares apunta a la inmunoterapia como uno de los avances más revolucionarios en este contexto clínico, especialmente a través de los inhibidores de los puntos de control inmune PD-1, que demostraron su eficacia hace ya algunos años.

Más recientemente, la investigación ha explorado nuevas combinaciones terapéuticas y, especialmente, el potencial de los T-cell engagers. "Son muy eficaces, cambian la historia natural de esta enfermedad de manera drástica, mejora mucho la evolución de los pacientes". Además, destaca que los resultados favorables no se limitan al tratamiento en segunda línea, sino que también apuntan a su utilidad en primera línea de mantenimiento, según los datos presentados recientemente en el Congreso de ESMO (Sociedad Europea de Oncología Médica, por sus siglas en inglés).

Los grandes retos del SNS frente al cáncer

Más allá de la innovación farmacológica, Paz-Ares considera que España debe abordar varios desafíos estructurales para mejorar los resultados en oncología. El primero de ellos es la prevención, donde identifica un importante margen de actuación a través de la reducción del tabaquismo y la promoción de hábitos de vida saludables. "Si quitamos o erradicamos el tabaquismo y disminuimos de manera eficaz el sedentarismo, hacemos más ejercicio, mejoramos nuestra alimentación disminuyendo azúcares refinados, grasas, carnes quemadas, etc. y añadimos tres o cuatro hábitos saludables adicionales probablemente disminuyamos casi el 50 por ciento del problema del cáncer", sostiene.

A esta estrategia debe sumarse una mejora del diagnóstico precoz mediante la implantación de "programas de screening (cribado)". Asimismo, el jefe de Servicio de Oncología Médica del 12 de Octubre vuelve a incidir en la importancia de la coordinación entre centros y de los procesos de acreditación. A su juicio, es necesario que la mayoría de los pacientes sean atendidos en estructuras especializadas o redes capaces de gestionar adecuadamente la complejidad de la enfermedad. "Creo que van a mejorar mucho los resultados en nuestro medio y en toda Europa y probablemente en todo el mundo".