J.R.
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La implantación de la radioterapia adaptativa online con el acelerador lineal EVO ha supuesto para el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz un proceso de aprendizaje y desarrollo de nuevos procedimientos de trabajo. Tras meses de experiencia en la práctica asistencial, el equipo da ahora un paso más para poner ese conocimiento al servicio de otros profesionales y, por ende, de otros pacientes.

“El balance de estos meses es muy positivo. La puesta en marcha de la radioterapia adaptativa online con EVO nos ha permitido adquirir una experiencia muy valiosa en la optimización de los procesos clínicos, la validación de los flujos de trabajo y la coordinación entre radiofísicos, oncólogos radioterápicos y técnicos”, explica Javier Luna, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica de la Fundación Jiménez Díaz.

Ese recorrido permite ahora al servicio avanzar en su papel como centro formador en radioterapia adaptativa, compartiendo con otros equipos los conocimientos y aprendizajes obtenidos durante la implantación de esta tecnología. La formación se convierte así en un nuevo paso dentro de un proceso que comenzó con la incorporación de EVO a la actividad asistencial y que ha exigido desarrollar y consolidar un flujo de trabajo específico.

De la implantación de la tecnología a la consolidación del tratamiento

La incorporación de la radioterapia adaptativa supone un cambio en la forma de organizar el tratamiento, ya que requiere integrar en cada sesión la obtención de imágenes, la planificación y los controles de calidad necesarios para adaptar la irradiación a las condiciones anatómicas del paciente.

“La radioterapia adaptativa con EVO no es únicamente incorporar un nuevo acelerador. Supone desarrollar un ecosistema completo de trabajo en tiempo real donde la imagen, la planificación y los controles de calidad convergen en cada sesión”, apunta Luna, quien señala que “conseguir consolidar este flujo de trabajo ha sido posible gracias al esfuerzo multidisciplinar de todo el servicio y nos ha permitido integrar una técnica muy avanzada dentro de nuestra actividad asistencial habitual, manteniendo los máximos estándares de calidad y seguridad”.

La radioterapia adaptativa permite modificar el tratamiento antes de cada sesión a partir de la anatomía del paciente en ese momento. En el caso de EVO, la adquisición de imágenes mediante TAC de alta calidad antes de la irradiación permite valorar el estado y la posición del tumor y de los órganos de riesgo y adaptar, cuando está indicado, el tratamiento a las condiciones anatómicas de cada sesión.

Este trabajo ha permitido al equipo avanzar en la incorporación de la radioterapia adaptativa a su actividad asistencial y desarrollar una experiencia específica en su aplicación en cáncer de próstata.

Un paso más en el posicionamiento como centro formador

“Convertirnos en un centro formador representa una gran responsabilidad y, al mismo tiempo, un motivo de orgullo. Significa que hemos alcanzado un grado de experiencia y madurez suficiente para ayudar a otros equipos en la implantación de esta tecnología y refleja nuestro compromiso con la innovación, la excelencia clínica y la formación continuada”, señala Magnolia Rincón, físico del mismo servicio en el hospital madrileño.

En este sentido, el objetivo es continuar compartiendo conocimiento y experiencia con otros profesionales y contribuir a la evolución de la radioterapia adaptativa tanto a nivel nacional como internacional. La incorporación a principios de este año del acelerador EVO a la cartera de servicios de la Fundación Jiménez Díaz supuso el inicio de una nueva etapa para su Servicio de Oncología Radioterápica.

El equipo trabaja actualmente con esta tecnología en cáncer de próstata y en el tratamiento de neoplasias de la pelvis en el hombre, con otras posibles indicaciones en desarrollo.

La experiencia adquirida, al servicio de otros profesionales, también a nivel internacional

Poner esta experiencia a disposición de otros equipos permite aprovechar los aprendizajes obtenidos durante esta fase y optimizar sus propios procesos. “La innovación en radioterapia avanza muy rápidamente y la colaboración entre centros es fundamental para acelerar la incorporación segura y eficiente de nuevas tecnologías; compartir nuestra experiencia permite que otros equipos puedan beneficiarse de los conocimientos adquiridos durante la fase de implementación, evitando dificultades y optimizando sus propios procesos”, explica Rincón.

Esta transferencia de conocimiento permite, además, establecer un intercambio de experiencias entre profesionales que contribuye al desarrollo de la radioterapia adaptativa y a la mejora de la calidad asistencial.

El grado de experiencia alcanzado por el servicio ha despertado también el interés de Elekta, fabricante del acelerador, que ha invitado a profesionales de la Fundación Jiménez Díaz a compartir esta experiencia en dos encuentros relevantes de la Oncología Radioterápica en México. La primera cita tendrá lugar este mes en Monterrey, con motivo de la inauguración del primer acelerador EVO de América Latina, mientras que en noviembre el servicio del hospital madrileño participará en el Congreso Nacional de Oncología Radioterápica de México, en Ciudad de México.

“Quiero agradecer a Elekta y a nuestros colegas de México la amable invitación y la confianza depositada en nuestro centro”, afirma Luna, y añade: “Vamos a estar presentes a través de dos oncólogas radioterápicas de nuestro equipo en dos actos muy significativos, en los que hablaremos de nuestra experiencia y de la radioterapia adaptativa en general”. En ambas intervenciones, los profesionales compartirán el conocimiento adquirido durante la implantación y consolidación de esta técnica, así como la experiencia desarrollada con EVO en la práctica asistencial.