Publicada

Cristina Mouriño / Ricardo Martínez. Zaragoza

Las líneas prioritarias de PSOE y Podemos en el ámbito sanitario coinciden. Sin embargo, hay un elemento que les separa: el tratamiento de la hepatitis C. Según ha explicado Sebastián Celaya, coordinador del Grupo de Trabajo de Sanidad de los socialistas, éste es el único punto donde no están de acuerdo, ya que mientras que la formación morada es partidaria de que los nuevos tratamientos se faciliten a todos los pacientes afectados, los socialistas creen que deben prevalecer los criterios médicos, ya que “los recursos deben utilizarse teniendo en cuenta que son escasos”.

El PSOE se ha comprometido a dotar al departamento de unos presupuestos suficientes y finalistas, en los que no tiene cabida la privatización de los servicios y en los que la concertación con entidades privadas sin ánimo de lucro será rigurosamente controlada.

Por su parte, el proyecto de Podemos pasa por elaborar un Plan Autonómico de Salud sobre la base del anterior diagnóstico evaluador, para establecer los objetivos de la sanidad, y una planificación orientada a disminuir las desigualdades en salud. Esta iniciativa contendrá un Plan de Recursos Humanos para conseguir unas plantillas de la mayor cualificación en los diferentes ámbitos (gerencial, clínico, asistencial e investigativo) que aseguren la calidad de la atención y una distribución racional de las cargas de trabajo, a fin de reordenar los puestos de libre designación.