Redacción. Madrid
Los sindicatos convocantes de cuatro jornadas de huelga en la sanidad madrileña (Amyts, CCOO, UGT, Satse, CSIT Unión Profesional, UGT, y USAE) van a hacer público este miércoles un nuevo calendario de paros. El objetivo es claro: quieren parar definitivamente el plan de sostenibilidad del sistema sanitario impulsado por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que la Administración dé marcha atrás a todas las medidas y se siente a negociar sin apriorismos. “Es lo que tenían que haber hecho desde el principio, porque los propios profesionales hubiésemos aportado ideas que sirvieran para ahorrar esos más de 500 millones que no se han incluido en los presupuestos de 2013 y que se supone que se van a conseguir con este plan”, han confirmado a Redacción Médica fuentes sindicales.
La sensación que hay en el ámbito sindical convocante es que “la Administración está al borde del abismo. Le está haciendo mucho daño la contestación profesional que han encontrado. Mucha gente se está dando cuenta de que está huelga puede tener motivos sólidos al ver el seguimiento masivo que está haciendo el médico, un profesional poco dado a las huelgas y manifestación”, han insistido a este diario las mismas fuentes. La idea principal es forzar la máquina antes de que el 20 de diciembre la Asamblea de Madrid dé el visto bueno al plan, por eso de aquí a entonces se van a intensificar las acciones.
Borrón y cuenta nueva, escuchando las propuestas
Los sindicatos quieren borrón y cuenta nueva en el plan. Pueden estar de acuerdo con que hay que apretarse el cinturón en 500 millones de euros, pero no a través de las medidas planteadas por el Ejecutivo de Ignacio González. Por eso piden una mesa de diálogo en la que entre la Consejería de Sanidad y profesionales se identifiquen verdaderas bolsas de ineficiencia, tanto en centros hospitalarios, como en los de Atención Primaria. Están convencidos de que ‘repartiendo’ el ahorro de estos 500 millones entre hospitales y centros de salud se puede lograr el objetivo de sostenibilidad sin quebrantar la paz social de la sanidad madrileña.
Desencanto generalizado
Los sindicatos están convencidos de su fuerza, principalmente porque ven el desencanto entre los profesionales sanitarios. Por un lado, entre los residentes, que se encuentran sin perspectivas profesionales.
También entre los interinos, convencidos de que serán despedidos en masa en los próximos meses. Además, muchos responsables de servicios y de centros de salud se encuentran ante la desmotivación de ver cómo sus equipos van a quedar diezmados. “Hay que imaginarse sobre todo a esos líderes médicos que han convencido a sus equipos para que se fueran a los nuevos hospitales, que no quería ir casi nadie, y ahora ven cómo a muchos posiblemente los van a despedir”, reflexionan desde los sindicatos en conversación con Redacción Médica.