Redacción. Madrid
El Hospital Clínico San Carlos ha llevado a cabo, por primera vez, la implantación de marcapasos gástricos en pacientes con obesidad mórbida con resultados satisfactorios. Se trata de una técnica novedosa que se realiza por laparoscopia, es decir con cirugía mínimamente invasiva, y que ya se ha utilizado en cuatro pacientes.
El marcador gástrico se instala debajo de la piel y dispone de dos electrodos que se fijan a la pared del estómago mediante abordaje por laparoscopia. Consta además de un sensor que detecta la entrada de alimentos al estómago y manda la información al marcapasos que la analiza y, si considera que no es el momento de ingerir alimentos, envía un estímulo para que el paciente se sienta saciado y no coma, modulando así sus hábitos alimenticios.
Cuando el enfermo realiza sus comidas reglamentarias, el dispositivo deja de emitir señales activándose automáticamente en los períodos intermedios, en los que no debe de comer.
En caso de que el paciente tome alimentos en estos intervalos, el marcapasos envía estímulos eléctricos a las fibras nerviosas del nervio vago induciendo sensación de saciedad, informándole de esta forma que no debe de comer.
Asimismo este dispositivo es capaz de recoger información acerca de la actividad física que realiza el paciente. Todos estos datos -los de la ingesta y la actividad física- los recibe -vía wifi- el especialista, que de esta forma conoce con exactitud la situación del enfermo, quien además no tiene que desplazarse al hospital.
El objetivo de este novedoso tratamiento es modificar y modular los hábitos alimenticios y de actividad física de estos enfermos. Se trata de la primera vez que un hospital público de la Comunidad de Madrid realiza una intervención de estas características, según la Consejería de Sanidad.
Utilizada desde el pasado mes de diciembre por el doctor Antonio Torres, jefe del servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo 2 del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, esta técnica forma parte de un ensayo clínico que se está llevando a cabo dentro de un estudio multicéntrico europeo en el que el Clínico San Carlos participa junto a una decena de centros.