Publicada

Redacción. Madrid

La viceconsejera de Asistencia Sanitaria, Patricia Flores, ha inaugurado en el Hospital la Princesa, acompañada de su gerente, Miguel Ángel Andrés, la Jornada de Salud Pública y Prevención de la Obesidad, que organiza la Dirección General de Atención Primaria, para reflexionar sobre las estrategias que la Consejería de Sanidad desarrolla en este campo.

Flores ha destacado el papel que realizan los profesionales de Atención Primaria en la detección del sobrepeso y la obesidad, orientado a corregir los factores y hábitos que conducen a estas situaciones, y a través de programas específicos, entre ellos el del Niño Sano.

A este programa, se une este año la puesta en marcha en los centros de salud del Estudio Eloin, que servirá para investigar la magnitud de la obesidad así como los factores de riesgo que van asociados con el exceso de peso en la población infantil de 4 años y hasta que cumplan 14.

Flores ha explicado que aunque la prevalencia de obesidad infantil en la Comunidad de Madrid es de las más bajas de España, la tendencia es ascendente. La viceconsejera ha recordado que en la población más joven las enfermedades asociadas a la obesidad incluyen la hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, agravamiento de enfermedades respiratorias como el asma, así como problemas psicosociales.

En el caso de la población adulta, uno de cada dos adultos presenta un peso superior al recomendable y la obesidad se asocia, además, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.

Estrategias específicas

La viceconsejera ha incidido en la importancia de elaborar estrategias que contemplen el abordaje de los enfermos crónicos, donde estén incluidas medidas sobre los factores que influyen en estas patologías, como es el caso del sobrepeso y la obesidad.

En este sentido, Flores ha explicado que la Consejería está elaborando la estrategia de de Atención a pacientes con enfermedades crónicas en la Comunidad de Madrid, “con el objetivo de aportar una atención de mayor calidad a estos enfermos, evitando en lo posible la progresión hacia la discapacidad, a la vez que se consigue mayor eficiencia en la gestión de los recursos sanitarios”.